Los quince años de Paulina

Días pasados cumplió quince años Paulina da Costa Porto Bernaola, motivo por el cual sus padres Alberto y Alejandra se lo festejaron con una hermosa fiesta en su honor. Invitaron a familiares, amistades y compañeros de estudios para que compartieran una linda noche de fiesta.
El espacioso salón del Club Salto Grande fue destacado con motivos festivos de colores vberde manzana y lila con algo de blanco, en el exterior al llegar se ubicaron varios grupos de puf y mesas bajas y la barra led de tragos. En el recibidor estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de los invitados y dos sillones de estilo, blancos apoyados sobre alfombra verde.
La quinceañera llegó acompañada de su tío Rodrigo Bernaola, realzó su prestancia y juventud vistiendo modelo de baile blanco, corsage recamado con cristales formando un corazón enmarcado en los costados con piezas de gasa drapeada en diagonal, breteles y talle formados con guía de cristalitos y la falda larga de gasa de suave movimiento. Sus largos cabellos lucieron torzadas descubriendo el rostro con  delicado ramito de pequeñas flores y cristales.
Luego de saludar a sus padres se acercó la abuela Florinda Moraes y los padrinos Mario Bernaola y Ethel Shendegua.
Luego con su papá ingresó al salón hasta llegar al centro de la pista coronada de globos espejados para comenzar el vals, cambió parejas con familiares y amigos extendiéndose esta danza por varios minutos. Posteriormente ritmos de moda fueron una invitación a la alegría y diversión disfrutando todos de este momento máxime cuando ingresó a la sala un conocido grupo musical y se repartió el cotillón.
Las mesas fueron dispuestas con manteles blancos y senderos intercalados en lila y verde manzana, lucían al centro soportes altos con cairelles transparentes sosteniendo bouquet de frescas flores naturales.
Llamó la atención la mesa principal con la hermosa torta de cumpleaños compuesta de tres pisos juntos decorados muy modernos, base blanca con cada piso destacados con pequeñas flores lilas o verdes y el piso superior combinaban ambas flores, acompañaba candelabro con las quince velas del centro de la felicidad luciendo en la base arreglo floral en los colores de la fiesta. Los jóvenes desde un quiosco se servían bolsitas con papitas, maníes, chizitos, etc…
Para acompañarlos llegaron familiares de Montevideo y Treinta y Tres.
Entre las elegantes de la noche recordamos a su mamá, lució solero largo de gasa color coral, breteles anchos y cinto bordado al frente con pailletes plateados, falda larga de suave movimiento.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, muestra fiel del afecto que cuenta entre su grupo de amistades.

Días pasados cumplió quince años Paulina da Costa Porto Bernaola, motivo por el cual sus padres Alberto y Alejandra se lo festejaron con una hermosa fiesta en su honor. Invitaron a familiares, amistades y compañeros de estudios para que compartieran una linda noche de fiesta.

El espacioso salón del Club Salto Grande fue destacado con motivos festivos de colores vberde manzana y lila con algo de blanco, en el exterior al llegar se ubicaron varios grupos de puf y mesas bajas y la barra led de tragos. En el recibidor estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de los invitados y dos sillones de estilo, blancos apoyados sobre alfombra verde.

La quinceañera llegó acompañada de su tío Rodrigo Bernaola, realzó su prestancia y juventud vistiendo modelo de baile blanco, corsage recamado con cristales formando un corazón enmarcado en los costados con piezas de gasa drapeada en diagonal, breteles y talle formados con guía de cristalitos y la falda larga de gasa de suave movimiento. Sus largos cabellos lucieron torzadas descubriendo el rostro con  delicado ramito de pequeñas flores y cristales.

Luego de saludar a sus padres se acercó la abuela Florinda Moraes y los padrinos Mario Bernaola y Ethel Shendegua.

Luego con su papá ingresó al salón hasta llegar al centro de la pista coronada de globos espejados para comenzar el vals, cambió parejas con familiares y amigos extendiéndose esta danza por varios minutos. Posteriormente ritmos de moda fueron una invitación a la alegría y diversión disfrutando todos de este momento máxime cuando ingresó a la sala un conocido grupo musical y se repartió el cotillón.

Las mesas fueron dispuestas con manteles blancos y senderos intercalados en lila y verde manzana, lucían al centro soportes altos con cairelles transparentes sosteniendo bouquet de frescas flores naturales.

Llamó la atención la mesa principal con la hermosa torta de cumpleaños compuesta de tres pisos juntos decorados muy modernos, base blanca con cada piso destacados con pequeñas flores lilas o verdes y el piso superior combinaban ambas flores, acompañaba candelabro con las quince velas del centro de la felicidad luciendo en la base arreglo floral en los colores de la fiesta. Los jóvenes desde un quiosco se servían bolsitas con papitas, maníes, chizitos, etc…

Para acompañarlos llegaron familiares de Montevideo y Treinta y Tres.

Entre las elegantes de la noche recordamos a su mamá, lució solero largo de gasa color coral, breteles anchos y cinto bordado al frente con pailletes plateados, falda larga de suave movimiento.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, muestra fiel del afecto que cuenta entre su grupo de amistades.