Quinceañera de fiesta

Días pasados cumplió quince años María Lucía Danels Silva motivo por el cual sus padres Marcio y Angelita se los celebraron con una fiesta ofrecida en el salón comunal cercano a su domicilio. La quinceañera recibió a los invitados con atavío casual y acompañada por sus hermanas Cristina y Josefina, cuando ya todos estaban presentes en la sala Lucía se ausentó unos minutos para cambiar de atavío.
Es de destacar que para acompañarla en su día viajaron familiares de Artigas y Rivera, los que unidos a familias y amigos salteños de la agasajada pasaron gratas horas de sociabilidad y diversión en un entorno decorado con torzadas de globos de colores rosa y plata, estas se unían al medio de la pista de baile con enorme racimo combinando ambos colores más intensos, combinaban bando de telas blancas.
En el recibidor se ubicó media columna sosteniendo destacado arreglo floral en blanco y rosa, le daba altitud al conjunto racimo de globos inflados con helio, a su lado había una mesita con el álbum destinado a recoger las firmas de cuantos le acompañaron, un poco más adelante había una gigantografía de la jovencita.
Las mesas fueron tendidas con mantelería blanco y cubre rosa, lucían al medio copones con gel y velón el cual fue encendido al momento de ingresar la quinceañera al salón con su vestido de fiesta de organza color rosa,  destaca la línea del escote  del corset y zócalo de la amplia falda con guarda bordada en hilos de seda, bajando en diagonal hasta el talle una guía igualmente bordada y salpicada con flores de pétalos sueltos, en el peinado juvenil lució broche de perlitas y botoncitos de nácar, el mismo que lució su mamá el día de su boda.
Fue recibida por sus padres y familiares más directos, al oírse las notas de un vals con su papá llegó hasta el centro de la pista comenzando con la tradicional danza, luego cambió parejas con otros familiares y amigos, posteriormente cambiaron ritmos de moda bailando todos los presentes con mucha alegría, sobre la madrugada se repartió el colorido y novedoso cotillón traído desde Rivera por familiares, decorados todos con plumas, piedras y mucho brillo al mejor estilo carioca.  Más tarde se encendieron todas las luces poniéndose al aire el vals “Quince Primaveras” enmarcando el momento del ingreso al salón de la mesa rodante portando la torta de cumpleaños de dos pisos separados por columnas con baño rosa tenue y salpicado de pequeñas flores blancas, desde el piso más alto caían en cascada cintas con flores de azúcar, en otra mesa adicional estaba el centro de la felicidad elaborado sobre candelabro artesanal decorado con  piedras amatista y quince pequeñas velas rosadas, el mismo fue obsequio de sus tíos llegados de Artigas. Al momento de elevar las copas en el brindis compartido Lucía se vio gratamente sorprendida al cantarle todos los invitados el “feliz cumpleaños” y darle reiteradas muestras de afecto y amistad.
Como final de fiesta las hermanas de la quinceañera repartieron los souvenirs, eran piezas de cristal con diferentes formas donde se les adhería la tarjetita de agradecimiento, las que fueron muy bien recibidas.
Recibió esta jovencita muy lindos y finos obsequios que perdurarán en el recuerdo de este su día feliz.