“El tango hoy por hoy se vive intensamente en todas las partes del mundo, se baila y se siente como propio”

Ivana Piñol es Profesora de Tango, vive en Concordia pero llega a nuestra ciudad cada semana a dictar sus clases en Casa de la Cultura, ante un muy importante número de alumnos. De forma consecutiva viene a Salto desde el año 2007: “pasé por el Hotel Concordia, el Club Uruguay, Instituto Romanella, y ahora Casa de la Cultura, pero en realidad empecé a venir desde el año 2001” recuerda.
Pese a su joven trayectoria, ha tenido ya la posibilidad de recorrer diferentes partes del mundo, países como Alemania, Italia, España, Corea del Sur y Japón. Reflexionando sobre la incursión en tierras tan lejanas, Ivana Piñol demuestra su felicidad al comprobar que “por más diferencias culturales que tengamos las personas nos movemos atrás de los sentimientos, y el tango refleja eso, la unión de bailar quizás con una persona con la que no podés hablar el mismo idioma, que quizás no tienen los mismos gustos, pero al momento de bailar se entienden perfectamente”.
-¿Qué opinión le merece cuándo a veces se escucha decir que el tango es algo viejo, de otros tiempos?
Con respecto a eso yo puedo ser el ejemplo de que no, porque a mis catorce años de edad inicié con el tango, es cierto que lo escuchaba en casa de mi abuela pero fue un surgimiento interior, fue un descubrir de la poesía, de la música. No hay música que se iguale al tango, es única, en su danza, en su música misma, en su poesía, es muy rico en todos los aspectos. Y es más actual que nunca, porque cada poesía, cada letra, nos trae al momento actual que vivimos, depende lo que esté viviendo cada uno, ya sea la parte amorosa, o en la política, la economía…
-Incluso entre sus alumnos también hay muchos jóvenes…
Hay de todas las edades, gente de siete u ocho años, también jóvenes, adultos…
-¿Qué fue lo primero que la atrajo del tango: la música, el baile…?
Lo que me pasó a mí fue por el baile, por la expresión a nivel de la danza, el tango fantasía, la acrobacia, es decir lo más jugado que puede llamar cuando uno es adolescente, después de esa etapa de coreografías y demás te enganchás con la década del 40 o 50, que es la poesía y la música, con orquestas que marcaron toda una época de oro en el tango.
-¿Cuáles son las principales dificultades al momento de enseñar esta danza?
Yo creo que dificultades siempre existen y uno tiene que tratar de superarlas, pero en realidad siempre trato de transmitir a mis alumnos la pasión por el tango, por la danza y por la música, el sentir, que puedan únicamente disfrutar ese momento de cuatro minutos que dura un tango, bailar con una persona tal vez desconocida y comunicarse a través de un código de baile que se usa en el mundo entero, es como enamorarse de un tango y volver a arrancar en otro…y caminar como se camina en la calle pero al compás del tango, esa es la idea.
-Al haber viajado a países lejanos, ¿qué percibió respecto al tango?
El tango hoy por hoy se vive intensamente en todas las partes del mundo, se baila y se siente como propio. Puedo decir que el tango es música de cada individuo que lo siente en el corazón y lo baila, porque ya no se puede decir que es de aquí o de allá o de las orillas del Río de la Plata…

Ivana Piñol es Profesora de Tango, vive en Concordia pero llega a nuestra ciudad cada semana a dictar sus clases en Casa de la Cultura, ante un muy importante número de alumnos. De forma consecutiva viene a Salto desde el año 2007: “pasé por el Hotel Concordia, el Club Uruguay, Instituto Romanella, y ahora Casa de la Cultura, pero en realidad empecé a venir desde el año 2001” recuerda.

Pese a su joven trayectoria, ha tenido ya la posibilidad de recorrer diferentes partes del mundo, países como AlemaniaIvana PiñolItalia, España, Corea del Sur y Japón. Reflexionando sobre la incursión en tierras tan lejanas, Ivana Piñol demuestra su felicidad al comprobar que “por más diferencias culturales que tengamos las personas nos movemos atrás de los sentimientos, y el tango refleja eso, la unión de bailar quizás con una persona con la que no podés hablar el mismo idioma, que quizás no tienen los mismos gustos, pero al momento de bailar se entienden perfectamente”.

-¿Qué opinión le merece cuándo a veces se escucha decir que el tango es algo viejo, de otros tiempos?

Con respecto a eso yo puedo ser el ejemplo de que no, porque a mis catorce años de edad inicié con el tango, es cierto que lo escuchaba en casa de mi abuela pero fue un surgimiento interior, fue un descubrir de la poesía, de la música. No hay música que se iguale al tango, es única, en su danza, en su música misma, en su poesía, es muy rico en todos los aspectos. Y es más actual que nunca, porque cada poesía, cada letra, nos trae al momento actual que vivimos, depende lo que esté viviendo cada uno, ya sea la parte amorosa, o en la política, la economía…

-Incluso entre sus alumnos también hay muchos jóvenes…

Hay de todas las edades, gente de siete u ocho años, también jóvenes, adultos…

-¿Qué fue lo primero que la atrajo del tango: la música, el baile…?

Lo que me pasó a mí fue por el baile, por la expresión a nivel de la danza, el tango fantasía, la acrobacia, es decir lo más jugado que puede llamar cuando uno es adolescente, después de esa etapa de coreografías y demás te enganchás con la década del 40 o 50, que es la poesía y la música, con orquestas que marcaron toda una época de oro en el tango.

-¿Cuáles son las principales dificultades al momento de enseñar esta danza?

Yo creo que dificultades siempre existen y uno tiene que tratar de superarlas, pero en realidad siempre trato de transmitir a mis alumnos la pasión por el tango, por la danza y por la música, el sentir, que puedan únicamente disfrutar ese momento de cuatro minutos que dura un tango, bailar con una persona tal vez desconocida y comunicarse a través de un código de baile que se usa en el mundo entero, es como enamorarse de un tango y volver a arrancar en otro…y caminar como se camina en la calle pero al compás del tango, esa es la idea.

-Al haber viajado a países lejanos, ¿qué percibió respecto al tango?

El tango hoy por hoy se vive intensamente en todas las partes del mundo, se baila y se siente como propio. Puedo decir que el tango es música de cada individuo que lo siente en el corazón y lo baila, porque ya no se puede decir que es de aquí o de allá o de las orillas del Río de la Plata…







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