Quinceañera de fiesta

Con motivo de agasajar a su hija Lara Siseley, los esposos Juan Esteva y María Midón ofrecieron una hermosa fiesta de la que participaron familiares y amigos de la jovencita.
El salón del Salto Rowing Club fue el sitio elegido para el festejo el mismo fue engalanado con globos y telas de colores blanco, rojo y negro, sillas y mesas vestidas en armonía, los centros eran candelabros patinados de negro con una vela roja que se cambiaba por blanca al irse alternando las mesas.
En diferentes sitios había otros candelabros de pie, varios brazos con velones y telas torneadas decorando la base junto a follaje natural. En el recibidor estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cariño y amistad, un poco más adelante se ubicó un panel con la gigantografía, en ambos lados habían topiarios, dos recubiertos de follaje,  y los restantes recubierto de flores en los dos colores elegidos.
Llegada la medianoche acompañada de sus padrinos Solís Esteva y Andrea Midón ingresó la quinceañera vistiendo modelo de baile confeccionado en satén revestido de gasa bordada blanco, corsage de un solo hombro con bretel de vuelitos, falda acampanada, guantes largos de satén y tiara de strass en el peinado.
Al llegar fue recibida por sus padres y sus tres hermanas, también la abuelaYolanda Cuello. Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, lució vestido largo de gasa color lacre, corsage de corte imperio ricamente bordado en pailletes al tono formando flores y hojas, hacía conjunto con el chal, sus hermanas: Carmiña, vistió modelo corto de color lavanda, canesú bordado, Yoselyn lució vestido corto de falda acampanada de color verde jade y Pilar modelo de gasa color fucsia, también la madrina vistió elegante modelo corto de encaje negro, líneas muy actuales.
El baile comenzó con el tradicional vals, primero con su papá, luego fue alternando parejas, para posteriormente la actuación de un grupo en vivo fue toda una invitación a la alegría y diversión, teniendo su punto más alto cuando se repartió el cotillón.
Llamó  la atención la mesa de las golosinas por su presentación, fue toda una tentación para jóvenes y algunos niños, otra mesa muy coqueta fue la de las ensaladas finamente decoradas con frutas y flores exóticas.
Cerca del amanecer se efectuó el brindis compartido, tomando relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños compuesta de tres pisos y la fuente de aguas danzantes y luces cambiantes, decoradas las tortas a lunares en rojo, blanco y negro, culminando con resortes sosteniendo pelotitas de colores, acompañaba el árbol de la vida con las quince velas, también sobre un ángulo de esta mesa había un candelabro con tres velas rojas, y zapatos de madera hacían de soporte a los souvenirs, eran tarjetitas con zapatos de tacos decorados a lunares.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, siendo estos motivos de alegría.

Con motivo de agasajar a su hija Lara Siseley, los esposos Juan Esteva y María Midón ofrecieron una hermosa fiesta de la que participaron familiares y amigos de la jovencita.

El salón del Salto Rowing Club fue el sitio elegido para el festejo el mismo fue engalanado con globos y telas de colores blanco, rojo y negro, sillas y mesas vestidas en armonía, los centros eran candelabros patinados de negro con una vela roja que se cambiaba por blanca al irse alternando las mesas.

En diferentes sitios había otros candelabros de pie, varios brazos con velones y telas torneadas decorando la base junto a follaje natural. En el recibidor estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cariño y amistad, un poco más adelante se ubicó un panel con la gigantografía, en ambos lados habían topiarios, dos recubiertos de follaje,  y los restantes recubierto de flores en los dos colores elegidos.

Llegada la medianoche acompañada de sus padrinos Solís Esteva y Andrea Midón ingresó la quinceañera vistiendo modelo de baile confeccionado en satén revestido de gasa bordada blanco, corsage de un solo hombro con bretel de vuelitos, falda acampanada, guantes largos de satén y tiara de strass en el peinado.

Al llegar fue recibida por sus padres y sus tres hermanas, también la abuelaYolanda Cuello. Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, lució vestido largo de gasa color lacre, corsage de corte imperio ricamente bordado en pailletes al tono formando flores y hojas, hacía conjunto con el chal, sus hermanas: Carmiña, vistió modelo corto de color lavanda, canesú bordado, Yoselyn lució vestido corto de falda acampanada de color verde jade y Pilar modelo de gasa color fucsia, también la madrina vistió elegante modelo corto de encaje negro, líneas muy actuales.

El baile comenzó con el tradicional vals, primero con su papá, luego fue alternando parejas, para posteriormente la actuación de un grupo en vivo fue toda una invitación a la alegría y diversión, teniendo su punto más alto cuando se repartió el cotillón.

Llamó  la atención la mesa de las golosinas por su presentación, fue toda una tentación para jóvenes y algunos niños, otra mesa muy coqueta fue la de las ensaladas finamente decoradas con frutas y flores exóticas.

Cerca del amanecer se efectuó el brindis compartido, tomando relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños compuesta de tres pisos y la fuente de aguas danzantes y luces cambiantes, decoradas las tortas a lunares en rojo, blanco y negro, culminando con resortes sosteniendo pelotitas de colores, acompañaba el árbol de la vida con las quince velas, también sobre un ángulo de esta mesa había un candelabro con tres velas rojas, y zapatos de madera hacían de soporte a los souvenirs, eran tarjetitas con zapatos de tacos decorados a lunares.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, siendo estos motivos de alegría.