Mucha alegría reinó en el festejo de los quince años de María Fernanda Anchorena

Retribuyó atenciones repartiendo al final de la fiesta delicados souvenirs

Los esposos Héctor Fernando Anchorena y Norma Cristina Suárez ofrecieron una destacada reunión social celebrando los quince años de su hija María Fernanda.
Acompañada por su sobrinito Elías Nahuel, ingresó la quinceañera al salón donde se desarrollaba la fiesta y donde todos le aguardaban con gran expectativa y alegría. Los primeros en saludarla fueron sus padres, luego sus hermanos Ellen Soledad, Mónica Cristina y Marcelo Aquino, luego visitó cada una de las mesas donde estaban sus amistades regalándoles un momento de su tiempo. María vistió elegante modelo de baile realizado el corsage straples de satén blanco con detalles bordados en perlitas y pailletes lilas, falda larga y ampulosa realizada con gajos y pañuelos de tul en dos tonos de lila y blanco, en el peinado lució tiara de strass.
En consonancia fue decorado el salón, en la entrada había arco de globos lilas y blancos, acompañaba detalle de telas decorando el caballete e estaba el cuadro de firma donde cada uno de los invitados firmó y dejó estampados mensajes de felicidad.
Las mesas de los invitados fueron tendidas con manteles en composée de color, al medio se lucían copones con agua y lecho de piedritas combinadas, sostenían flotando velón con forma de estrella lila.
Pasada la media noche Fernanda con su papá llegó hasta el centro de la pista de baile coronada de globos y telas, iniciaron el vals, luego lo alternó con otros familiares, amigos y compañeros de clase, posteriormente ritmos de moda invitaron a disfrutar del baile y posterior reparto del cotillón.
Luego de la cena se pasaron fotos y videos con la historia de vida  de Ana Fernanda, luego todo lo que iba sucediendo en la fiesta.
Cerca del amanecer la familia se situó detrás de la mesa principal tendida con mantel blanco y detalles de telas lilas y plateadas formando recogidos, encima se exhibía la torta de cumpleaños con forma de estrella, varias piezas ubicadas en desnivel, decorada en blanco y lila con sus bordes oscurecidos, cada una tenían ramilletes de frescas flores naturales lilas, acompañaba el centro de la felicidad elaborado con rosas blancas donde emergían las quince delgadas velitas lilas. Un árbol de la vida con sus veloncitos de gala motivó momentos de mucha emoción al ser entregados por la quinceañera a sus quince familiares y amigos más cercanos a ella, los entregó junto a mensajes personales.
Entre quienes le acompañaron en su día recordamos a los abuelos: Atasildo Suárez y Lila Píriz, y su madrina María Rosa Cardozo quien viajó expresamente desde Buenos Aires (R.A.).
Recibió esta jovencita muy lindos y finos obsequios, retribuyó atenciones repartiendo al final de la fiesta delicados souvenirs consistentes en muñequitas bailarinas junto a la tarjetita de agradecimiento.