Los quince años de Valentina

Con una hermosa fiesta ofrecida por su papá Julio González y su hermano Agustín, celebró sus quince años la jovencita Valentina González Barre.
La reunión se efectuó en Paseo Alemán, hasta allí llegó la cumpleañera junto a su hermano. Vistió elegante solero blanco, corsage straples de gasa totalmente trabajado con cintas y cordones de satén formando arabescos, falda larga y ampulosa revestida de gasa, en sus largos cabellos lució tiara de strass.
La recibió su papá, el abuelo Juan Barre y los tíos, luego con su papá llegó hasta la pista de baile comenzando el vals. Esta danza se prolongó por varios minutos al ir alternando parejas con sus invitados, posteriormente el baile se generalizó disfrutando todos de la alegría.
En el recibidor y luego dispersos por el salón habían árboles secos patinados de blanco sosteniendo velas en forma de manzanas rojas y verdes.
Las mesas fueron dispuestas con mantelería de base blanca y senderos rojos, llevando al centro arreglos florales naturales en armonía del bouquet que adornaba la mesa principal cubierta con fino mantel bordado al richelieu. Encima se lucían la torta de cumpleaños, varios pisos bañados de fondant blanco y detalles en filigrana.
Valentina sopló las quince velas del centro de la felicidad el que estaba armado en candelabro dorado; luego entregó una a cada familia o amiga más allegada.
Los jóvenes disfrutaron de una completa mesa de golosinas y variado cotillón de luces acompañó el momento de música carioca.
Fue una hermosa fiesta que todos la recordarán por largo tiempo, la acompañaron familiares, amigos y compañeros de estudios. Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y finos obsequios.

Con una hermosa fiesta ofrecida por su papá Julio González y su hermano Agustín, celebró sus quince años la jovencita Valentina González Barre.

La reunión se efectuó en Paseo Alemán, hasta allí llegó la cumpleañera junto a su hermano. Vistió elegante solero blanco, corsage straples de gasa totalmente trabajado con cintas y cordones de satén formando arabescos, falda larga y ampulosa revestida de gasa, en sus largos cabellos lució tiara de strass.

La recibió su papá, el abuelo Juan Barre y los tíos, luego con su papá llegó hasta la pista de baile comenzando el vals. Esta danza se prolongó por varios minutos al ir alternando parejas con sus invitados, posteriormente el baile se generalizó disfrutando todos de la alegría.

En el recibidor y luego dispersos por el salón habían árboles secos patinados de blanco sosteniendo velas en forma de manzanas rojas y verdes.

Las mesas fueron dispuestas con mantelería de base blanca y senderos rojos, llevando al centro arreglos florales naturales en armonía del bouquet que adornaba la mesa principal cubierta con fino mantel bordado al richelieu. Encima se lucían la torta de cumpleaños, varios pisos bañados de fondant blanco y detalles en filigrana.

Valentina sopló las quince velas del centro de la felicidad el que estaba armado en candelabro dorado; luego entregó una a cada familia o amiga más allegada.

Los jóvenes disfrutaron de una completa mesa de golosinas y variado cotillón de luces acompañó el momento de música carioca.

Fue una hermosa fiesta que todos la recordarán por largo tiempo, la acompañaron familiares, amigos y compañeros de estudios. Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y finos obsequios.