“Comprobamos lo que somos y lo que podríamos llegar a ser”

“Sobre todo la experiencia vivida en México, nos dejó cosas en claro. Comprobar lo que somos en materia de desventajas en relación a ellos, pero lo que podríamos llegar a ser, en el caso que en nuestro país existiese una determinada política deportiva. En el caso nuestro por ejemplo, debimos costearnos los pasajes. Por eso dijimos en EL PUEBLO antes del viaje, que todo tenía que ver con la entrega de cada uno para contemplar el fin, pero todo a pulmón siempre.
Hicimos alguna gestión ante determinados organismos, pero aparece siempre lo burocrático. Cuando existe un plan, una idea, no se la puede condicionar a colaboraciones o respaldos económicos que surjan. Nos jugamos desde cada uno y por eso fuimos. Y lo vivido, resultó inolvidable, porque además quienes conformamos el grupo, la gran mayoría, no había pasado nunca por experiencias de este tipo. Por eso, desde el conocimiento, desde la vivencia, nos enriqueció a todos. Saber que siempre se puede evolucionar. Por eso no faltaron partidos en que la respuesta fue digna. Más allá de resultados, el contenido de la propuesta que no dejó de plantearse”.
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Los salteños que integraron el equipo de Handball, que representó a Uruguay en la Copa Azteca de México y tras ello, los partidos amistosos afrontados en El Salvador.
Gonzalo Pedrozo, Ramiro Bernaola, Ana de los Santos y Matías Silveira, sumando voces en EL PUEBLO, para que la instancia vivida se encuadre entre lo anecdótico y lo reflexivo.
Enfatizan en el fenómeno de expansión que en este caso surge del Handball, el imperativo de acentuar talleres de fundamentación.
Para la prof. Ana de los Santos, “la clave pasa por la estrategia y eso es mejorable. Nos encontramos con selecciones que actúan en función de un plantel. Entra uno, sale otro y el rendimiento no se limita. Por eso a veces, no es fácil resistir. El Handball es parte de una técnica y hay que pulirla. En México por ejemplo, todo lo concerniente al aprendizaje surge desde la corta edad de quienes comienzan a practicarlo. Es como una escuela, van de año en año, superando etapas, hasta que llega un momento que la competencia refleja la aptitud adquirida. Por eso, nosotros insistimos en la importancia de los Centros de Alto Rendimiento. No solo se descubre un deportista con aptitudes básicas, sino que se plantea su mejoramiento, desde lo técnico y pasando por lo físico también”.
UN SALTEÑO COMO PABLO
Los días en México y sobre todo, el impacto visual que para ellos significó el Distrito Federal, con casi 10 millones de habitantes. Partidos afrontados en el plano deportivo, pero además la visita a zonas turísticas y emblemáticas. El escalar las pirámides (“los hombres convirtiéndose en dioses”, subraya la leyenda) con 400 escalones, donde la altura va generando el gradual efecto y los latidos del corazón parecen contraerse. Más después, el viaje a San Salvador, la capital de El Salvador, en el centro del país.
El encuentro, con un salteño radicado en esa tierra de la América Central: Pablo Quiñones. Fue en Salto, jugador de River Plate, pasó por la selección en la década de los 90, hasta el traspaso al fútbol rentado. A la cuenta de Pablo, la valoración surgida desde Ramiro, Ana, Matías y Gonzalo, “porque no solo nos tendió la mano para orientarnos y enseñarnos la realidad del país, sino en abrirnos la puerta de su casa. La actitud hacia nosotros no la olvidaremos. En este caso, sentimos que la presencia nuestra fue igualmente una emoción especial para él y su familia. Es como haber sintetizado nosotros, a ese país que añora”.
La mención de los cuatro fue puntual para el prof. Andrés Bernaola, “porque a nivel del Handall en Salto, fue quien integró los primeros equipos, los fundamentó y provocó en muchos de nosotros, la inclinación por un deporte que aprendimos a querer”.
Los salteños del equipo del interior de Uruguay, no lo pensaron dos veces. El llamado de la decisión para embarcarse en la aventura. La venta de bonos de colaboración surgida y quienes fueron solidarios con ellos. Suma de factores en pro de un viaje que la memoria rescatará por siempre. El Handball produjo ese fenómeno de comunión humana y voluntades generosamente compartidas. La razón desde lo colectivo, al fin de cuentas…. una mágica razón.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

“Sobre todo la experiencia vivida en México, nos dejó cosas en claro. Comprobar lo que somos en materia de desventajas en relación a ellos, pero lo que podríamos llegar a ser, en el caso que en nuestro país existiese una determinada política deportiva. En el caso nuestro por ejemplo, debimos costearnos los pasajes. Por eso dijimos en EL PUEBLO antes del viaje, que todo tenía que ver con la entrega de cada uno para contemplar el fin, pero todo a pulmón siempre.

Hicimos alguna gestión ante determinados organismos, pero aparece siempre lo burocrático. Cuando existe un plan, una idea, no se la puede condicionar a colaboraciones o respaldos económicos que surjan. Nos jugamos desde cada uno y por eso fuimos. Y lo vivido, resultó inolvidable, porque además quienes conformamos el grupo, la gran mayoría, no había pasado nunca por experiencias de este tipo. Por eso, desde el conocimiento, desde la vivencia, nos enriqueció a todos. Saber que siempre se puede evolucionar. Por eso no faltaron partidos en que la respuesta fue digna. Más allá de resultados, el contenido de la propuesta que no dejó de plantearse”.

Los salteños que integraron el equipo de Handball, que representó a Uruguay en la Copa Azteca de México y tras ello, los partidos amistosos afrontados en El Salvador.

Gonzalo Pedrozo, Ramiro Bernaola, Ana de los Santos y Matías Silveira, sumando voces en EL PUEBLO, para que la instancia vivida se encuadre entre lo anecdótico y lo reflexivo.

Enfatizan en el fenómeno de expansión que en este caso surge del Handball, el imperativo de acentuar talleres de fundamentación.

Para la prof. Ana de los Santos, “la clave pasa por la estrategia y eso es mejorable. Nos encontramos con selecciones que actúan en función de un plantel. Entra uno, sale otro y el rendimiento no se limita. Por eso a veces, no es fácil resistir. El Handball es parte de una técnica y hay que pulirla. En México por ejemplo, todo lo concerniente al aprendizaje surge desde la corta edad de quienes comienzan a practicarlo. Es como una escuela, van de año en año, superando etapas, hasta que llega un momento que la competencia refleja la aptitud adquirida. Por eso, nosotros insistimos en la importancia de los Centros de Alto Rendimiento. No solo se descubre un deportista con aptitudes básicas, sino que se plantea su mejoramiento, desde lo técnico y pasando por lo físico también”.

UN SALTEÑO COMO PABLO

Los días en México y sobre todo, el impacto visual que para ellos significó el Distrito Federal, con casi 10 millones de habitantes. Partidos afrontados en el plano deportivo, pero además la visita a zonas turísticas y emblemáticas. El escalar las pirámides (“los hombres convirtiéndose en dioses”, subraya la leyenda) con 400 escalones, donde la altura va generando el gradual efecto y los latidos del corazón parecen contraerse. Más después, el viaje a San Salvador, la capital de El Salvador, en el centro del país.

El encuentro, con un salteño radicado en esa tierra de la América Central: Pablo Quiñones. Fue en Salto, jugador de River Plate, pasó por la selección en la década de los 90, hasta el traspaso al fútbol rentado. A la cuenta de Pablo, la valoración surgida desde Ramiro, Ana, Matías y Gonzalo, “porque no solo nos tendió la mano para orientarnos y enseñarnos la realidad del país, sino en abrirnos la puerta de su casa. La actitud hacia nosotros no la olvidaremos. En este caso, sentimos que la presencia nuestra fue igualmente una emoción especial para él y su familia. Es como haber sintetizado nosotros, a ese país que añora”.

La mención de los cuatro fue puntual para el prof. Andrés Bernaola, “porque a nivel del Handall en Salto, fue quien integró los primeros equipos, los fundamentó y provocó en muchos de nosotros, la inclinación por un deporte que aprendimos a querer”.

Los salteños del equipo del interior de Uruguay, no lo pensaron dos veces. El llamado de la decisión para embarcarse en la aventura. La venta de bonos de colaboración surgida y quienes fueron solidarios con ellos. Suma de factores en pro de un viaje que la memoria rescatará por siempre. El Handball produjo ese fenómeno de comunión humana y voluntades generosamente compartidas. La razón desde lo colectivo, al fin de cuentas…. una mágica razón.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-