Quinceañera de fiesta

La jovencita Sabrina Mainardi Favier cumplió quince años y lo celebró junto a familiares y amistades en el salón de fiestas del Paseo Alemán.
Cerca de la medianoche llegó con los abuelos, la recibieron familiares más directos, vistió elegante modelo de fiesta con el corsage de cruny color natural con finos detalles de galones bordados con perlas, larga y amplia falda de crep de caída natural, sus largos cabellos enrulados sostenidos con brochecitos de strass.
Luego de saludar con su papá Aquiles ingresó al salón comenzando el vals, continuó luego con otros familiares y amistades, más tarde ritmos de moda fueron una invitación al animado baile que en la madrugada se repartió el cotillón contando con la participación de un grupo en vivo.
Entre los presentes más allegados recordamos a Noelia Costa de Mainardi y sus hijos Uma y Mía, la mamá de la quinceañera Esther Favier, sus hermanos Andrés, Carla y Lucas Mainardi Favier, los abuelos Luis Favier y Rosa, Julio Mainardi, Esther Gabrielli, los padrinos Carlos Mai y Graciela Gabrielli.
El salón fue decorado en los colores blanco, natural y rojo manzana, en la entrada sobre el césped se ubicaron en letras grandes luminosas formando SABRI, un poco más adelante se colgaron telas blancas sosteniendo jaulas y velas, flores y plumas blancas, faroles colgantes y velones destacaban la entrada principal.
En el recibidor se veían entelados destacando una gran ventana antigua con ocho reparticiones, con cada uno fotos artísticas de diferentes planos, al más puro estilo vintage chic, se sumaban bicicletas artesanales con canastos cubiertos de manzanas rojas.
Los jóvenes disfrutaron del evento ubicados en living, mesas bajas y puf, los centros eran baldecitos decorados con frescas manzanas rojas, los mayores por su parte se ubicaron en torno a mesas dispuestas con manteles blancos y senderos rojos y cubre mantel de encaje natural, al centro se lucían fanales blancos de madera con marmolina de base y cinco veloncitos, la ubicación de las mesas sus números pinchados en manzanas rojas.
La mesa dulce y la barra de tragos fueron toda una tentación para los más jóvenes.
Llamó la atención el rincón para sacarse las fotos, todo entelado y con alfombra roja, apoyadas sobre ella dos sillas y mesitas estilo Luis XV y elaborados marcos de madera blancos, colgados de percheros antiguos habían diferentes artículos para disfrazarse y que las fotos quedaran más graciosas.
Recibió la joven muy lindos y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría.