“El fútbol salteño va para atrás; ¡no sabemos qué hacer con la pelota!”

Es el “Proyecto Fénix” que WILSON COLINET expone desde el bien entendido orgullo, porque “en esto tienen demasiado que ver los dirigentes y los padres, buscando un fin concreto: deporte sí, pero todo lo que tiene que ver con lo social, también. Lo vamos logrando porque sabemos cual es el camino y este año, es un año para ratificar la idea. Es que justamente en el caso nuestro, más allá de la motivación y la concentración en una cancha, creer en la idea. Y la idea a veces, va más allá de una cancha de fútbol. Lo de Fénix pasa por una cuestión clara: que las divisiones juveniles vayan surtiendo al plantel de Primera División. El año pasado, jugadores de Sub 18 fueron parte activa del plantel superior y eso nos importa. Las puertas del club no están cerradas para quienes quieran irse o quienes quieran llegar, pero esencial es que Fénix tenga una base de futbolistas. Que sean del club”.
LOS RUMBOS
ASCENDENTES
En la temporada pasada, Fénix jugó en la Divisional “C”. Fue campeón en Sub 18 y plasmó el ascenso. Llegó a 59 goles. En Sub 15, un total de 28 goles. Un total de 97 goles en las dos categorías. Desde la Dirección Técnica de Wilson, las razones se plantean y una intransferible: aspectos sicológicos, lo táctico y sobre todo, la lectura del juego…”que el jugador reconozca lo que es posible en la cancha a partir de las aptitudes, pero que en el error del rival también surge una posibilidad para el desnivel. O sea: leer el error del rival. Saber que se hace con la pelota.
Soy de los que digo que el fútbol salteño va para atrás, porque no sabemos que hacer con la pelota. Tanto se habla de posesión de pelota… ¿pero cómo hacer para tenerla? ¿Qué circunstancias de juego para que encontremos esa posibilidad?. El fútbol se gana con goles, en eso estamos de acuerdo. Pregunto: ¿cómo llegar al gol, si atacamos con dos?
Noooo….ataquemos, con seis o con siete. Cuantos más sean mejor, sin perder el equilibrio. No se porqué en este medio hablamos tan poco de fútbol, del juego llamado fútbol. Por eso de repente, es que no evolucionamos. Por eso nos cuesta entender o saber que es jugar en bloque”.
“PORQUE NO
LE FALTA NADA…”
En Sub 18, el tercer año de un plantel estable y en esta temporada el fin apunta a figurar entre los primeros cuatro. A su vez en la sede, no faltaron cursos básicos de cocina y albañilería, “para que puedan dar una mano en su casa, para que puedan aportar determinados conocimientos. Eso también tiene que ver con el club que queremos”.
Fénix. El de los vestuarios renovados. El de las ventajas que dispone el jugador de club, “porque no le falta nada”, al decir de Wilson. Atuendos para entrenar, 17 pelotas disponibles. El proyecto de una cancha de fútbol propia, como consecuencia del terreno donado a la entidad. Fénix. Relojeando hacia abajo. La apuesta fermental, por ese abajo que se mueve…
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Es el “Proyecto Fénix” que WILSON COLINET expone desde el bien entendido orgullo, porque “en esto tienen demasiado que ver los dirigentes y los padres, buscando un fin concreto: deporte sí, pero todo lo que tiene que ver con lo social, también. Lo vamos logrando porque sabemos cual es el camino y este año, es un año para ratificar la idea. Es que justamente en el caso nuestro, más allá de la motivación y la concentración en una cancha, creer en la idea. Y la idea a veces, va más allá de una cancha de fútbol. Lo de Fénix pasa por una cuestión clara: que las divisiones juveniles vayan surtiendo al plantel de Primera División. El año pasado, jugadores de Sub 18 fueron parte activa del plantel superior y eso nos importa. Las puertas del club no están cerradas para quienes quieran irse o quienes quieran llegar, pero esencial es que Fénix tenga una base de futbolistas. Que sean del club”.

LOS RUMBOS

ASCENDENTES

En la temporada pasada, Fénix jugó en la Divisional “C”. Fue campeón en Sub 18 y plasmó el ascenso. Llegó a 59 goles. En Sub 15, un total de 28 goles. Un total de 97 goles en las dos categorías. Desde la Dirección Técnica de Wilson, las razones se plantean y una intransferible: aspectos sicológicos, lo táctico y sobre todo, la lectura del juego…”que el jugador reconozca lo que es posible en la cancha a partir de las aptitudes, pero que en el error del rival también surge una posibilidad para el desnivel. O sea: leer el error del rival. Saber que se hace con la pelota.

Soy de los que digo que el fútbol salteño va para atrás, porque no sabemos que hacer con la pelota. Tanto se habla de posesión de pelota… ¿pero cómo hacer para tenerla? ¿Qué circunstancias de juego para que encontremos esa posibilidad?. El fútbol se gana con goles, en eso estamos de acuerdo. Pregunto: ¿cómo llegar al gol, si atacamos con dos?

Noooo….ataquemos, con seis o con siete. Cuantos más sean mejor, sin perder el equilibrio. No se porqué en este medio hablamos tan poco de fútbol, del juego llamado fútbol. Por eso de repente, es que no evolucionamos. Por eso nos cuesta entender o saber que es jugar en bloque”.

“PORQUE NO LE FALTA NADA…”

En Sub 18, el tercer año de un plantel estable y en esta temporada el fin apunta a figurar entre los primeros cuatro. A su vez en la sede, no faltaron cursos básicos de cocina y albañilería, “para que puedan dar una mano en su casa, para que puedan aportar determinados conocimientos. Eso también tiene que ver con el club que queremos”.

Fénix. El de los vestuarios renovados. El de las ventajas que dispone el jugador de club, “porque no le falta nada”, al decir de Wilson. Atuendos para entrenar, 17 pelotas disponibles. El proyecto de una cancha de fútbol propia, como consecuencia del terreno donado a la entidad. Fénix. Relojeando hacia abajo. La apuesta fermental, por ese abajo que se mueve…

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-