“Hay que aprovechar todas las oportunidades y pensar siempre que se puede”, dijo

Un comunicador es, o al menos debería serlo, un referente de la comunidad de la que forma parte. Una persona con valores bien plantados, con deseos de superación, con seriedad, responsabilidad y conocimiento. Debe ser una persona que diga lo que piensa y que esté dispuesto a escuchar a sus vecinos para que entre todos puedan buscar soluciones a los temas cotidianos que nos atañen.
Pero cuando ese comunicador, además apuesta en su plano particular por la superación personal, promoviendo el ejemplo en el seno de su familia y desafiando al no se puede, ya es algo que merece ser destacado.
Con Nelson Cunha, ese desafío comienza cuando cada mañana, a las 6, suena el despertador y tiene que levantarse de la cama sin chistar, guardarse para sí los humores, el mal sueño y la trasnochada si es que la hubo, porque sabe que una hora y media más tarde, cientos de salteños estarán prendidos a la pantalla esperando el inicio de su programa “Dale Que es Tarde”, que junto con Fabricio “Teco” Sarli, lo hacen de lunes a viernes de 7:30 a 9:00 por la pantalla del Canal 4 local.
Comienza el programa y los mensajes de texto, los comentarios en Facebook y las llamadas telefónicas empiezan a llegar. “Creo que la gente encontró una caja de resonancia muy importante y eso nos deja mucha satisfacción de que así sea”, dijo Cunha al ser entrevistado por EL PUEBLO para nuestra sección semanal Al Dorso.
En ese aspecto, el comunicador que se ha vuelto una suerte de revelación en la televisión local en los últimos tiempos, ya que su programa aborda todos los temas y la participación de los espectadores se hace muy activa, se acaba de recibir de abogado a sus 45 años de edad, lo que se constituía como una de sus materias pendientes, la que además se constituye en el cumplimiento de una promesa que le hizo a su hija Valentina de 19 años de edad, demostrándole un claro mensaje de que “querer es poder”.
Con Nelson Cunha, el personaje de la semana en nuestra sección semanal.

Un comunicador es, o al menos debería serlo, un referente de la comunidad de la que forma parte. Una persona con valores bien plantados, con deseos de superación, con seriedad, responsabilidad y conocimiento. Debe ser una persona que diga lo que piensa y que esté dispuesto a escuchar a sus vecinos para que entre todos puedan buscar soluciones a los temas cotidianos que nos atañen.

Pero cuando ese comunicador, además apuesta en su plano particular por la superación personal, promoviendo el ejemplo en elcunha2seno de su familia y desafiando al no se puede, ya es algo que merece ser destacado.

Con Nelson Cunha, ese desafío comienza cuando cada mañana, a las 6, suena el despertador y tiene que levantarse de la cama sin chistar, guardarse para sí los humores, el mal sueño y la trasnochada si es que la hubo, porque sabe que una hora y media más tarde, cientos de salteños estarán prendidos a la pantalla esperando el inicio de su programa “Dale Que es Tarde”, que junto con Fabricio “Teco” Sarli, lo hacen de lunes a viernes de 7:30 a 9:00 por la pantalla del Canal 4 local.

Comienza el programa y los mensajes de texto, los comentarios en Facebook y las llamadas telefónicas empiezan a llegar. “Creo que la gente encontró una caja de resonancia muy importante y eso nos deja mucha satisfacción de que así sea”, dijo Cunha al ser entrevistado por EL PUEBLO para nuestra sección semanal Al Dorso.

En ese aspecto, el comunicador que se ha vuelto una suerte de revelación en la televisión local en los últimos tiempos, ya que su programa aborda todos los temas y la participación de los espectadores se hace muy activa, se acaba de recibir de abogado a sus 45 años de edad, lo que se constituía como una de sus materias pendientes, la que además se constituye en el cumplimiento de una promesa que le hizo a su hija Valentina de 19 años de edad, demostrándole un claro mensaje de que “querer es poder”.

Con Nelson Cunha, el personaje de la semana en nuestra sección semanal.

“Los comunicadores somos formadores de opinión y hay que tener los fundamentos y el conocimiento necesario para hacerlo”, dijo

“Nací en un barrio de locutores, el barrio Palomar, donde la comunicación estaba cerca. Enfrente a mi casa vivía el “Bomba” Echeverría, en la esquina Raquel Vispo, a una cuadra Carlos Ardaix, cerca también estaba Hugo Rolón, entonces conocía las caras de las voces que todos conocían, cuando la radio todavía era dueña de las horas disponibles de la gente, pero nunca pensé trabajar en radio”.

Sus inicios en la comunicación fueron casi por casualidad. Acompañó al hoy desaparecido grupo de folclore salteño “Matices” a fines de los 90 y allí, el extinto profesor Antonio López que integraba ese grupo le propuso hacer un programa de radio.

“Como yo conocía la calle porque era vendedor no tuvimos problemas para la publicidad. Y empezamos en Radio Turística con un pequeño diálogo entre nosotros, pero noté que quería hacer algo más porque entendí que yo daba para más y armé una cartelera de anunciantes paralela y me asignaron otro programa durante los días sábados”.

Pero el programa creció y por esa razón, lo ofreció en Radio Arapey donde finalmente, luego de que escucharan un demo, le cedieron un espacio. Aunque estuvo poco tiempo allí y desde hace más de una década, viene todas las mañanas por FM, pasando por Siglo XXI, Mundo y actualmente Mira Quien Habla sigue siendo uno de los programas radiales más escuchados en la mañana salteña, aunque desde hace ocho años junto a Mario Panizza se emite por Nueva Era FM 102.3.

Pero la televisión ha sido una experiencia renovadora. Contó que un día, en una tanda de su programa radial, se apersonó Pablo Alexis Texeira, el director del Canal 4, para ofrecerle conducir el programa pero con otro formato, junto a Estela Gauthier, el que comenzó hace ya tres años.

Sin embargo, Dale Que Es Tarde, actualizó su formato y con Nelson Cunha como conductor, viene liderando la mañana televisiva local y se ha convertido en uno de los programas de mayor interacción con el público en la televisión salteña.

“Nunca pensé en hacer televisión, esa no había sido mi idea, es el medio de comunicación más potente, pero además uno va aprendiendo que lo que uno expresa allí te expone bastante, pero también te responsabiliza bastante. Porque yo soy muy visceral y las cosas que me dan bronca las digo, y la gente no duda en pasarte factura y bueno todo esto es parte del asunto”, dijo.

Además de esto, la conversión de la persona que está al frente de un programa de televisión en un referente de la comunidad de la que forma parte. “A veces no te cae la ficha, pero sí tengo claro que los medios de comunicación son formadores de opinión y la televisión es más fuerte aún, porque la gente te está mirando y vos le estás diciendo cosas, y para formar opinión tenes que tener en claro la  información que estás dando, el concepto que estás dando y el fundamento que estás dando, y siempre tendemos a que la gente se forme una opinión concreta y correcta”, argumentó.

Estaban estudiando Derecho juntos y le dijo a su hija “te voy a demostrar que se puede”

“Recibirme de abogado fue cumplir una de las metas más importantes de mi vida”. Así comienza la frase cuando se le pregunta a Nelson Cunha sobre su sentimiento de haberse recibido como abogado hace pocas semanas, luego de una carrera que se vio interrumpida por distintos factores de la vida que lo llevaron por un buen tiempo a tomar otro camino. Aunque el día que se recibió su hija le dio la sorpresa y le devolvió el mensaje que éste le había dicho tiempo antes, “se puede”.

Con 45 años de edad, Nelson está casado hace 20 años con Gabriela Arzaguet de quien dijo “me ha bancado muchísimo” con quien tiene dos hijos, Valentina de 19 y Agustín de 17.

“No es que yo me haya planteado haber sido un ejemplo, el ejemplo surge como consecuencia de un accionar y por lo tanto, no puedo plantearme ser un ejemplo y actuar de una manera si yo no la tengo asumida primero. Yo actúo primero y el ejemplo saldrá como consecuencia de ese actuar”, contó.

Y se abocó a narrar el periplo de su último esfuerzo para terminar su carrera. “A mi me quedaban ocho materias para recibirme de abogado y un día hablando con mi hija, que estaba cursando sexto año de liceo orientación Medicina, pero que tenía que dar el examen de Derecho, nos pusimos a hablar del tema, y como yo sabía sobre lo que tenía que estudiar le empecé a decir algunas cosas y ahí me surgió; la miré a los ojos y le dije ‘¿Sabes una cosa?, voy a terminar la carrera’. Ella me dijo ‘¿En serio?’. Y le dije: ‘sí, te voy a demostrar que se puede’. Pero lo dije de la boca para afuera”, admite.

“Pero después empecé a sentir la presión, primero de mi familia, y después de mi entorno. Porque generas expectativa. Hay una señora que me conoce desde que era chiquito y me vivía preguntando si me había recibido. Tal es así que cuando me enteré que salvé el examen, a una de las personas que quise ver fue a ella para decirle, sí ahora sí, me recibí”, comentó Cunha.

LA SORPRESA

El día que se enteró que se había recibido, Nelson Cunha sintió correr sangre nueva por sus venas. “Supuestamente el resultado del examen demoraba dos semanas, pero a la semana de haberlo dado me aparecí por las dudas y ahí estaba la hoja, y yo temblando. Cuando llegué al acta, miré con un solo ojo hasta llegará la letra C y vi el aprobado. Me toqué el pulso, me quedé quieto y dije voy a llamar a casa, y no lo hice. Me fui directo con eso contenido en la garganta y al llegar veo un cartel afuera que decía “Felicitaciones Abogado”, ya se habían enterado, la emoción fue grande de toda la familia y creo que fue más de ellos que mía, y de mi parte sobrevino una sensación de alivio. Entonces le digo a mi hija, vamos a ver a mis padres. Pero se me cayeron las lágrimas al ver la reacción de mi hija, quien aparte de decírmelo personalmente, me escribió en Facebook “todavía me acuerdo Papá cuando me dijiste que ibas a terminar”. Entonces ese tipo de cosas te llegan y te emocionan de una manera tremenda”.

Pero pasó varias veces por la casa de la mujer que le preguntaba todos los días si se había recibido y nada. “Increíblemente después que me recibí no la vi más y espero verla para que me pregunte de nuevo, se que es una vecina del barrio así que ya nos vamos a encontrar”, dijo.

“Yo creo que en la vida hay que tener objetivos por los cuales luchar y eso es lo que te mantiene vivo, yo conozco gente de mi edad que ya no tiene objetivos, que trabaja hace 20 o 30 años en un mismo empleo y no piensa en otra cosa, pero creo que la vida es un movimiento constante, porque lo demás vendrá siempre por añadidura”, esgrimió.

Cunha sigue creyendo en las oportunidades y las nuevas metas a superar todo el tiempo. “Yo creo que las puertas siempre se abren, tengo un amigo que ya me ofreció trabajar con él y esas cosas no tienen precio”.

“Porque el no hacer las cosas que uno siempre quiso, al final, terminan siendo siempre frustraciones. Yo me mentí a mí mismo que podía ser feliz de otra manera y no es así, yo tenía que terminar mi carrera que era lo que siempre quise hacer. Y alguien me lo dijo una vez y fue como un puñal que me revolvió todo. Porque yo creo que a las cosas tenés que terminarlas cuando las empezás y todo lo demás viene por añadidura”, dijo.

Nelson Cunha, con quien mantuvimos una extensa e interesantísima conversación durante varios minutos, nos dio su parecer sobre distintos temas y dejó en claro que su esfuerzo y trabajo es por la convicción interna que lo lleva a empoderarse de las oportunidades que le da la vida, para salir adelante y sacar al frente a su familia, con la que hace 20 años viene construyendo cada día junto a su esposa y sus dos hijos, a los que respeta, en quienes confía y anhela que construyan su futuro aprovechando cada momento para no dejar pasar ninguna oportunidad.

Tras esto dice con la máxima honestidad “yo no quiero ser ejemplo de nadie, si alguien toma mi experiencia como referencia y le sirve para salir adelante, bienvenido sea, pero no lo hago para ser un ejemplo, pero si sirve alguien, bueno, es algo super bueno y me encanta”.







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