“Dentro de muy poco tiempo en nuestro país se va a legislar y aceptar el derecho al matrimonio entre personas de igual sexo”

Según catedrática en Derecho de Familia.

En el marco de los festejos de los 100 años de la Asociación de Escribanos del Uruguay, la filial Salto está manteniendo una activa organización de actividades académicas entre las que se encontró la semana pasada la conferencia de la escribana Beatriz Ramos y la doctora Mabel Rivero de Arhancet sobre la nueva “ley concursal y sus repercusiones sobre el Derecho de Familia, sociedad conyugal, sucesiones”. En la oportunidad, EL PUEBLO dialogó con la doctora Rivero de Arhancet sobre la temática específica de la conferencia así como también de un tema de actualidad, el matrimonio homosexual y el Derecho de Familia.

EL PUEBLO también participó de la charla dada por la escribana Ramos respecto a la nueva ley concursal, la Nº 18.387 (“Declaración judicial del concurso y reorganización  empresarial”), de la que extractamos algunos tramos de la misma para entrar en tema.

BEATRIZ RAMOS

“La nueva ley trata un tema bien importante y tiene en cuenta algunos elementos que son centrales. Primero, es una ley que vino de alguna manera a ordenar y abreviar el proceso en materia de concurso que antes era sumamente complejo porque existían una cantidad de procesos tales como la quiebra, el concordato, etc.”.

“En segundo lugar, tiene en cuenta el tema de salvar la empresa, es decir, que la empresa directamente sea reorganizada. Eso es importante para el propio deudor, para los acreedores que pueden cobrar, este es un tercer elemento. A lo que tiende es a que los acreedores efectivamente cobren, que la empresa siga en pie, que los trabajadores no pierdan la empresa porque es muy importante que puedan seguir trabajando”.

“Es compleja, es una ley larga de 264 artículos, ha tenido varios decretos reglamentarios. Prevé la venta en bloque de la empresa, lo cual es importante. Lo que nosotros hemos hecho es un trabajo fundamentalmente de ver qué pasa si uno de esos deudores concursados está casado, qué incidencia tiene en materia de sociedad conyugal en materia sucesoria, en materia de alimentos, es decir, qué pasa en síntesis. Si el deudor que está concursado está casado, qué pasa con el régimen de bienes con sus cónyuges, qué pasa si fallece, qué pasa si los hijos u otros le reclaman alimentos, esos son los aspectos que trata el libro”. “La ley, por supuesto, excede los aspectos que tratamos nosotros, porque tiene aspectos comerciales sumamente importantes, aspectos laborales, etc.”

RIVERO DE ARHANCET

- Durante la charla la escribana Ramos dijo que el legislador no había tomado en cuenta a la sociedad conyugal en materia concursal, ¿puede ser?

– Como dijo la escribana, y además se lo han dicho a ella las personas que intervinieron activamente en la ley, no la tuvieron en cuenta. En realidad tuvieron en cuenta a los integrantes de la familia y a las personas más allegadas al concursado a los efectos que si eran por cualquier circunstancia acreedores del concursado, ahí esos familiares quedaron relegados a poder hacer efectivo sus créditos en último lugar, y antes de ellos podrán hacer efectivos sus créditos los restantes acreedores que como se ha señalado, son privilegiados, con privilegios especiales o no, pero en realidad estos son los postergados. Ahí tuvo en cuenta a la familia, pero para eso.

En realidad, el Derecho de Familia dio lugar a que nosotros, que trabajamos también en Derecho de Familia en las relaciones personales, tuviéramos una interpretación respecto a una situación en que alguien es acreedor por alimentos del concursado, que no aparece tampoco en ninguna mención especial sino que aprovechamos un término empleado en la ley cuando se habla de aquellas personas que tienen una obligación legal, para decir que también ahí esos terceros acreedores por alimentos cuando son familiares del concursado, también podrían pretender hacer efectivo sus créditos sin esperar todo lo que significa el desarrollo del concurso para no ser considerados acreedores postergados sino poder cobrar extra concurso.

- ¿Serían entonces una especie de acreedores privilegiados?

– Claro, pero no es el término de acreedores privilegiados que le dio la ley, porque los privilegiados son para los acreedores en el concurso, estos son extra concursales, es decir que nosotros lo interpretamos así porque si no sería prácticamente desconocer el derecho a la vida que tienen las personas que son acreedores por alimentos frente al deudor ahora concursado.

También se tuvo en cuenta las relaciones familiares para decir que cuando el cónyuge del concursado había adquirido algo estando casado dentro del año anterior a la declaración de concurso, eso se presumía, se entendía que era una donación que había hecho el concursado y como tal donación entre los esposos son nulas, quiere decir que le pertenecería al concursado o entraría en la masa concursal en una primera mirada que uno tuviera sobre ese texto que da lugar a que uno pueda seguir estudiando esa presunción y decir, es posible que la persona que no pudo probar… porque el problema es una presunción simple, si yo compré y mi marido es el concursado, yo tengo que probar que yo tenía los bienes suficientes como para haber comprado ese bien dentro del año anterior a la declaración de concurso y hacer que escapara, si no ese bien entra dentro de la masa concursal.

- ¿Esta nueva ley concursal ha mejorado de alguna forma lo que tiene que ver con el Derecho de Familia?

– Bueno, en el ámbito patrimonial, como sostuvo en su exposición la escribana Ramos, se encuentran en las respuestas de doctrina que hasta ahora hemos encontrado para poder ver de qué manera se pueden conciliar las normas de Derecho de Familia patrimonial, o sea, la sociedad conyugal, más lo que son las normas que efectivamente tiene la ley de concursos. Y en realidad lo que nos encontramos es que tenemos que hacer toda una indagatoria de una propuesta doctrinaria para poder permitir algo muy importante dentro del Derecho de Familia como son los alimentos. Porque cuando uno habla de la naturaleza jurídica de los alimentos se pregunta, ¿qué hay detrás del derecho alimentario? El derecho a la vida, y para entonces dar una respuesta y decir que por esta vía podemos aceptar que los acreedores alimentarios puedan obtener la facilitación de sus créditos sin esperar a que efectivamente todo el proceso concursal se lleve a cabo de los bienes postergados.

- Cuando por lo general se debe recurrir a la doctrina para interpretar una ley, es porque la ley no es clara.

– Justamente, porque no es clara, y como se le dijo por parte de la escribana Ramos a quienes actuaron en el ámbito parlamentario, no se tomó en cuenta ni para el ámbito patrimonial como lo hemos señalado en el libro, ni el ámbito personal.

- Y a nivel de la jurisprudencia, ¿cómo están actuando los Jueces? ¿Facilitan lo que tiene que ver al Derecho de Familia?

– No he visto jurisprudencia sobre estos temas…

- ¿Porque la ley es relativamente nueva?

– En realidad la ley es reciente (noviembre de 2008), no podemos decir que fresquita pero no llega a dos años, pero yo no he visto jurisprudencia.

- Si me permite, cambiaría de tema en referencia a una noticia de actualidad que se ha dado en la hermana República Argentina, por la que se ha redefinido el concepto de sociedad conyugal al admitir a texto expreso el matrimonio entre personas del mismo sexo. ¿Cómo observa las perspectivas jurídicas o filosóficas en ese sentido para nuestro país? ¿La Justicia podría admitir la existencia del Derecho de Familia sin necesidad de legislación como en su momento ocurrió con el concubinato?

– Mire, yo personalmente creo que dentro de muy poco tiempo en nuestro país se va a legislar y se va a aceptar al igual que en Argentina el derecho a unirse en matrimonio a personas de igual sexo, eso a medida que pasa el tiempo y la repercusión y aceptación que tiene en el ámbito social. El otro día salió en el diario, no se con qué seriedad, que efectivamente la gran parte de los entrevistados estaban de acuerdo con el matrimonio entre personas de igual sexo. Yo veo que a medida que transcurre el tiempo y a medida que en los países vecinos, como el caso que tenemos con Argentina, donde se discutió mucho, acá, por lo que he oído y por lo que se ha planteado incluso por agrupaciones de personas homosexuales, hay consenso en el Parlamento, no se cuán veraz es pero estoy diciendo lo que se ha planteado por estos grupos de personas homosexuales, que hay consenso en el Parlamento para aceptar el matrimonio entre homosexuales.

- Le preguntaba porque en un principio la Justicia solo admitía lo expresamente previsto en la ley en lo que tiene que ver a Derecho de Familia y sociedades conyugales, pero la jurisprudencia evolucionó con el tiempo admitiendo las uniones concubinarias en materia incluso sucesoria. ¿Podría la Justicia terminar admitiendo en ese sentido la unión entre parejas homosexuales?

– Lo que pasa es que la ley de unión concubinaria admite claramente la unión de dos personas de igual o diferente sexo que cumplan determinados requisitos, y cumplidos esos requisitos les da determinados derechos que no son exactamente igual a los que se le da a los esposos entre sí. Por ejemplo, en materia de alimentos, la mujer tiene una situación privilegiada pero en materia de unión concubinaria en la parte de alimentos es distinta al derecho alimentario al que se le da en el ámbito matrimonial.

En el ámbito sucesorio, también se les da derechos a las personas que están protegidas por la ley de unión concubinaria, se le da determinados derechos al concubino similares a los del cónyuge, es decir que la diferencia está en que el segundo en el orden de llamamiento, artículo 1026 del Código Civil, pueden pretender derechos sucesorios de aquella persona que falleció tanto el cónyuge superviviente como el concubino, porque en nuestro país, a diferencia de otros países, se permite que una persona casada pueda unirse y pedir el reconocimiento de la unión concubinaria cuando cumple los requisitos exigidos por la ley. En derecho comparado y en situaciones similares no se admite que alguien casado pueda pretender acogerse al beneficio que específicamente le puede dar la unión concubinaria o concubinato.

Acá en forma específica se da, en forma tal que si un hombre o una mujer casados, se separan y uno de ellos comienza a vivir en concubinato con otra persona de igual o de diferente sexo, esa unión concubinaria será aceptada. La divergencia va a ser cuando se reconozca la unión concubinaria, la sociedad conyugal, o sea, el régimen de bienes que tiene con el cónyuge termine pero el matrimonio no, es decir, el matrimonio persiste, pero en materia de bienes si porque se disuelve la sociedad conyugal, pero el vínculo matrimonial persiste y el vínculo concubinario existe. Y si el concubino muere y no tiene descendencia, los posibles herederos van a ser sus ascendientes, si son legítimos serán herederos forzosos y si son ascendientes naturales no son herederos forzosos pero son herederos siempre que se cumplan determinados requisitos. Entonces me voy a encontrar con que también pueden, en el segundo orden de llamamiento, ser llamados el cónyuge y el concubino.

- ¿De qué forma?

– Con derechos que van a quedar en su cuantía patrimonial derivados al tiempo de convivencia. Si convivió con el cónyuge veinte años y con el concubino solo diez, para decir números fácilmente tratables, en ese caso el cónyuge deberá tener el doble de los derechos que como heredero pudiera tener porque estuvo el doble de tiempo que vivió con el concubino. Entonces, esos son derechos que van a tener y derechos que también pueden tener el concubino supérstite como puede ser el derecho de habitación que va a tener el concubino y no el cónyuge.

Pero quiero decirle que se ha dado, un poco la pregunta que usted me formulaba al comienzo, derechos que no son iguales pero que en definitiva se ha buscado proteger la opción de dos personas, a mi manera de ver, lo que se quiso proteger específicamente en esta ley como punto de partida, fue reconocer el esfuerzo que no era reconocido en los casos de personas que vivían juntas antes de esta ley de unión concubinaria. Un hombre y una mujer vivían juntos, la mujer se dedicaba a las tareas del hogar, el hombre era el que adquiría bienes y había una jurisprudencia vacilante cuando se separaban o moría uno de ellos, supongamos que generalmente la que reclamaba era la mujer, una jurisprudencia vacilante en cuanto a admitirle ese tiempo a la mujer y si se le daba un valor patrimonial. Había jueces que decían que había ánimo de liberalidad y otros que no, y según el tribunal era lo que se le reconocía o no en el derecho a la reclamación que hiciera la mujer. Ahora en este caso de la ley de la unión concubinaria, se tuvo a texto expreso en cuenta el esfuerzo, y para mí eso es uno de los puntos de partida importante que tuvo la ley.

Entrevista de Leonardo Silva