Los quince años de Rocío Antonella fueron celebrados con mucha alegría

Días pasados con una hermosa y divertida fiesta celebró sus quince años Rocío Antonella Márquez Farinha, motivo por el cual su papá Angel Márquez y sus hermanos Gabriel, Daniela y Alfredo invitaron a familiares más directos, amigos y compañeros de estudios de la jovencita para que compartieran su alegría.

El club Deportivo Artigas fue el lugar elegido, cuyas instalaciones fueron decoradas con guirnaldas y racimos de globos de color fucsia y plateado, se sumaban bando de telas, los amplios ventanales fueron destacados con cortinados de voile blanco y satén fucsia.

En la entrada estaba el atril con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes, acompañaban cubetas de madera patinadas de color fucsia donde se elevaban espirales de sauce eléctrico plateado y blanco, este detalle se repetía en diferentes ángulos del salón, acompañando también la gigantografía con secuencia de fotos de la jovencita.

Una mesa muy visitada fue la de las variadas golosinas vistosamente presentadas en bandejas y canastillas de mimbre  artesanales. Los invitados ingresaban al salón por el sendero alfombrado de pétalos de rosas, luego de saludar se iban ubicando en torno a mesa tendidas con mantelería blanca donde se alternaban cubre manteles de color fucsia o senderos plateados, en todas había pétalos dispersos guarneciendo una tulipa de vidrio que portaba una gerbera en el color predominante de la fiesta.

La quinceañera llegó a caballo con su hermano mayor, vistió modelo de baile realizado el bustier drapeado de gasa fucsia y breteles finitos, el esbelto talle de satén blanco opaco fue cruzado con cintas en el tono contrastante, del talle largo nacía la amplia falda compuesta por varias sobrefaldas al bies con bordes de color y desde un costado hacia atrás se veían arabescos bordados con lentejuelas fucsia, en el peinado recogido lució corona de strass, al llegar se abrigó con bolerito de solapas smoking y mangas largas, complementó con accesorios plateados. 

Luego de saludar a su familia y los abuelos Ramona Barreto y Waldemar Márquez, su papá la invitó a llegar hasta el centro de la pista de baile comenzando con el vals, prolongándose la danza por varios minutos, posteriormente ritmos de moda se pusieron al aire disfrutando todos del animado baile y reparto del colorido cotillón sobre la madrugada, también se hizo juegos de serpentinas, papel picado y mucha espuma.

Llegado el momento de elevar las copas en el brindis compartido y cantarle el feliz cumpleaños la familia se ubicó junto a la mesa principal tendida con fino mantel de hilo bordado al realce, encima se exhibía la hermosa torta de cumpleaños de tres pisos cuadrados ubicados uno sobre el otro, simulaban paquetes de regalos bañados de color fucsia en el último piso un gran moño blanco de azúcar, acompañaba destacado arreglo floral en base a liliums y rosas de donde emergían las quince delgadas velitas del centro de la felicidad.

Como muestra de afecto y amistad recibió la quinceañera múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría.