Un festejo para dos hermanas

Días pasados cumplieron cinco y once años las hermanas Evelyn Soraya y Shirley Macarena Da Rosa de Souza, la mamá Evelyn y los abuelos se los festejaron junto al grupo familiar más allegado, los amiguitos y compañeros de clase de ambas niñas.
El espacioso patio fue el sitio elegido para el festejo, allí se colgaron cintas y racimos de globos multicolores en tonos pastel, se les unían grandes flores en goma eva, los centros eran caritas sonrientes. Las mesas fueron dispuestas con manteles de colores, los centros eran topiarios recubiertos de chupetines y fresitas, se iban alternando con sombrillitas en armonía de tonalidades.
La mamá y las tías organizaron los juegos y entretenimientos, bailes, karaoke, para las más pequeñas rondas y juegos con la cuerda y pelota, durante la tarde se repartieron gorros de Papá Noel para todos, collares y pulseras de flores y cintas torneadas, en un momento llego el carrito de los helados siendo este momento de mayor algarabía.
Los mayores llegado el atardecer compartieron el patio con los niños, fueron deferentemente atendidos por los dueños de casa ubicados en torno a mesas redondas cubiertas con mantelería navideña, al centro pequeños pinitos decorados. En la barbacoa techada se ubicó una coqueta mesa donde estaban las dos tortas, la de Evelyn decorada con un paisaje nevado, con la choza de chocolate, los pinos y el lago nevado donde patinaban dos niñas junto a cinco cisnes, estos sostenían las velitas alusivas a los años que cumplía. La de su hermana  Macarena se la veía decorada con un muñeco de nieve acompañaba, dos pinitos en forma de uno formando los años que cumplía.
Todos sus amigos y familiares les cantaron el feliz cumpleaños, ambas agasajadas soplaron sus velitas y luego las cortaron promoviendo gran bullicio.
Fue un atardecer muy divertido que todos lo recordarán por largo tiempo, recibieron ambas niñas lindos obsequios.

Días pasados cumplieron cinco y once años las hermanas Evelyn Soraya y Shirley Macarena Da Rosa de Souza, la mamá Evelyn y los abuelos se los festejaron junto al grupo familiar más allegado, los amiguitos y compañeros de clase de ambas niñas.

El espacioso patio fue el sitio elegido para el festejo, allí se colgaron cintas y racimos de globos multicolores en tonos pastel, se les unían grandes flores en goma eva, los centros eran caritas sonrientes. Las mesas fueron dispuestas con manteles de colores, los centros eran topiarios recubiertos de chupetines y fresitas, se iban alternando con sombrillitas en armonía de tonalidades.

La mamá y las tías organizaron los juegos y entretenimientos, bailes, karaoke, para las más pequeñas rondas y juegos con la cuerda y pelota, durante la tarde se repartieron gorros de Papá Noel para todos, collares y pulseras de flores y cintas torneadas, en un momento llego el carrito de los helados siendo este momento de mayor algarabía.

Los mayores llegado el atardecer compartieron el patio con los niños, fueron deferentemente atendidos por los dueños de casa ubicados en torno a mesas redondas cubiertas con mantelería navideña, al centro pequeños pinitos decorados. En la barbacoa techada se ubicó una coqueta mesa donde estaban las dos tortas, la de Evelyn decorada con un paisaje nevado, con la choza de chocolate, los pinos y el lago nevado donde patinaban dos niñas junto a cinco cisnes, estos sostenían las velitas alusivas a los años que cumplía. La de su hermana  Macarena se la veía decorada con un muñeco de nieve acompañaba, dos pinitos en forma de uno formando los años que cumplía.

Todos sus amigos y familiares les cantaron el feliz cumpleaños, ambas agasajadas soplaron sus velitas y luego las cortaron promoviendo gran bullicio.

Fue un atardecer muy divertido que todos lo recordarán por largo tiempo, recibieron ambas niñas lindos obsequios.