Con Caroline Nicole Widmaier Muller Como vive su experiencia estudiantil en Alemania “Anhelo conocer la Universidad del Mundo”

Carolina Nicole (18) nació  en Böblingen (Alemania) en el seno de una familia de uruguayos. Cuando la joven tenía apenas 7 meses, sus padres decidieron volverse a su tierra natal.

Hasta febrero de este año, su vida fue como la de cualquier adolescente que desea forjarse un porvenir y entre sus metas, decidió volverse a su país de origen para tener una experiencia de intercambio estudiantil.  caroline001

Así fue que luego de culminar el bachillerato de Economía, emprendió vuelo hacia tierra germana.

Hoy desde el viejo continente hace un alto para relatar a ¡Soy Joven! la experiencia que vive con su familia adoptiva, sus sueños y planes a futuro.

Una frase lleva consigo que la aprendió de su abuelo y la adoptó como expresión de deseo. “Anhelo conocer la universidad del mundo” – confesó.

– ¿Cómo vivió en su hogar la cultura alemana, siendo nieta de inmigrantes?

- “La viví muy cercana, en todos los ámbitos, desde educación hasta costumbres.

Por ejemplo es hábito los sábados ir a la casa de mis abuelos con mi hermana y comer comidas típicas como strudel, dampfnudel y käsenudel.

También el idioma… la mayoría de mis familiares hablan o tienen noción del idioma alemán.

Y ese fue también un incentivo para querer conocer un poco de mundo y poder elegir mi opción de vida para el futuro. Destacando el apoyo constante de mi familia”

EL ANHELO DE RECORRER

EL MUNDO Y EL SISTEMA DE AUPAIRS

– ¿Cómo se conectó con el programa y qué experiencia está viviendo allí?

- “La idea de recorrer el mundo empezó a ser nido en mi pensamiento. Empecé a consultar, informarme y buscar por Internet que oportunidades podía tener para viajar a Alemania.

Cuando hablé con mis padres del tema, en un primer momento querían que hiciera alguna carrera, que no dejara de estudiar….pero, al final entendieron que estudiar solo para complacerlos, no iba a resultar tampoco, cuando yo ya tenía en mente este proyecto.

Así que tenía luz verde de mis padres, me interesé por el sistema de AUPAIRS, que combina estudio con trabajo, y me contacté con una Agencia en Alemania vía Internet.

Yo todavía no tenía cumplidos los 18 años, primer requerimiento.

Así que coordiné con la agencia que me buscara un lugar inmediatamente luego de cumplirlos. Y felizmente, así se dio.

Desde marzo hasta diciembre de éste año, me acogió una familia alemana en su hogar. Allí comparto mi tiempo con 2 niños de 5 y 7 años, ayudo a su mamá en las tareas de la casa y voy a la escuela de idioma dos veces a la semana”.

Mediante dicho sistema, se firma un contrato laboral, tiene seguro de salud, un dinerillo para gastos personales, casa y comida.

El viaje de ida y vuelta corre por cuenta del joven interesado.

Carolina considera que en estos tres meses ha avanzado muchísimo con respecto al idioma, que era uno de sus intereses principales.

“Si bien traía una base de casa, entendía el tema que hablaban, pero no podía mantener una conversación fluida, cuestión que ya he logrado en éste tiempo.

La mamá de acogida es muy amable y agradecida por la dedicación y responsabilidad con que he asumido la tarea de colaborar con ellos.

No deja que me falte la yerba para el mate (que la pide por Internet), ni se cansa de agradecerme porque estoy formando parte de sus vidas”

– ¿Qué cosas extrañas?

- “Dormir hasta tarde, la siestita, el paseo por la costanera, la mateada con los amigos, los asados con la familia los domingos… pero mamá siempre me dice no pierdas tiempo extrañando, que tenés pasaje de vuelta.”

No deja de asombrarle las costumbres que tienen los alemanes, como sacarse los zapatos y dejarlos en la entrada de la casa, cenar a las 18.00, y luego de la cena los niños se van enseguida a dormir.

También la conducta hacia la preservación medioambiental, clasificar  la basura en bio, papel y plástico. El camión de la basura suele pasar una vez a la semana.

LA PUNTUALIDAD ALEMANA

Y sin dejar de lado la puntualidad, cuando un alemán dice que a las 20.00 va a estar, 19.59 esta allí.

En Alemania es muy importante la puntualidad, es signo de respeto y responsabilidad, y también se suele llevar un obsequio como flores, o chocolates, como signo de agradecimiento o alegría por el acontecimiento.

El saludo del alemán es darse  la mano, no con besos.

“Y otro punto positivo que se puede destacar positivo de Alemania es que aunque llueva o el cielo este nublado, nunca se quedan encerrados en la casa, siempre hay alguna atracción o alguna salida cultural o con amigos para hacer.

Generalmente el ciudadano alemán es educado y respetuoso… cuando se va a una tienda nunca falta el “hola como estás”, gracias, por favor, y muchos se interesan de donde provengo al darse cuenta que no soy de acá.

La cerveza es muy importante para el alemán, como el mate para los uruguayos.

Lo que puedo destacar de los jóvenes alemanes es la dedicación a causas tanto sociales como ecológicas, como el medio ambiente, ayuda a los pobres, protección a los animales.

Son alegres, extrovertidos y abiertos a nuevas costumbres”.

-Proyectos a futuro…

- “Todavía no tengo nada decidido, me gustaría quedarme un tiempo más en Alemania y poder estudiar algo aquí, siempre que pueda mejorar el idioma y pueda manejar el tema de extrañar.

Por ahora quiero disfrutar el tiempo destinado aquí, y como decía mi abuelo recorrer la universidad del mundo.

-¿Qué la conduce a pensar la expresión “Soy Joven”?

- “En toda una vida por delante y mucho para dar… desafiando obstáculos y no dejarme vencer por la adversidad”.

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