Con Eliana Ahlers Flores. Arquitecta «Estoy muy contenta con la profesión que elegí»

A partir de recibida de Arquitecta en el 2017, Eliana encontró el camino que le permitiera incursionar en el medio que tanto le gusta.
Al comenzar sus estudios no imaginó que podía formar parte de un equipo de trabajo familiar, ya que Carpintería Ahlers, incursiona la fabricación de Prefabricadas cuando ella cursaba aún los mismos.
Dentro de sus actividades continuas, se encuentran las de los viajes obligados a diferentes partes de Uruguay para la realización de casas.
Con más frecuencia a Carmelo, donde funciona la sucursal de Ahlers Prefabricadas con su venta de muebles. All-focus
Hoy es mamá de Lautaro y junto a su esposo Agustín, que lo conoce desde el año de vida, esperan su segundo bebé.
Nos reunimos para dialogar, y asi comenzamos:
¿Por qué la decisión de la profesión Arquitectura?
En épocas de escuela, ya me gustaba dibujar.
Conté con un incentivo de parte de la familia a hacerlo, como la de un tío que solía dibujar y yo pintaba sus dibujos. Creo que eso es muy bueno.
Fue un poco de todo, que me ha acercado al dibujo.
¿Cómo comienza su carrera?
En Salto. Luego me fui a Montevideo a continuarla, en el año 2010.
En 2012 fuimos papás con mi esposo Agustín, entonces no pude dedicarme a estudiar y poder trabajar. Hoy mi hijo ya tiene 8 años y espera a su hermanito.
¿Cómo incursionó en el medio?
En ese mismo año, mi padre instaló el local de la mueblería en una prefabricada.
Eso llamó mucho la atención. Llegaba gente a consultar y el me comentó que deseaba presentarse en la Expo de la Agropecuaria con una casa.
Como diciéndome «arrancamos la venta de casas».
Nos organizamos para esa actividad haciendo diseños y todo lo que requiere una presentación de ése tipo.
Y a partir de allí y mientras fui estudiante, me venía a Salto, pero sobre todo, viajaba a Carmelo donde trabajábamos y seguimos trabajando bien y podía ir mirando cómo era el desarrollo de lo que era la venta, conjuntamente con la construcción.
¿Cree usted que seguirle los pasos a sus padres, ha sido valioso para usted?
Sin lugar a dudas.
Aunque he reunido experiencias con regularizaciones, reformas, hace que uno se abra más a la profesión, que no es nada fácil.
¿Cómo fue ese apoyo de parte de la familia?
En principio cuando organizamos lo de la Expo, me gustó mucho.
Sirvió además, porque de allí surgieron varios clientes, que fue un puntapié para continuar de manera favorable en el rubro. Y así comenzamos con todo el entusiasmo.
Luego como nuestro intento era incursionar en el medio, todo comenzó a darse y se fue mejorando, ya que año a año, podemos contar con nuevos materiales.
¿Cuáles fueron los materiales usados en principio?
Al comienzo, la edificación en la vivienda de madera y la gente la asoció al campo, logrando edificar en unas cuantas oportunidades.
Luego apareció en la ciudad el fibrocemento en placas, entre otros, haciendo a la construcción bien liviana.
¿Se han presentado cambios a partir de allí?
Sí, ya de por sí, la casa con revestimiento de madera y yeso en su interior, fue un cambio importante.
La obra seca fue el cambio en el mercado y la construcción, a tal punto que podemos contar en una edificación tradicional, con material húmedo, ladrillos, ticholos, etc, y en su interior todas las divisiones livianas.
¿Qué supone el cambio?
Que el liviano resulta económico, pero lo que se puede apreciar en gran medida, es la rapidez.
Tanto en interior como en exterior, porque en caso del último, en las terminaciones si es liviano, no hay que estar esperando que fragüe (seque), por ejemplo en una viga, para aplicarle todo lo que es el encofrado. Existen otros tiempos.
¿Cuáles son los mejores resultados?
Todos dan resultado.
Cuesta en lo tradicional, quitarle el pensamiento de algunos recelos, de que el viento o el mismo clima pueden afectar en algo la vivienda.
Justamente por eso ha surgido la obra mixta, porque la imagen de ver el ladrillo afuera, hace olvidarse de que en realidad es todo liviano lo que es la estructura.
Sin embargo facilita mucho al recambio de una cañería por ejemplo. Con el yeso, se trabaja específicamente en el lugar quitándolo, se coloca la cañería, nuevamente el yeso y ya está.
¿Cuál es la preferencia de la gente en cuanto a materiales?
En el mercado, existen muchos sistemas constructivos y hay mucha mezcla de material.
Incluso la incursión del contenedor, si no está bien usado, no queda lindo.
Muchas veces no se toma en cuenta, de que si está bien usado, el costo que requiere es el mismo o mayor de lo que lleva una vivienda tradicional o prefabricada.
Se encuentra en contenedores, el sistema Steel Framing que es construcción panelizada pero todo en acero galvanizado. Esta también el Isopanel, con muchos sistemas de encastre, es el alma de espuma, con revestimientos de interiores y exteriores.
Y el sistema tradicional, asi como el mixto.
¿Cómo es considerado el que usted realiza?
El nuestro lo consideramos mixto, porque al levantar la casa, es todo obra seca.
Muchas veces la gente opta por revestimiento de ladrillos, donde ya pasa a ser una obra húmeda.
¿Existen reglamentaciones para la construcción?
En Carmelo, no se podía construir nada de prefabricado en la ciudad, hasta que ahora se reformó la reglamentación y se pudo.
En Salto y dentro de la ciudad, ha habido ladrillo como fibrocemento. También depende del bolsillo y del gusto de cada uno.
¿Cómo está construida su casa propia?
Mi casa es mixta total.
La parte delantera es liviana, con un revestimiento en piedra en una parte, con revestimiento en dormitorios que dan al fondo y un revestimiento en ladrillo, por las orientaciones.
Me sirvió mucho económicamente, como funcionalmente.
Aire acondicionado utilicé muy poco, porque tuvo buena ventilación cruzada.
¿Cómo se siente siendo Arquitecta?
Aunque somos unos cuántos, todo depende en la forma de trabajar.
Pero estoy muy satisfecha con la profesión que he elegido.
El abuelo «pajarito» Flores, hubiese estado muy contento de verme recibida, asi que desde donde esté, me estará dando para adelante como siempre lo hacía.