Los quince años de Sofía Melisa Sánchez Lanza

Senderos verde agua y salmón, decoraban las mismas soportes alargados con velas, caracolas, follaje y flores tono salmón en suave sintonía con los elegidos para la profusa decoración. A todo esto se sumaban la profusa iluminación realzada aún más con rosas y pompones colgantes de tul plateados. Al llegar con su abuelo en un Ford Escort año 69 lo hizo por debajo de un arco de flores y antorchas, señalando el camino hasta el jardín. Es de destacar que al llegar, todos fueron obsequiados con una copa de bienvenida. La joven lució solero de línea straples blanco, corsage bordado en plateado, falda con movimiento, el peinado con bucles y pequeñas flores plateadas.
La piscina también fue muy bien decorada con velas flotantes y plantas con su flor de camalote, antiguo banco de plaza de madera y hierro, en otro banco similar se ubicó el cuadro de firmas y la gigantografía. La fiesta se prolongó muy animada con baile y reparto de cotillón.
Bailó el vals y realizó su sueño de lanzar al viento con sus amigas más allegadas, quince faroles japoneses de papel de arroz blancos. Llegado el momento de cortar la torta todos rodearon la mesa principal tendida con fino mantel bordado perteneciente a la familia, toda blanca con detalles de cintas verde agua y flores salmón, a su lado en candelabro de plata estaban las quince velas del centro de la felicidad. En un momento de la fiesta ella y sus compañeras de danza ofrecieron un show de danzas variadas. Recibió la joven finos obsequios.