“El mundo acelera, entonces uno tiene que estar más en forma, ver las oportunidades, desarrollarse y tener la gente correcta”

Enrique Baliño realizó disertación empresarial en la Regional Norte

El ingeniero Enrique Baliño realizó en el Aula Magna Eugenio Cafaro de la Regional Norte de la Universidad de la República una charla sobre las “cuatro actitudes para el éxito” en el marco del ciclo de conferencias 2011 organizadas por el Centro Comercial e Industrial de Salto. Baliño durante poco más de dos horas y a sala llena, mantuvo al público atento a su disertación, la que se encuentra reflejada en su libro “No más pálidas”, que llegó a su novena edición. Minutos antes, atendió a EL PUEBLO para reflexionar sobre los tiempos vertiginosos y de crisis en los que vivimos.

- Estamos en tiempos tormentosos que traen cierta incertidumbre, ¿cómo hace una empresa uruguaya para sobrellevar estos tiempos de crisis?

– Justamente de eso se trata la conferencia, cómo hacen las empresas, de todo tipo, tamaño y forma, chicas y muy chicas, grandes y muy grandes, para a través del tiempo sostenerse, progresar, crecer, desarrollarse. Es cierto, vivimos tiempos tormentosos y el cambio es algo loco, pero también es cierto que en tiempos pasados uno siempre piensa que fue mejor, mucho más tranquilo donde las cosas eran mucho más predecibles.

Fíjese en 1929, fue una cosa mucho peor de lo que está pasando hoy. Hubo empresas en esa época y personas que también sobrevivieron, crecieron, se desarrollaron, hay muchas que encontraron una oportunidad. Todos los tiempos nos van a marcar por sus cambios, unos más acelerados, sí, esa es la realidad, el avance de la tecnología y todo lo que ocurre hoy, cada vez más acelerados, entonces nos vamos a tener que acostumbrar rápidamente a que los cambios son lo único permanente, como digo en el libro, que no lo dijo ni Steve Jobs ni Bill Gates, no, lo dijo Heráclito en el siglo V antes de Cristo, la única diferencia con Heráclito es que si bien el cambio sigue siendo permanente, aceleró. El mundo acelera, cada vez es más rápido, entonces uno tiene que estar más en forma desde el punto de vista de gestión, de ver las oportunidades, desarrollarse, de tener la gente correcta para hacer las cosas.

- Antes las grandes empresas básicamente eran familiares, ¿estos tiempos obligan a que éstas deban necesariamente profesionalizarse?

– Hablamos de Uruguay en particular, nosotros con “Xn Consultores”, trabajamos en toda Latinoamérica y en España. En Latinoamérica pasa exactamente lo mismo, hay muchas empresas familiares que han tenido que hacer exactamente eso, ver cómo sigue su desarrollo hacia el futuro, y eventualmente no es poniendo a los hijos o a los nietos o a los sobrinos o al amigo, se trata de ver cómo armar los cuadros gerenciales, que sean profesionales para que estructuren una compañía que perdure en el tiempo. Y ese es el gran desafío de las empresas que han sido de familia, que es muy difícil para el creador de la empresa ceder el control o generar esa nueva camada de personas que van a tener las habilidades de gestión moderna para desarrollar una compañía. Nosotros nos dedicamos a desarrollar líderes, capacidad de liderazgo y gestión de las empresas, y tenemos muchas empresas que son como usted dice, empresas que vienen de una familia, la tradición y están tratando de armar sus cuadros profesionales.

Las otras empresas, las que eventualmente son más grandes o de repente no tan grandes, son internacionales y ya tienen sus cuadros de gestión armados, tienen un déficit de desarrollo de la cadena de los nuevos valores. Por eso uno mira Latinoamérica y se encuentra con pocas compañías que son globales, uno mira y creo que me sobran los dedos de las dos manos contando empresas latinoamericanas que se han desarrollado globalmente, porque la forma de desarrollarse para poder competir en un mercado global, tiene que generar la cadena de personas, porque justamente la dificultad es tener a esas personas, no es simplemente agarrar a un nacional de cada lado sino crearlos y desarrollarlos globalmente, que es eso lo que han aprendido empresas como la General Electric, Microsoft y tantas otras.

- ¿Qué tanto juega para el éxito empresarial los aspectos motivacionales?

– Uno se motiva por dos cosas, por lograr algo y por el reconocimiento, y los líderes de las empresas son los capaces de ayudar a las personas, a su equipo, a tener logros y a reconocerlo. Nosotros tenemos un taller que se llama “los cuatro trabajos del jefe”, y tienen que ver con armar al equipo, fijar sus metas de a dónde tienen que ir, desarrollar a cada uno de los integrantes del equipo y reconocer sus logros, eso hay que hacerlo todos los días. Un ejemplo muy lindo es la selección uruguaya, donde tiene al maestro Tabárez que en un proceso larguísimo armó su equipo de alto desempeño, lo construyó, eligió a las personas correctas en los lugares correctos, vio cómo manejar las reglas de funcionamiento del equipo, no es simplemente llevar a un conjunto de amigos porque está bien jugar en equipo, tampoco puede tener estrellas superdotadas que se crean unas primas donnas. Usted eso lo mira en la selección pero también debe mirarlo en su empresa.