“Este es el Gladiador que nosotros queremos” casi, casi ganan….

Alfredo Hernández. 23 años. Las tenazas de un sueño.

“Si el partido seguía 10 minutos más, yo creo que lo ganábamos”.

-En esos 20’ finales, la aparición de un Gladiador decidido. Hasta la justicia del empate…

“No tengo problemas en reconocerlo. Después de aquel partido con Universitario que perdimos 7 a 2, el del domingo fue el peor partido de Gladiador. Recién le encontramos la vuelta sobre el final”.

-Pero ahora, dependiendo de ustedes…

“Claro. La victoria de Chaná sobre Salto Uruguay nos vino a la medida, porque ahora dependemos de nosotros. Ganamos y clasificamos. No hay que sacar tanto cálculo. Esto pasó a depender de Gladiador”.

-Tanto piensan o no en esos tres puntos que pueden ganar en OFI?.

“No pensamos en eso. De verdad. Y ojalá que a esos tres puntos no los necesitemos. En el plantel no es motivo de comentario. Aquí hay algo claro: Gladiador merece ser equipo de liguilla. Este es el Gladiador que nosotros queremos. El que lo da todo y que sabe no guardarse nada”.

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ALFREDO HERNÁNDEZ, de los 23 años, es el arquero de Gladiador. Solo con 16 años debutó en Primera División frente a Ceibal. “Somos 6 hermanos. Todos varones. Aníbal, Fabricio, Sergio, Aldo Edgardo y yo. Aníbal tenía 39 años, cuando falleció el pasado 6 de agosto de Leucemia. Jugar en Gladiador, es seguir queriéndolo a él…. como siempre”.

La familia vive en el barrio Artigas…. “a una cuadra de lo de Nan. Conocen?. Bueno…. de ahí somos. A los 8 años por primera vez mi padre me llevó a la cancha. Jugaban Gladiador y Deportivo Artigas. Tengo un hijo de cuatro años, Alan Ezequiel. Trabajo en la construcción. Me gusta hacerlo”.

Algunos minutos después de las 11 de la mañana del jueves, con Alfredo en EL PUEBLO.

Es el arquero. Pero también es la vida. También es Gladiador. También son los sueños. Los sueños que sienten la necesidad de no doblegarse. Tampoco se arrodillan. Viven de pie!.

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-Coinciden. Un antes y un después del 7 a 2 de Universitario….

“Sin dudas. Universitario terminó haciéndonos un favor. Nos abrió los ojos”.

-Si de Gladiador hay que ir rescatando, qué?.

“La garra, la entrega. Pero además, el gol que ha pasado a tener”.

-No lo tenía…

“Sobre todo, en la primera rueda. Estábamos de mitad de tabla para abajo. Frente a Ferro en la segunda rueda, aunque perdimos, jugamos el mejor partido. Todavía se plantea la duda, si fue penal o no fue penal”.

-Si fueses el técnico, salir a jugar en cancha de Salto Uruguay?.

“Ahhh…..si…. salgo a buscarlo. Gladiador necesita ganar. Entonces, salir a buscar el partido.  Ceibal por ejemplo, nos llegó solo en el primer tiempo. En el segundo tiempo, una o dos veces. El hincha de Gladiador?…. vieron lo que fue?. En mi caso, es la primera vez que juego con tanta gente”.

-Ustedes lo saben: no son pocos los que apuesta a Gladiador finalista.

“Digo que además lo merece. Y si clasificamos, yo tengo el sueño de ser campeón. Por qué no puedo tenerlo?.

«Antes de la cancha,…voy al cementerio»

«Aníbal era el hermano mayor, pero además, para mi, una especie de segundo padre. Por los consejos, por lo que me trasmitía a nivel de fútbol o a nivel humano. Siempre lo escuché con atención, porque quería lo mejor para mi. Vivía con nosotros, con mis padres. Lo extraño, pero lo llevo conmigo. Antes de ir a la cancha a jugar, voy al cementerio. Se qué me da fuerzas, para que yo responda después. Aníbal fue el técnico de juveniles de Gladiador, por muchos años. También en selecciones salteñas. Me gusta hablar de él o que se hable de él, porque es la manera de tenerlo presente. En una de las banderas que se cuelgan en la cancha, está la imagen de Aníbal dibujada. Siempre la miro y aparece la emoción. Se que es uno más que está con nosotros».