María José Vázquez Serra cumplió años y los festejó junto a familiares y amigos

Con una hermosa y divertida reunión juvenil los esposos Luis Vázquez e Hilda Serra festejaron los quince años de su hija María José.

La planta alta del club Ferro Carril fue el sitio elegido para el festejo que se desarrolló muy alegre y divertido en un ambiente decorado en los colores blanco y lila, la baranda de la escalera fue destacada con torzadas de telas en ambos colores, también en composée de color eran las flores que adornaban el alto candelabro con velas blancas que estaba en el primer descanso y luego se repetía al ingresar al salón acompañando el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de los invitados.

La quinceañera ingresó acompañada de su primo Diego Serra, realzó su prestancia y juventud vistiendo modelo de fiesta realizado en raso blanco, la parte superior corset bordado con pailletes lilas, amplia falda revestida de tul lila y abierta al frente dejaba ver guía igualmente bordada, una delicada coronita constituía el tocado.

Tan elegante como ella vistió su mamá con vestido largo negro, de línea recta, señalado el talle con ancha faja bordada en pailletes al tono.

El techo del salón fue decorado con telas blancas y lilas unidas a boas de globos el tono, destacando el centro de la pista cuadrante con secuencia de globos espejados de la disco. Luego de llegar y saludar, posando en cada mesa para las fotos llegó la media noche entonces su papá la invitó a iniciar el vals cambiando de parejas por varios minutos con otros familiares, amigos y compañeros de estudios, posteriormente ritmos de moda marcaron el inicio del animado baile con reparto del cotillón.

Los invitados degustaron del buffet y cena ubicados cómodamente en torno a mesas tendidas con mantelería blanca y sendero lila, lucían al centro cisnes artesanales decorados con tules y flores, sobre un costado había una estilizada velita con la base recubierta de flores de mayo blancas.

Llegado el momento de elevar las copas en el brindis tomó mayor relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños compuesta de dos pisos separados por columnas y dos a los costados bellamente decorados en filigrana y detalles de flores de azúcar, acompañaba el árbol de la vida con las quince velas de la felicidad, haciendo la ceremonia de las velas llamando a las personas más allegadas.

Recibió esta jovencita muy lindos y finos obsequios, retribuyó atenciones repartiendo graciosos souvenirs consistentes en abanicos de porcelana fría junto a la tarjetita de agradecimiento.