¿Cómo hace Tacuarembó para torcer la historia?: Boleto de la lógica en manos de Salto

El 2 a 1 de Salto en calidad de visitante frente a Tacuarembó, en el partido de ida por la zona de semifinales del Torneo del Litoral Norte. La imposición “naranjera” no solo implica la adjudicación de los tres puntos, sino por sobre todo la convicción que ese boleto de la lógica está en manos de Salto. Entonces, la pregunta es esa: cómo hace Tacuarembó para torcer la historia?.
Para la selección norteña, ganar en el Dickinson, bien que puede plantearse como utopía, como cuestión inalcanzable…. o es posible que algún misterio ronde aún la escena?. Se afirmará también que el inicio de un partido surge igualmente desde ese “barajar y dar de nuevo”. Sin embargo, esta vez, como en otras tantas veces, para Salto y su selección, lo irreversible parece transformarse en moneda corriente: que se acredite la opción y avance.
MAS ALLA DE NOMBRES,
MAS ALLA DE CAMBIOS…
Ayer a la noche, Luis Cavani resolvía la integración de los 11. El hecho es que al tiempo de hoy, este Salto está más allá de quienes despeguen en la secuencia. Importa subrayar el equilibrio que la selección fue alcanzando y sobre todo la solidez del bloque defensivo. La evolución de cada pieza y hoy más aún, si Richard Albín recupera la condición de titular en la franja izquierda.
La influencia de Antonio Gómez por el medio y lo que suponen Carballo-Fagúndez en los metros finales. Tres victorias en condición de visitante, pautan a un Salto esencialmente ganador. Fibroso, corajudo cuando hay que serlo, pero también con la inteligencia a cuestas, al momento de exponerla. Una forma real de pasar del dicho al hecho. Y el hecho ganador.
POR UNA CASILLA
A LA HORA FINAL
A las 21 horas en el Dickinson, es la cita de los mayores. Tacuarembó llega para quemar los últimos cartuchos. La tentativa de alcanzar la máxima rentabilidad posible, en medio de esa lógica que ampara a los salteños del “Gringo” DT. En tanto Salto, convencido y compenetrado del rol que le cabe. Los años sin victoria final para una selección “naranjera” a este nivel. Ahora va surgiendo la nueva chance. Se plantea transparente, real, auténtica y vital. Un sueño de campeón, anda por ahí nomás. De repente, a la vuelta de la esquina.