Quinceañera de fiesta

Días pasados cumplió quince años María Enriqueta Lerner de los Santos, motivo por el cual su mamá Andrea conjuntamente con los hermanos César y María Lourdes ofreció una hermosa fiesta, de la que participaron familiares y amistades.  

La quinceañera con su hermana recibió a los invitados, este sitio fue ambientado con candelabro de pie con velones blancos y enlazado con guías de hiedra matizada, acompañaba mesita baja con el álbum destinado a recoger las firmas de los que le acompañaron en su noche muy especial.

Enriqueta lució modelo de organza nacarado tono verde agua, la parte superior de corte solero con breteles finitos, delineaba el escote importante galón recamado con cristalitos transparentes y verde más oscuro, señalaba el esbelto talle ancha faja de satén color verde inglés con largas caídas sobre la falda vaporosa salpicada de cristalitos.

Sus largos cabellos peinados apenas levantados a los costados fueron retenidos bien atrás con broche de pedrería al tono.

El salón fue decorado con racimos de globos en dos tonos de verdes y blancos, se unían al centro de la pista con enorme globo transparente piñata, llenita de golosinas.

Las mesas fueron tendidas con mantelería en composée de color, lucían al centro transparencias con piedras marmolina blanca, un velón al tono y cinta verde, en otras cambiaba el velón verde y la cinta blanca.

Una mesa muy especial fue la de las golosinas tendida con mantel verde inglés salpicada de flores blancas aplicadas, obra de la mamá, allí se dispusieron bandejitas de bamboo con los bordes destacados con pequeñas flores, conteniendo variadas golosinas, al centro había una transparencia con avaras de juncos recortados en distintas alturas.

Llegada la media noche la quinceañera y su hermano llegaron hasta el centro de la pista iniciando el vals, luego cambió pareja con otros invitados y familiares, posteriormente ritmos de moda fueron toda una invitación al baile que se prolongó muy alegre por toda la madrugada, rompieron la piñata, soltaron los globos y se repartió el colorido cotillón.

Llegado el momento de elevar las copas en el brindis y cantarle el feliz cumpleaños tomó mayor relevancia la mesa principal donde estaba la hermosa torta de tres pisos superpuestos, decorados en blanco con cinta verde tenue en el contorno de cada piso y sobre el último ramito de flores ilusión con gran moño verde en pasta comestible, a su lado acompañaba el centro de la felicidad elaborado entre juncos y gerberas blancas donde se elevaban quince velas verdes, cuando la agasajada las apagó le desearon mucha felicidad.

Muchos y finos obsequios recibió esta jovencita, retribuyó atenciones repartiendo los souvenirs consistentes en dos hojas de porcelana fría junto a la tarjetita de agradecimiento. Para acompañarla llegaron familiares desde el interior del departamento, Montevideo y Rivera.