Con Gabriela Carolina Pacheco González ganadora de la “Beca a la Excelencia” de la Universidad Católica
Junto al estudiante Matías Quintana, fue la ganadora de la beca de Excelencia otorgada por la Universidad Católica.
Dicha beca le cubre el cien por ciento de los gastos de toda la carrera, una oportunidad que le ha abierto considerablemente sus horizontes, en la rama de Contador Público.
Dentro de sus conceptos Gabriela Carolina (20) entiende que “no se trata solamente de tener talento y capacidad para la comprensión, sino que es primordial mantener un hábito de estudio constante” para saber canalizar bien el potencial de cada uno.
El barrio Saladero fue testigo de su infancia, el marco ideal para compartir juegos con su única hermana Paola, exactamente un año y cinco meses mayor que ella.
La joven a veces se siente un tanto censurada por sus pares, a raíz de su brillante desempeño, pero ello lejos de afectarla, cree a ciencia cierta que todos tenemos capacidades que hay que saber definirlas para luego aprovecharlas.
-¿Cómo es su dinámica
de estudio?
- “Particularmente para esta prueba yo me presenté en diciembre primeramente para la de ayuda económica.
Anteriormente hice el Bachillerato de Administración en UTU y en esa fecha teníamos 7 exámenes obligatorios.
El día de la prueba tuve un examen a la mañana y debí levantarme muy temprano.
Tuvimos desde las 13. 30 hasta las 18.00 en la Universidad Católica.
Venía agotada de los exámenes y lamentablemente no la pude ganar, quedando eliminada por no llegar a un puntaje favorable en la prueba de lenguas.
El resultado lo supe el 28 de diciembre… me bajonée un poco, pero luego recobré fuerzas para presentarme a la de Excelencia Académica”.
El 15 de enero se inscribió a la nueva prueba y puso todas sus fichas para ganarla y lo logró.
“UN ACADÉMICO DE LA
CATÓLICA ME ANIMÓ A QUE
NO BAJARA LOS BRAZOS”
Edinson Cuestas, un académico al que consultó acerca de las bases de la prueba, le dio ánimos para que se presentara, porque el puntaje que había tenido en la anterior, no había sido tan malo.
La dinámica fue diferente y Gabriela se sintió cómoda al tener que desarrollar un texto y no enfrentarse al sistema de múltiple opción.
- ¿Cómo vivió la instancia
de ser favorecida
con la Excelencia?
-“Debí esperar los resultados un poco menos de quince días… me sentía un poco amargada porque no tenía noticias y pensé que no había tenido chances.
Como a las 18 horas me encontraba descansando y mirando tv, cuando sonó el teléfono y atendió mi hermana.
No podía creerlo… sentí una profunda emoción y me costaba responderle a la señora que tenía en línea.
Por otra parte, sentí un gran alivio, de haber logrado lo que buscaba.
Se me dio la gran oportunidad, pues si mantengo buenas notas, la beca la voy a mantener durante toda la carrera”.
- ¿Qué la llevó a plantearse la meta y poner todo el empeño para cumplirla?
- “Desde 3er. Año de Liceo, tuve la idea clara de lo que quería estudiar: la carrera de Contador Público.
Me interesa lo relativo a las Ciencias Económicas; al principio estuve en dudas de irme o no a Montevideo a estudiar y finalmente opté por quedarme”.
Terminé 5to. Científico y luego en UTU estudié el Bachillerato de Administración.
Creo que allí recibí una muy buena base para entrar con seguridad a facultad”.
- ¿Hasta dónde llega
su sentido de la
responsabilidad?
- “La responsabilidad implica el cumplir con lo que se promete.
No soy de prometer cosas, pero si doy mi palabra, se transforma un compromiso ineludible.
Suelo percatarme si una persona se me acerca por amistad o por otros fines.
Valoro a la gente por lo persona que son.
Me gusta ayudar a mis compañeros en cuanto al estudio.”
“PARA PODER RENDIR EN
UN EXAMEN, HAY QUE DAR
UN ESPACIO AL DESCANSO”
- ¿Es de tener
muchas amistades?
- “Pocas pero muy buenas…
amigos que son como hermanos para mí”.
Piensa que muchos jóvenes no saben aprovechar las oportunidades de estudio, abandonan y ni siquiera llegan a culminar el Bachillerato, aún teniendo todo a merced.
El tema es que las consecuencias negativas se ven más adelante, cuando cada joven debe forjarse un futuro laboral.
Esta realidad siempre la tuvo clara, sin necesidad de que sus padres debieran insistir sobre el asunto.
- ¿Cuántas horas
dedica a estudiar?
- “Dependiendo de tiempo y de lo que deba hacer. Soy muy ordenada con respecto al estudio.
En momentos de exámenes, divido de acuerdo a la asignatura.
También dejo un espacio para el descanso, que es importante.
Para poder rendir es preciso descansar la mente.
Hay chicos que esperan a último momento y se pasan horas leyendo.
Es obvio que no nos vamos a aprender todo en un día.
Da más resultados estudiar de a poco y en forma constante”.
Es estudiante avanzada de inglés, presto a dar un examen internacional y reconoce que saber el idioma inglés significa una llave para desarrollar actividades futuras.
¡Soy Joven! – “Esa expresión me lleva a pensar que puedo… las cosas son mucho más fáciles de hacer, cuando aún no tenemos la responsabilidad de una familia.
Cuando somos jóvenes podemos emprender buenos proyectos de vida, la agilidad mental nos juega a favor, aunque no contemos con experiencia.
Tenemos las ganas y la voluntad”.
María Fernanda Ferreira









