Los quince años de Tatiana fueron celebrados en divertida reunión juvenil

Días pasados los esposos Javier Peruchena y Marcela Ribero con una hermosa fiesta agasajaron a su hija Tatiana al cumplir quince años.

El salón comunal de Colonia Lavalleja se vistió de gala para recibir a los familiares y amistades con los cuales compartieron gratas horas de sociabilidad y diversión. Todos los detalles decorativos se realizaron en la combinación de colores verde manzana, fucsia, negro y lila con base del blanco. En la parte exterior del salón se ubicaron paneles de tacuaras entramadas y por detrás varios faroles colgantes con velones encendidos que aportaban luz difusa. La puerta fue delineada con tensores de telas y globos, estos detalles se repetían en lo alto y en algunos laterales del salón, una gigantografía acompañaba el atril con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes que le iban dejando los invitados.

Recibían dos damas antiguas y una estatua viviente que iba cambiando de posturas y expresiones.

La quinceañera llegó vistiendo modelo de fiesta realizado en satén y tul blanco, falda larga y vaporosa, la parte superior straples señalado el bustier con guarda drapeada de tul lila, señala el esbelto talle bordados con canutillos plateados  y lilas junto a cristales transparentes formando flores y guías de hojas verdes, acompañó con mitones cortos y tiara de strass en el peinado.

Fue recibida por sus padres  y hermanas Sofía y Victoria, luego se acercaron los abuelos Pedro Amado Ribero, Elizabeth Alves, Celeste Artegoytia y los padrinos, Miguel Peruchena y Egle Perdomo que viajó expresamente desde Punta del Este.

Luego de saludarlos su papá la invitó a ingresar al salón donde la esperaban todos de pie recibiéndola con un cerrado aplauso, las notas de un vals marcó el inicio de esta tradicional danza, luego de cambiar parejas con todos los varones presentes, ritmos de moda fueron toda una invitación al baile que se prolongó por toda la madrugada, repartieron mucho cotillón y se hicieron juegos de espuma y serpentinas.

El salón fue bellamente decorado con telas entrecruzadas, en composée de color con la mantelería que cubrían las mesas, en cuyo centro había estatuas de yeso para los mayores apoyadas sobre lecho de espárragos muy verdes, y para el sector de living de los jóvenes eran cubos de vidrio con agua y gemas plateadas, una flor blanca natural y posado sobre uno de los bordes un antifaz decorado con brillantina. La mesa de las golosinas fue muy visitada durante toda la velada, llamó la atención una de las paredes decoradas con marcos de madera torneadas con telas y al centro había arreglos florales muy bellos, en este sitio había varios juegos de living y puf blancos apoyados sobre alfombras de ratan.

Llegado el momento del brindis tomó mayor relevancia el sitio donde estaba la foto de la quinceañera sobre marco muy antiguo de madera trabajada. Al frente sobre la coqueta mesa estaba la torta de cumpleaños compuesta de tres pisos decorados muy modernos en los colores de la fiesta, salpicados con mariposas y antifaces, culminando con resortes sosteniendo letras formando TATI como cariñosamente la llaman. Acompañaba candelabro con las quince velas de gala del centro de la felicidad, le rodeaban dos cubos de vidrio conteniendo zapatitos de yeso, mariposas de colores y ramilletes de flores pequeñas con las tarjetitas de agradecimiento por haberla acompañado en su noche de fiesta.

En el rincón de los regalos decorada con alfombra de ratán donde se posaba una veladora y un baúl ambos muy antiguos, allí se depositaban los hermosos y variados obsequios.

Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, lució solera larga de gasa rosa estampada en violeta y azul; sus hermanas: Sofía vistió corset de encaje negro, lazo y falda corta lamé dorado, Victoria solera de crep satén color salmón, corset y falda corta, señala el talle guarda de flores de pétalos sueltos en igual tela.

Para acompañarlos llegaron familiares desde nuestra ciudad y parajes vecinos.

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Tatiana Peruchena Ribero, 15 años

(Foto: E. Lagos)