“A Wanderers solo le queda la vieja mística de aquel campeón”

Frente a la derrota de Wanderers de Artigas frente a River Plate, el pasado domingo en su feudo del estadio Matías González, algunos colegas de la frontera, parecieron dejar en claro que “para algunos jugadores el tiempo pasa y deja huellas”, en alusión a quienes con más de 30 años, “no ofrecieron ni remotamente la mejor respuesta”. Con la pelota en el segundo tiempo, Wanderers distó de ser amenaza y cuando surgió alguna perspectiva, la ahogó el espléndido tiempo de Gabriel Ximeno.
Sin embargo en la semana, el técnico Carlos Fernando Cabillón, buscó sobre todo, revalorizar al plantel, “más que en lo futbolístico, en lo anímico para que el equipo no se caiga”. Ayer viernes, los bohemios desarrollaban la última sesión previa al juego desquite ante River Plate en el Parque Ernesto Dickinson, por Cuartos de Finales de la Copa Nacional de Clubes.
El zaguero Gerardo Monge acumuló la cuarta tarjeta amarilla, por lo que no alistará en el Dickinson, mientras Horacio “Chino” Peralta (32 años) se marchó a Cerro de Montevideo, por lo que naturalmente es una opción descartada en Wanderers. Antes del retorno a Montevideo, Peralta no dejó de valorar “a quienes me abrieron la puerta, cuando muchos se mostraron indiferentes. Seré uno más para palpitar el segundo partido ante River. Soy de los que creo en la chance del equipo”.
LA VIEJA MÍSTICA
Derrota al margen como local, los bohemios se trasladarán a Salto, con la consigna de hacer valer el peso de su mística y sobre todo los antecedentes. Jugando de visitante, los albinegros suelen rescatar puntos. La historia no lo desmiente.
Aunque en el plano técnico, “Wanderers ya no es el mismo, aquella dimensión de campeón pretende no quedar oculta”. Sus hinchas en tanto, no parecen disminuir la credibilidad en el equipo, a tal punto que no menos de 150 comparecerán el domingo en Salto, cuando se juegue las fichas a torcer la historia de arranque adversa, cuando River Plate lo batió 1 a 0.
En la semana, el capitán Gerardo Monge tiró la frase: “Wanderers no sabe jugar a regalarse, por lo tanto no se regalará. Se que el equipo volverá clasificado”.
Los bohemios saben que el contragolpe es arma capaz de rehabilitarse y el propio Monge evocaba aquel 3 a 0 ante Ferro Carril, también en el Dickinson en la década pasada, cuando de local, fue empate 0 a 0.
En esa década Wanderers fue Campeón del Interior en tres ocasiones, una de ellas incluyendo a Marcio Backes. Mañana es el día. Cabe preguntarse si aquella vieja mística de Wanderers es un poder en si mismo… o no tan así.

Frente a la derrota de Wanderers de Artigas frente a River Plate, el pasado domingo en su feudo del estadio Matías González, algunos colegas de la frontera, parecieron dejar en claro que “para algunos jugadores el tiempo pasa y deja huellas”, en alusión a quienes con más de 30 años, “no ofrecieron ni remotamente la mejor respuesta”. Con la pelota en el segundo tiempo, Wanderers distó de ser amenaza y cuando surgió alguna perspectiva, la ahogó el espléndido tiempo de Gabriel Ximeno.

Sin embargo en la semana, el técnico Carlos Fernando Cabillón, buscó sobre todo, revalorizar al plantel, “más que en lo futbolístico, en lo anímico para que el equipo no se caiga”. Ayer viernes, los bohemios desarrollaban la última sesión previa al juego desquite ante River Plate en el Parque Ernesto Dickinson, por Cuartos de Finales de la Copa Nacional de Clubes.

El zaguero Gerardo Monge acumuló la cuarta tarjeta amarilla, por lo que no alistará en el Dickinson, mientras Horacio “Chino” Peralta (32 años) se marchó a Cerro de Montevideo, por lo que naturalmente es una opción descartada en Wanderers. Antes del retorno a Montevideo, Peralta no dejó de valorar “a quienes me abrieron la puerta, cuando muchos se mostraron indiferentes. Seré uno más para palpitar el segundo partido ante River. Soy de los que creo en la chance del equipo”.

LA VIEJA MÍSTICA

Derrota al margen como local, los bohemios se trasladarán a Salto, con la consigna de hacer valer el peso de su mística y sobre todo los antecedentes. Jugando de visitante, los albinegros suelen rescatar puntos. La historia no lo desmiente.

Aunque en el plano técnico, “Wanderers ya no es el mismo, aquella dimensión de campeón pretende no quedar oculta”. Sus hinchas en tanto, no parecen disminuir la credibilidad en el equipo, a tal punto que no menos de 150 comparecerán el domingo en Salto, cuando se juegue las fichas a torcer la historia de arranque adversa, cuando River Plate lo batió 1 a 0.

En la semana, el capitán Gerardo Monge tiró la frase: “Wanderers no sabe jugar a regalarse, por lo tanto no se regalará. Se que el equipo volverá clasificado”.

Los bohemios saben que el contragolpe es arma capaz de rehabilitarse y el propio Monge evocaba aquel 3 a 0 ante Ferro Carril, también en el Dickinson en la década pasada, cuando de local, fue empate 0 a 0.

En esa década Wanderers fue Campeón del Interior en tres ocasiones, una de ellas incluyendo a Marcio Backes. Mañana es el día. Cabe preguntarse si aquella vieja mística de Wanderers es un poder en si mismo… o no tan así.