“Dirigentes de Cerro dejaron solo al plantel y cuerpo técnico; es insólito y cuesta creer”

DEPORTES.

A falta de dos fechas para la conclusión de la segunda rueda, la situación de Cerro, es tensa y vacilante. Está obligado a ganar lo dos partidos. En la que viene, con Ferro Carril enfrente. Sin Martín Texeira desde la raya, a la luz de la pena pendiente, por lo que José Texo será quien asuma el mando “desde adentro”.
En tanto, en el barrio, solo es cosa de comprobar al decir de quienes responden al incondicional afecto por el club de la Villa, la marea contraria a la entidad en el plano mismo de las creencias e ilusiones.
A EL PUEBLO se le trasmitió el dato, desde algunos actores que tienen relación con  la causa. La frase bien que podría sintetizarse: “Los dirigentes de Cerro dejaron solo al plantel y al cuerpo técnico”, mientras que subrayan sin más vueltas….”es insólito y cuesta creer lo que fue pasando. Puede asegurarse que en el club están los jugadores, el técnico y el equipier.
Pero dirigentes, definitivamente no. Cerro es un descampado”.
¿COSTÓ FUSIONAR?
Frente a casos como estos y por ahora, no es fácil rescatar testimonios directos y que establezcan razones de la situación actual. Pero es concreto, según la revelación a cronistas de este diario, que “en Cerro costó la fusión de aquellos jugadores que estaban de antes y los que llegaron en este año, algunos de ellos, gestiones mediante del propio técnico Martín Texeira. El acople fue inalcanzable”. A la luz de ello, la consecuencia es concreta: jugadores que se alejaron en plena temporada y nunca más se reintegraron.
“NADA ES CASUAL”
Por lo demás, la escasez de puntos en el torneo, reflejo de un estado de cosas contrarias a la ambición de Cerro, cuando despuntó la temporada 2013.
Un directivo que “dejó de colaborar con el club”, hizo mención a EL PUEBLO, que “nosotros teníamos la ilusión de pelear el sexto puesto. Ya al término de la primera rueda, todos nos fuimos dando cuenta que el rumbo se entró a torcer. Ojo que la culpa es colectiva. No solo de uno o de otro”.
En tanto, cuentan que “la desmotivación fue ganando al plantel y por más que Martín Texeira haya buscado explotar los recursos anímicos de cada futbolista, ha sido siempre todo un cuesta arriba”.
El ciclo de Martín concluye en dos partidos, mientras que más de un hincha ha compartido una pregunta: “Para el año que viene, ¿Esto cómo se arregla o acomoda?”

A falta de dos fechas para la conclusión de la segunda rueda, la situación de Cerro, es tensa y vacilante. Está obligado a ganar lo dos partidos. En la que viene, con Ferro Carril enfrente. Sin Martín Texeira desde la raya, a la luz de la pena pendiente, por lo que José Texo será quien asuma el mando “desde adentro”.

En tanto, en el barrio, solo es cosa de comprobar al decir de quienes responden al incondicional afecto por el club de la Villa, la marea contraria a la entidad en el plano mismo de las creencias e ilusiones.

A EL PUEBLO se le trasmitió el dato, desde algunos actores que tienen relación con  la causa. La frase bien que podría sintetizarse: “Los dirigentes de Cerro dejaron solo al plantel y al cuerpo técnico”, mientras que subrayan sin más vueltas….”es insólito y cuesta creer lo que fue pasando. Puede asegurarse que en el club están los jugadores, el técnico y el equipier.

Pero dirigentes, definitivamente no. Cerro es un descampado”.

¿COSTÓ FUSIONAR?

Frente a casos como estos y por ahora, no es fácil rescatar testimonios directos y que establezcan razones de la situación actual. Pero es concreto, según la revelación a cronistas de este diario, que “en Cerro costó la fusión de aquellos jugadores que estaban de antes y los que llegaron en este año, algunos de ellos, gestiones mediante del propio técnico Martín Texeira. El acople fue inalcanzable”. A la luz de ello, la consecuencia es concreta: jugadores que se alejaron en plena temporada y nunca más se reintegraron.

“NADA ES CASUAL”

Por lo demás, la escasez de puntos en el torneo, reflejo de un estado de cosas contrarias a la ambición de Cerro, cuando despuntó la temporada 2013.

Un directivo que “dejó de colaborar con el club”, hizo mención a EL PUEBLO, que “nosotros teníamos la ilusión de pelear el sexto puesto. Ya al término de la primera rueda, todos nos fuimos dando cuenta que el rumbo se entró a torcer. Ojo que la culpa es colectiva. No solo de uno o de otro”.

En tanto, cuentan que “la desmotivación fue ganando al plantel y por más que Martín Texeira haya buscado explotar los recursos anímicos de cada futbolista, ha sido siempre todo un cuesta arriba”.

El ciclo de Martín concluye en dos partidos, mientras que más de un hincha ha compartido una pregunta: “Para el año que viene, ¿Esto cómo se arregla o acomoda?”