“A la Liga Salteña me la tomo como si fuese algo propio”

Años atrás, cuando se convirtió primero en neutral de la Liga Salteña de Fútbol. Tras un año del Esc. Luis Alberto Avellanal en la presidencia, el acceso de Luis Alberto Arreseigor a esta condición de presidente. Los tres años en la función mayor. Hasta este tiempo de la resolución llegando.
Admite que es posible rectificar rumbos cuando es necesario.
Reconoce que “lo bueno debiera siempre ser ratificado”.
No deja de apostar válidamente a los “procesos de selección y que tengan lo que deban tener, porque tampoco el protagonismo de los últimos años es casual”.
Le ofrece espacios a la reflexión y la autocrítica, “porque pude caer en más de un error, pero sin dejar de querer siempre lo mejor para la Liga”.
**********
-¿Tanta vuelta le tuviste
que dar?
“Lo que pasa es que tampoco es fácil. De todas maneras, siempre dije también, que a la decisión la fui madurando de un tiempo a esta parte”.
-No decís basta, de un día para el otro.
“No. Porque también hay cosas afectivas.
-A ver, explícalo.
“Lo que pasa es que a la Liga Salteña me la tomo como si fuese algo propio. En todos estos años le puse la mejor dedicación y la mejor entrega. Pude equivocarme, pero sin dejar de querer lo mejor para la Liga”.
-A veces, lo mejor no es de fácil acceso.
“Yo leía lo que ustedes en EL PUEBLO establecieron días pasados con respecto al Dickinson. Que se tiene toda una serie de aspectos a favor, pero lo insuficiente pasa por la luz. Y es verdad. A nosotros también nos gustaría tener la red lumínica apropiada. Pero por ahora no se puede. Esperemos que se pueda en el futuro, a partir de las gestiones que iniciamos con la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande”.
-El Dickinson es todo un tema.
“Yo lo mejoraría en algún aspecto más. Pero nada que signifique ampliarle una capacidad locativa para 10 mil personas. Pregunto: ¿para qué y para cuándo? No tiene sentido”.
-¿Así está bien?
“Que entren 2.000 personas más, pero no más. De repente que tenga un espacio para alojar delegaciones o que sea un lugar de concentración. Pero lo necesario”.
-¿Es inevitable tu abandono de la presidencia de la Liga, como decisión?
“Es lo que yo siento que debo hacer. Pero no la dejaré en banda. O sea, hasta que se resuelva respecto a quiénes llegarán”.
-En algún momento, se manejó una posibilidad: que integrases el Cuerpo de Neutrales. No precisamente en calidad de presente.
“Pero el tema es uno: aunque yo sea vocal, daría lo mismo que doy como presidente”.
-¿Por dónde pasa
esa actitud?
“Es por una cuestión de compromiso. Creo que esa es la palabra clave”.
-Convenimos todos en que compromiso no te ha faltado.
“Es que me gusta estar hasta en el mínimo detalle. No sirvo para estar y mirar. Si estoy, es porque tengo una responsabilidad. Para mi ser presidente de la Liga, es una responsabilidad”.
DESDE EL DECIR,
DESDE EL HACER
Cuando llegó a la presidencia de la Liga Salteña de Fútbol, en medio de dudas que fue expulsado. Después de todo, LUIS ALBERTO ARRESEIGOR fue alcanzando el equilibrio y la madurez, más allá de soledades. Porque después de todo, bien que se admite que desde el Cuerpo de Neutrales no todos fueron parte activa del compromiso. Más de un delegado lo apuntó. Y la realidad no lo ocultó.
Para el presidente, no fue una semana más. Porque ahora su posición es irreductible. Sin marcha atrás.
El tiempo de la negativa a la hora de la continuidad. Cuando la puerta se cerró.
**********
-Hay que suponer que más allá de sensaciones, las emociones son puntuales.
“El ser presidente de la Liga, marca toda una serie de aspectos que es necesario afrontar. La máxima responsabilidad es de uno. Tampoco se pueden relegar responsabilidades. Es uno que tiene que estar ahí”.
-Si del futuro se trata, ¿hay que hablar de una desvinculación definitiva?
“Hay vínculos con la Liga que no me gustaría perderlos”.
-¿Por eso de lo aprendido?, de lo acumulado?
“Exacto. Que uno pueda volcarlo, de repente en áreas concretas. Hablo de la selección o del Dickinson. Un poco lo que ha hecho Rodolfo Galluzzo. Después de su presidencia no fue neutral, pero su aporte sigue estando. Cuando la Liga lo reclama y Rodolfo puede aportar, va y aporta lo que sabe. Yo se que hay presidentes que supieron de esa función, después se alejaron y ahí terminó todo”.
-Como en todo ciclo. Entre sumas y restantes. ¿En qué medida las decepciones?
“También golpean. Claro que golpean. Traté de ser justo con todos y cada uno. Siempre dije que he sido el presidente de las 34 instituciones de la Liga. No dejo de pensar que fue así”.
ELEAZAR JOSÉ SILVA

Años atrás, cuando se convirtió primero en neutral de la Liga Salteña de Fútbol. Tras un año del Esc. Luis Alberto Avellanal en la presidencia, el acceso de Luis Alberto Arreseigor a esta condición de presidente. Los tres años en la función mayor. Hasta este tiempo de la resolución llegando. Admite que es posible rectificar rumbos cuando es necesario. Reconoce que “lo bueno debieraalbertosiempre ser ratificado”.

No deja de apostar válidamente a los “procesos de selección y que tengan lo que deban tener, porque tampoco el protagonismo de los últimos años es casual”.

Le ofrece espacios a la reflexión y la autocrítica, “porque pude caer en más de un error, pero sin dejar de querer siempre lo mejor para la Liga”.

-¿Tanta vuelta le tuviste  que dar?

“Lo que pasa es que tampoco es fácil. De todas maneras, siempre dije también, que a la decisión la fui madurando de un tiempo a esta parte”.

-No decís basta, de un día para el otro.

“No. Porque también hay cosas afectivas.

-A ver, explícalo.

“Lo que pasa es que a la Liga Salteña me la tomo como si fuese algo propio. En todos estos años le puse la mejor dedicación y la mejor entrega. Pude equivocarme, pero sin dejar de querer lo mejor para la Liga”.

-A veces, lo mejor no es de fácil acceso.

“Yo leía lo que ustedes en EL PUEBLO establecieron días pasados con respecto al Dickinson. Que se tiene toda una serie de aspectos a favor, pero lo insuficiente pasa por la luz. Y es verdad. A nosotros también nos gustaría tener la red lumínica apropiada. Pero por ahora no se puede. Esperemos que se pueda en el futuro, a partir de las gestiones que iniciamos con la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande”.

-El Dickinson es todo un tema.

“Yo lo mejoraría en algún aspecto más. Pero nada que signifique ampliarle una capacidad locativa para 10 mil personas. Pregunto: ¿para qué y para cuándo? No tiene sentido”.

-¿Así está bien?

“Que entren 2.000 personas más, pero no más. De repente que tenga un espacio para alojar delegaciones o que sea un lugar de concentración. Pero lo necesario”.

-¿Es inevitable tu abandono de la presidencia de la Liga, como decisión?

“Es lo que yo siento que debo hacer. Pero no la dejaré en banda. O sea, hasta que se resuelva respecto a quiénes llegarán”.

-En algún momento, se manejó una posibilidad: que integrases el Cuerpo de Neutrales. No precisamente en calidad de presente.

“Pero el tema es uno: aunque yo sea vocal, daría lo mismo que doy como presidente”.

-¿Por dónde pasa esa actitud?

“Es por una cuestión de compromiso. Creo que esa es la palabra clave”.

-Convenimos todos en que compromiso no te ha faltado.

“Es que me gusta estar hasta en el mínimo detalle. No sirvo para estar y mirar. Si estoy, es porque tengo una responsabilidad. Para mi ser presidente de la Liga, es una responsabilidad”.

DESDE EL DECIR, DESDE EL HACER

Cuando llegó a la presidencia de la Liga Salteña de Fútbol, en medio de dudas que fue expulsado. Después de todo, LUIS ALBERTO ARRESEIGOR fue alcanzando el equilibrio y la madurez, más allá de soledades. Porque después de todo, bien que se admite que desde el Cuerpo de Neutrales no todos fueron parte activa del compromiso. Más de un delegado lo apuntó. Y la realidad no lo ocultó.

Para el presidente, no fue una semana más. Porque ahora su posición es irreductible. Sin marcha atrás.

El tiempo de la negativa a la hora de la continuidad. Cuando la puerta se cerró.

-Hay que suponer que más allá de sensaciones, las emociones son puntuales.

“El ser presidente de la Liga, marca toda una serie de aspectos que es necesario afrontar. La máxima responsabilidad es de uno. Tampoco se pueden relegar responsabilidades. Es uno que tiene que estar ahí”.

-Si del futuro se trata, ¿hay que hablar de una desvinculación definitiva?

“Hay vínculos con la Liga que no me gustaría perderlos”.

-¿Por eso de lo aprendido?, de lo acumulado?

“Exacto. Que uno pueda volcarlo, de repente en áreas concretas. Hablo de la selección o del Dickinson. Un poco lo que ha hecho Rodolfo Galluzzo. Después de su presidencia no fue neutral, pero su aporte sigue estando. Cuando la Liga lo reclama y Rodolfo puede aportar, va y aporta lo que sabe. Yo se que hay presidentes que supieron de esa función, después se alejaron y ahí terminó todo”.

-Como en todo ciclo. Entre sumas y restantes. ¿En qué medida las decepciones?

“También golpean. Claro que golpean. Traté de ser justo con todos y cada uno. Siempre dije que he sido el presidente de las 34 instituciones de la Liga. No dejo de pensar que fue así”.

ELEAZAR JOSÉ SILVA







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