“La actividad agropecuaria es determinante para la economía nacional y el clima es determinante para la actividad agropecuaria”

Los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre; y Francisco Beltrame, de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, junto al director del Instituto Uruguayo de Meteorología, Gabriel Pisciottano, estuvieron presentes en la apertura de la 4ª Conferencia Internacional sobre Servicios Climáticos, (ICCS, por su sigla en inglés) que se desarrolló entre este miércoles y ayer en Montevideo.
Además de las autoridades participaron 170 expertos de 31 países que durante los tres días abordaron como tema principal los sistemas de información para tomar decisiones, y otra serie de temas como salud, agua, desastres, la gestión de pastizales y la evaluación de los servicios climáticos.
“Se nos va la vida en la capacidad que tengamos de generar adaptación a la variabilidad climática existente y al aumento de frecuencias de eventos extremos pronosticados por los efectos del cambio climático”, con esa aseveración comenzó Tabaré Aguerre su presentación, la cual continuó por veinte minutos.
El funcionario reseñó los pilares del denominado “Uruguay agrointeligente” junto a los objetivos y el rol que desempeña el Sistema Nacional de Investigación Agropecuaria para el cuidado del ganado, suelo, pastura, bosque, forestación, implementación de seguros financieros por índices climáticos, sumado a la intensificación del uso del agua en los procesos productivos.
En ese sentido, aseguró que las dos grandes claves son mitigación y adaptación para lograr un desarrollo productivo, social y económico.
Además puntualizó que no se debe gastar ni un minuto más tratando de imaginar cómo será el clima en los próximos ochenta años, “sino poner todo el esfuerzo en mejorar la capacidad adaptativa a la variabilidad climática” a través del manejo de información útil en tiempo real y capacitación de recursos humanos y tecnológicos.
El ministro recordó que el 25 % de la riqueza generada en Uruguay —evidenciada en el producto bruto interno— se genera directamente por las actividades agropecuarias y agroindustriales.
En tanto, dijo que en los últimos diez años se multiplicó por cuatro el valor de las exportaciones de bienes y que los productos agroindustriales representan el 78 % de las exportaciones totales.
“La actividad agropecuaria es determinante para la economía nacional y el clima es determinante para la actividad agropecuaria”, aseguró Tabaré Aguerre.
“El mundo no puede pensar que la agricultura reducirá sus emisiones de gases invernaderos en términos absolutos, sino que se debe desarrollar una agricultura en la cual se incorpore ciencia y tecnología para tener procesos productivos eficientes que terminen reduciendo la emisión por unidad de producto”, enfatizó.
En su presentación exhibió ejemplos de cuánto de una canasta alimenticia perteneciente a una familia típica europea puede ofrecer nuestro país en forma competitiva, diferencial y sustentable.
“Nuestra principal riqueza es la cantidad de horas de luz y energía radiante que incide sobre los pastizales con la incorporación del agua en el proceso. Todo esto requiere del aporte invalorable de todo lo referido a los servicios climáticos, por eso la importancia de la conferencia”, concluyó el ministro de Ganadería.
El titular de Vivienda, Francisco Beltrame, indicó que la puesta en funcionamiento del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático y Variabilidad, el Sistema de Alerta Temprana de Inundación, la búsqueda de energías renovables y los mapeos de riesgos de inundación con información hidrológica y relocalización de viviendas son logros de la actual administración referente a gestión, planificación y toma de decisiones en materia de cambio climático.
“Toda esta política de reducción de riesgos enfocada a la mejora de calidad de vida de la sociedad requiere de más y mejor información climática institucional”, expresó.
Por su parte, el director del Instituto Uruguayo de Meteorología, Gabriel Pisciottano, describió el marco legal para la implementación del organismo vigente desde 2013 y manifestó que la investigación y observación climática tiene una historia de 119 años.
Fuente: Presidencia

Los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre; y Francisco Beltrame, de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, junto al director del Instituto Uruguayo de Meteorología, Gabriel Pisciottano, estuvieron presentes en la apertura de la 4ª Conferencia Internacional sobre Servicios Climáticos, (ICCS, por su sigla en inglés) que se desarrolló entre este miércoles y ayer en Montevideo.

Además de las autoridades participaron 170 expertos de 31 países que durante los tres días abordaron como tema principal los sistemas de información para tomar decisiones, y otra serie de temas como salud, agua, desastres, la gestión de pastizales y la evaluación de los servicios climáticos.

“Se nos va la vida en la capacidad que tengamos de generar adaptación a la variabilidad climática existente y al aumento de frecuencias de eventos extremos pronosticados por los efectos del cambio climático”, con esa aseveración comenzó Tabaré Aguerre su presentación, la cual continuó por veinte minutos.

El funcionario reseñó los pilares del denominado “Uruguay agrointeligente” junto a los objetivos y el rol que desempeña el Sistema Nacional de Investigación Agropecuaria para el cuidado del ganado, suelo, pastura, bosque, forestación, implementación de seguros financieros por índices climáticos, sumado a la intensificación del uso del agua en los procesos productivos.

En ese sentido, aseguró que las dos grandes claves son mitigación y adaptación para lograr un desarrollo productivo, social y económico.

Además puntualizó que no se debe gastar ni un minuto más tratando de imaginar cómo será el clima en los próximos ochenta años, “sino poner todo el esfuerzo en mejorar la capacidad adaptativa a la variabilidad climática” a través del manejo de información útil en tiempo real y capacitación de recursos humanos y tecnológicos.

El ministro recordó que el 25 % de la riqueza generada en Uruguay —evidenciada en el producto bruto interno— se genera directamente por las actividades agropecuarias y agroindustriales.

En tanto, dijo que en los últimos diez años se multiplicó por cuatro el valor de las exportaciones de bienes y que los productos agroindustriales representan el 78 % de las exportaciones totales.

“La actividad agropecuaria es determinante para la economía nacional y el clima es determinante para la actividad agropecuaria”, aseguró Tabaré Aguerre.

“El mundo no puede pensar que la agricultura reducirá sus emisiones de gases invernaderos en términos absolutos, sino que se debe desarrollar una agricultura en la cual se incorpore ciencia y tecnología para tener procesos productivos eficientes que terminen reduciendo la emisión por unidad de producto”, enfatizó.

En su presentación exhibió ejemplos de cuánto de una canasta alimenticia perteneciente a una familia típica europea puede ofrecer nuestro país en forma competitiva, diferencial y sustentable.

“Nuestra principal riqueza es la cantidad de horas de luz y energía radiante que incide sobre los pastizales con la incorporación del agua en el proceso. Todo esto requiere del aporte invalorable de todo lo referido a los servicios climáticos, por eso la importancia de la conferencia”, concluyó el ministro de Ganadería.

El titular de Vivienda, Francisco Beltrame, indicó que la puesta en funcionamiento del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático y Variabilidad, el Sistema de Alerta Temprana de Inundación, la búsqueda de energías renovables y los mapeos de riesgos de inundación con información hidrológica y relocalización de viviendas son logros de la actual administración referente a gestión, planificación y toma de decisiones en materia de cambio climático.

“Toda esta política de reducción de riesgos enfocada a la mejora de calidad de vida de la sociedad requiere de más y mejor información climática institucional”, expresó.

Por su parte, el director del Instituto Uruguayo de Meteorología, Gabriel Pisciottano, describió el marco legal para la implementación del organismo vigente desde 2013 y manifestó que la investigación y observación climática tiene una historia de 119 años.

Fuente: Presidencia