Días pasados en el salón comunal cercano a su domicilio festejaron sus respectivos cumpleaños las hermanas María Florencia y María Agustina Ferreira Henares, sus padres recibieron a familiares, amigos y compañeros de estudios de ambas jovencitas con los cuales pasaron gratos momentos de sociabilidad y diversión.
Para estar presente viajó desde Buenos Aires la abuela Clara Ríos de Henares, que días antes había cumplido años y decidió disfrutar con su familia salteña.
Las agasajadas junto a su mamá decoraron el salón, en la entrada había dos paneles cubiertos de fotos desde la infancia, acompañaba arreglo ornamental muy novedoso logrado en un árbol seco con sus ramas cubiertas de follaje y flores amarillas unidas a globos en estos colores.
Los jóvenes disfrutaron del encuentro ubicados en torno a largas mesas tendidas con manteles blancos y carpetas de crochet de diferentes colores, llevaban al centro bouquet de felpillas blancas y amarillas. Los mayores acompañaron a los anfitriones ubicados en otro sector del salón junto a tres mesas redondas cubiertas de manteles color verde agua e iguales adornos florales. En todo el local se cruzaban torzadas de globos de colores naranja, marfil, amarillo y verde agua, se unían al medio con enorme globo que hacía las veces de piñata llenita de golosinas y papelitos brillantes.
Una de las paredes fue adornada con columnas de globos, enmarcaban la mesa principal donde estaban las tres tortas y los variados postres y torres con bombas de chocolate y alfajores caseros. Las tortas tenían formas de corazón, la del centro de mayor tamaño con las iniciles de la abuela, en ambos lados las de Florencia y Agustina con las velitas alusivas a los años que cumplían apoyadas sobre bouquet de rositas amarillas de azúcar, todas bañadas en tono rosa pastel.
A todas se les cantó el feliz cumpleaños, soplaron las velitas pidiendo los tres deseos y recibieron muy lindos obsequios. Fue una reunión sumamente divertida, donde se congregaron muchos jóvenes y mayores disfrutando largas horas de sociabilidad, en el atardecer comenzó el baile con reparto del cotillón, del cual participaron todos los presentes.
Como final de fiesta entregaron los souvenirs, para los jóvenes eran tarjetitas con un mensaje de agradecimiento por haberlas acompañado junto a un bombón, para los mayores igual tarjeta y bolsita de tul con potpurrí de flores perfumadas.





