“La Tertulia de los Viernes” develó los ganadores del Concurso “Un Cuento a la Manera de Horacio Quiroga”

Cerrando el Ciclo Cultural de 2012, el pasado viernes 14, el Hotel Horacio Quiroga fue anfitrión del equipo periodístico que integra el  programa radial  “En Perspectiva”. Conducido por Emiliano Cotelo y asistido por Javier Castro, el programa abordó temas de interés captando la atención del  público presente.
Trasmisión en vivo
La trasmisión, en vivo y directo, se llevó a cabo desde el  salón de Conferencias de Paso de Frontera (ex Casino). Los asistentes tuvieron la oportunidad de presenciar  “La tertulia de los viernes” que en la fecha estuvo integrada por Matilde Rodríguez Larreta, Carlos Maggi, Ana Ribeiro y Oscar Sarlo, cuatro intelectuales de reconocida trayectoria en el ámbito cultural.
Concurso
En el correr del año el programa organizó mensualmente una serie de concursos de cuentos breves. El último, de 2012, tenía como consigna presentar un cuento “a la manera de Horacio Quiroga”.
El arduo trabajo de  clasificación, de los 855 trabajos presentados, le correspondió a un jurado compuesto nada menos que por Carlos Maggi, Matilde Rodríguez Larreta, Mauricio Rosencof y Juan Grompone.
Premios
Los premios otorgados para esta edición especial del concurso fueron los siguientes:
1er. Premio – U$S 1000 más una estadía de dos noches, con desayuno buffet incluido, para dos personas en Hotel Horacio Quiroga o Cabañas del Lago (a elección)
2do. Premio – Una estadía de tres noches, con desayuno buffet incluido, para dos personas en Hotel Horacio Quiroga o Cabañas del Lago (a elección) más un set de productos de cosmética termal de la “Línea 1295” y
3er. Premio – Una estadía de dos noches, con desayuno buffet incluido, para dos personas en Hotel Horacio Quiroga o Cabañas del Lago (a elección) más un set de productos de cosmética termal de la “Línea 1295”.
Cuentos ganadores
Los trabajos fueron enviados -vía mail- bajo seudónimo,  ignorando los integrantes del grupo deliberativo el nombre y apellido de los concursantes.  Una vez develado el resultado final, los jurados conocieron, junto con los asistentes a la emisión y los escuchas del programa, la identidad de los ganadores.
3er. Premio “Aquella playa” por Gissel Fernández
Aquella playa de arenas blancas nos convidaba y bajamos del auto corriendo sin siquiera cerrar las puertas. Era todo nuestro aquel regalo natural, ningún ser humano perturbaba esa dicha hasta donde alcanzaba la vista. Dejamos los zapatos y saltamos a la arena. Natalí corriendo me invitaba a seguirla. Sin aliento, nos detuvimos a contemplar el sol que despuntaba. Regresamos lentamente. Y no estábamos solos, como a 50 metros alguien al resguardo de una pequeña duna había dormido en la playa. Nos acercamos. Ni un movimiento, parecía  que nos habíamos equivocado y era sólo un bulto tapado con una especie de capote oscuro. Me hice de coraje, arrodillado en la arena, con sumo cuidado, levanté una  punta del capote. Una cara femenina con un rictus extraño y más blanca que la arena. Una larga fila de hormigas la recorría y se metía por su nariz, su boca y unos ojos enormemente abiertos! Espantado dejé caer el capote y junto a una Natalí descompuesta corrimos hacia nuestro auto. No estaba.
2do. Premio “El parto”
por  Alejandro
Tempesta Tastás
Padre, ayúdeme por favor… Así, desesperada, pedía una joven, próxima a parir. Había quedado sola, y el pueblo casi desierto ya que la gente toda se había ido alejándose de los miasmas.
El cura tapándose con un pañuelo la boca, le decía que no sabía nada de partos, y que se fuera a otro lado.
La joven le respondió que la acompañara con un gran palo, solamente eso.
Llegados a la ribera, la joven ató sus brazos en una horqueta donde frecuentemente hacían el parto  las de su pueblo. Con un canto lastimero fue pariendo con naturalidad. El cura a una distancia prudencial no sabía qué hacer, y menos con el palo. Ella lo miró y le dijo: _Padre, tú debes cuidar que no venga ningún animal antes de tiempo. Luego, ella tomó un par de piedras muy pulidas que tenía a su lado y aplastó el cordón umbilical antes de cortarlo con sus dientes. El Padre, no había salido aún de su asombro, cuando madre e hijo se lavaban ya en el río, mientras que un par cerdos se peleaban por la placenta.
1er.  Premio
“El avión papel” por
Laura Lockhart
Pablo está asomado al balcón redondo del séptimo piso.
Ha pasado toda la noche escribiendo a mano su poema de amor, multiplicado en cientos de hojas que dobló pacientemente.
Tiene una bolsa llena de aviones a tinta con su poema, y a cada mujer que pasa le apunta al corazón y lanza su avión de papel. La mayoría sigue de largo indiferente, otras ni siquiera lo ven, una lo pisa y continúa caminando. Pablo intuye que alguna leerá su mensaje. Cuando faltan cinco minutos para las doce, Cecilia, de 16 años, pelo rojo y cara pecosa, da dos pasos para alcanzar el avión que aterrizó a su lado. Al levantarlo, ve las letras rojas asomando entre los pliegues y descubre el poema que le está destinado.
Esa es la señal que Pablo está esperando: vacía la bolsa y todos los aviones de papel remolinean, vuelan y caen, mientras Cecilia sonriente los mira y lo mira a él.
Pablo cayó antes que los aviones. Los poemas de amor formaron un velo blanco y piadoso, sobre sus ojos abiertos.

Cerrando el Ciclo Cultural de 2012, el pasado viernes 14, el Hotel Horacio Quiroga fue anfitrión del equipo periodístico que integra el  programa radial  “En Perspectiva”. Conducido por Emiliano Cotelo y asistido por Javier Castro, el programa abordó temas de interés captando la atención del  público presente.

Trasmisión en vivo

La trasmisión, en vivo y directo, se llevó a cabo desde el  salón de Conferencias de Paso de Frontera (ex Casino). Los asistentes tuvieron la oportunidad de presenciar  “La tertulia de los viernes” que en la fecha estuvo integrada por Matilde Rodríguez Larreta, Carlos Maggi, Ana Ribeiro y Oscar Sarlo, cuatro intelectuales de reconocida trayectoria en el ámbito cultural.

Concurso

En el correr del año el programa organizó mensualmente una serie de concursos de cuentos breves. El último, de 2012, tenía como consigna presentar un cuento “a la manera de Horacio Quiroga”.

El arduo trabajo de  clasificación, de los 855 trabajos presentados, le correspondió a un jurado compuesto nada menos que por Carlos Maggi, Matilde Rodríguez Larreta, Mauricio Rosencof y Juan Grompone.

Premios

Los premios otorgados para esta edición especial del concurso fueron los siguientes:

1er. Premio – U$S 1000 más una estadía de dos noches, con desayuno buffet incluido, para dos personas en Hotel Horacio Quiroga o Cabañas del Lago (a elección)

2do. Premio – Una estadía de tres noches, con desayuno buffet incluido, para dos personas en Hotel Horacio Quiroga o Cabañas del Lago (a elección) más un set de productos de cosmética termal de la “Línea 1295” y

3er. Premio – Una estadía de dos noches, con desayuno buffet incluido, para dos personas en Hotel Horacio Quiroga o Cabañas del Lago (a elección) más un set de productos de cosmética termal de la “Línea 1295”.

Cuentos ganadores

Los trabajos fueron enviados -vía mail- bajo seudónimo,  ignorando los integrantes del grupo deliberativo el nombre y apellido de los concursantes.  Una vez develado el resultado final, los jurados conocieron, junto con los asistentes a la emisión y los escuchas del programa, la identidad de los ganadores.

3er. Premio “Aquella playa” por Gissel Fernández

Aquella playa de arenas blancas nos convidaba y bajamos del auto corriendo sin siquiera cerrar las puertas. Era todo nuestro aquel regalo natural, ningún ser humano perturbaba esa dicha hasta donde alcanzaba la vista. Dejamos los zapatos y saltamos a la arena. Natalí corriendo me invitaba a seguirla. Sin aliento, nos detuvimos a contemplar el sol que despuntaba. Regresamos lentamente. Y no estábamos solos, como a 50 metros alguien al resguardo de una pequeña duna había dormido en la playa. Nos acercamos. Ni un movimiento, parecía  que nos habíamos equivocado y era sólo un bulto tapado con una especie de capote oscuro. Me hice de coraje, arrodillado en la arena, con sumo cuidado, levanté una  punta del capote. Una cara femenina con un rictus extraño y más blanca que la arena. Una larga fila de hormigas la recorría y se metía por su nariz, su boca y unos ojos enormemente abiertos! Espantado dejé caer el capote y junto a una Natalí descompuesta corrimos hacia nuestro auto. No estaba.

2do. Premio “El parto” por  Alejandro Tempesta Tastás

Padre, ayúdeme por favor… Así, desesperada, pedía una joven, próxima a parir. Había quedado sola, y el pueblo casi desierto ya que la gente toda se había ido alejándose de los miasmas.

El cura tapándose con un pañuelo la boca, le decía que no sabía nada de partos, y que se fuera a otro lado.

La joven le respondió que la acompañara con un gran palo, solamente eso.

Llegados a la ribera, la joven ató sus brazos en una horqueta donde frecuentemente hacían el parto  las de su pueblo. Con un canto lastimero fue pariendo con naturalidad. El cura a una distancia prudencial no sabía qué hacer, y menos con el palo. Ella lo miró y le dijo: _Padre, tú debes cuidar que no venga ningún animal antes de tiempo. Luego, ella tomó un par de piedras muy pulidas que tenía a su lado y aplastó el cordón umbilical antes de cortarlo con sus dientes. El Padre, no había salido aún de su asombro, cuando madre e hijo se lavaban ya en el río, mientras que un par cerdos se peleaban por la placenta.

1er.  Premio

“El avión papel” por

Laura Lockhart

Pablo está asomado al balcón redondo del séptimo piso.

Ha pasado toda la noche escribiendo a mano su poema de amor, multiplicado en cientos de hojas que dobló pacientemente.

Tiene una bolsa llena de aviones a tinta con su poema, y a cada mujer que pasa le apunta al corazón y lanza su avión de papel. La mayoría sigue de largo indiferente, otras ni siquiera lo ven, una lo pisa y continúa caminando. Pablo intuye que alguna leerá su mensaje. Cuando faltan cinco minutos para las doce, Cecilia, de 16 años, pelo rojo y cara pecosa, da dos pasos para alcanzar el avión que aterrizó a su lado. Al levantarlo, ve las letras rojas asomando entre los pliegues y descubre el poema que le está destinado.

Esa es la señal que Pablo está esperando: vacía la bolsa y todos los aviones de papel remolinean, vuelan y caen, mientras Cecilia sonriente los mira y lo mira a él.

Pablo cayó antes que los aviones. Los poemas de amor formaron un velo blanco y piadoso, sobre sus ojos abiertos.