Los quince años de María José

Días pasados los esposos José Rodríguez y Mirta Araújo ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija María José al cumplir quince años.

El salón de fiestas del club Salto Grande fue el sitio elegido para el festejo, al cual llegaron sus familiares más allegados, compañeros de estudios y amigos,. Todos ellos admiraron la delicada decoración en base  a telas y torzadas de globos nacarados en los tonos rosa, fucsia y dorado.

La quinceañera llegó con su tío y padrino Luis Eduardo Araújo, en primer lugar fue recibida por un cortejo de jóvenes quienes le entregaban, los varones, velas para que las soplara y las chicas flores, con las que formó un ramo y se lo entregó a su mamá que la esperaba junto a sus hermanos Fiorella, Axel, Nicolás, Virginia Leal y su hijo Elías y Jimena Gómez, luego se acercaron los abuelos: Alba Rodríguez, José Rodríguez y Elbio Peñaloza, también la tía María Rodríguez y su hijo Elías Ramos, quienes viajaron expresamente desde Montevideo.

Fiorella, su hermana menor la recibió cantando una canción.

María José fue muy elogiada a su paso al lucir modelo de fiesta realizado en gasa blanca, corset bordado con flores y hojas en hilos y canutillos plateados, del talle nacía larga y ampulosa falda formada por varias capas de tul, siendo la superior salpicada de pequeñas flores de encaje y centros de strass. En el peinado lució tiara de strass.

Luego de saludarlos, con su papá, llegó hasta el centro de la pista de baile coronada con globos espejados, esta danza se prolongó por varios minutos al ir cambiando de parejas; posteriormente ritmos de moda fueron una invitación al animado baile contando con la participación del grupo de música tropical integrado por su papá. En la madrugada se repartió el cotillón bajo un show de luces cambiantes y cortina de humo acompañados con integrantes de la cuerda de tambores y sus bailarinas de la comparsa Piel Canela.

Los invitados disfrutaron de tan linda fiesta ubicados en torno a mesas dispuestas con manteles de base blanco, se iban intercalando senderos en tono rosa fucsia y dorado, los centros de mesas eran soportes en forma de estrella rosada donde se elevaban espirales con estrellitas brillantes. Los asistentes dejaron sus firmas y mensajes en torno a la foto del cuadro de firmas, acompañaba una gigantografía de la jovencita junto a la mesa dulce, esta fue muy visitada durante toda la noche.

Cerca de la pista de baile se ubicó la barra led donde se servían exquisitos tragos, este sitio se decoró con varios puf y mesas bajas.

Llegado el momento del brindis tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños, tres pisos ubicados en diferentes planos, decorados en blanco y  rosa para culminar con un manojo de estrellas doradas. Las quince velas fueron ubicadas en un candelabro metalizado.

Entre las elegantes de la noche recordamos a su mamá, quien vistió modelo largo de tul negro trabajado en lentejuelas al tono y doradas.

Para acompañarlos llegaron tíos y primos desde la capital.

Recibió María José múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría

ías pasados los esposos José Rodríguez y Mirta Araújo ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija María José al cumplir quince años.
El salón de fiestas del club Salto Grande fue el sitio elegido para el festejo, al cual llegaron sus familiares más allegados, compañeros de estudios y amigos,. Todos ellos admiraron la delicada decoración en base  a telas y torzadas de globos nacarados en los tonos rosa, fucsia y dorado.
La quinceañera llegó con su tío y padrino Luis Eduardo Araújo, en primer lugar fue recibida por un cortejo de jóvenes quienes le entregaban, los varones, velas para que las soplara y las chicas flores, con las que formó un ramo y se lo entregó a su mamá que la esperaba junto a sus hermanos Fiorella, Axel, Nicolás, Virginia Leal y su hijo Elías y Jimena Gómez, luego se acercaron los abuelos: Alba Rodríguez, José Rodríguez y Elbio Peñaloza, también la tía María Rodríguez y su hijo Elías Ramos, quienes viajaron expresamente desde Montevideo.
Fiorella, su hermana menor la recibió cantando una canción.
María José fue muy elogiada a su paso al lucir modelo de fiesta realizado en gasa blanca, corset bordado con flores y hojas en hilos y canutillos plateados, del talle nacía larga y ampulosa falda formada por varias capas de tul, siendo la superior salpicada de pequeñas flores de encaje y centros de strass. En el peinado lució tiara de strass.
Luego de saludarlos, con su papá, llegó hasta el centro de la pista de baile coronada con globos espejados, esta danza se prolongó por varios minutos al ir cambiando de parejas; posteriormente ritmos de moda fueron una invitación al animado baile contando con la participación del grupo de música tropical integrado por su papá. En la madrugada se repartió el cotillón bajo un show de luces cambiantes y cortina de humo acompañados con integrantes de la cuerda de tambores y sus bailarinas de la comparsa Piel Canela.
Los invitados disfrutaron de tan linda fiesta ubicados en torno a mesas dispuestas con manteles de base blanco, se iban intercalando senderos en tono rosa fucsia y dorado, los centros de mesas eran soportes en forma de estrella rosada donde se elevaban espirales con estrellitas brillantes. Los asistentes dejaron sus firmas y mensajes en torno a la foto del cuadro de firmas, acompañaba una gigantografía de la jovencita junto a la mesa dulce, esta fue muy visitada durante toda la noche.
Cerca de la pista de baile se ubicó la barra led donde se servían exquisitos tragos, este sitio se decoró con varios puf y mesas bajas.
Llegado el momento del brindis tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños, tres pisos ubicados en diferentes planos, decorados en blanco y  rosa para culminar con un manojo de estrellas doradas. Las quince velas fueron ubicadas en un candelabro metalizado.
Entre las elegantes de la noche recordamos a su mamá, quien vistió modelo largo de tul negro trabajado en lentejuelas al tono y doradas.
Para acompañarlos llegaron tíos y primos desde la capital.
Recibió María José múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría