“Prefiero el apodo Cholín a mi propio nombre”

con Juan Carlos Gómez,
presidente de ADEOMS

Con Juan Carlos Gómez, presidente de ADEOMS

Se llama Juan Carlos Gómez, pero prefiere que le digan Cholín, un apodo que data de su niñez, en honor al personaje homónimo de un dibujo animado. Cholín es el presidente de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Salto (ADEOMS), pero en esta ocasión la idea no es hablar de la actualidad del sindicato ni de las negociaciones que ha mantenido y mantiene con la Intendencia por diferentes temas. La idea es conocer a la persona detrás del personaje, al padre de familia que se gana la vida como guardavidas. Gómez, de 36 años de edad, vive en el Cerro junto a su pareja y tres niños, dos propios y una nena de su señora, que considera como una hija más. Además, tiene otras dos hijas de una relación anterior. En la charla con EL PUEBLO, al tocar el tema familiar, Cholín reconocerá que el sindicato le saca mucho tiempo y eso lleva a que a veces “deje de cumplir” su rol como padre. Pero son las leyes23 3 15 074 del juego que aceptó antes de embarcarse en él. Lo mismo sucede con la exposición pública que conlleva el cargo que ocupa. “A mis hijos les duele que se digan cosas del padre. Yo trato de explicarles cómo son las cosas, pero los niños a veces no entienden y preguntan”.

¿Por qué decidió ser sindicalista?

Primero que nada por un tema ideológico: somos trabajadores y sabemos que los derechos de los trabajadores los defendemos los trabajadores. Y como tales tenemos la responsabilidad de aportar. Desde hace cuatro años, con un grupo de compañeros nos decidimos a trabajar fuerte en la actividad sindical. Veíamos que dentro del sindicato de ADEOMS había que dar otra clase de discusión en algunas cosas. Fue así que formamos nuestra lista, nuestra agrupación sindical y hace cuatro años que empezamos a trabajar fuerte dentro de ADEOMS, porque consideramos que había muchas cosas para cambiar y que había que cambiar un poco el eje de discusión que venía dando el sindicato. Y está claro que ha habido un cambio en la postura, en la identidad y también en la consciencia de los trabajadores que están afiliados.

Antes de asumir el desafío, ¿meditó acerca de las cosas nocivas que podría recoger por ser dirigente sindical?

Sí, lo pensé y lo puse en la balanza, al igual que hicieron los compañeros. Pero te repito: para nosotros este es un tema netamente ideológico. Tenemos un gran respeto hacia el movimiento sindical y hacia el trabajo que realizó mucha gente que hoy ya no existe y que se expuso en una medida muchísimo mayor de la que nos exponemos nosotros. Muchos compañeros dejaron su vida por la lucha del movimiento sindical. Nosotros seguimos poniendo todo en la balanza cada vez que el sindicato toma una postura. Sabemos que rige el principio de acción y reacción y que estamos expuestos, pero también estamos dispuestos a seguir exponiéndonos, siempre manteniendo nuestros principios. Estamos con la consciencia tranquila de que mantenemos una línea y esa línea siempre se ajusta a los derechos de los trabajadores.

Si es presidente del gremio es porque tiene ascendencia en su agrupación y porque lo votaron los afiliados al sindicato. ¿Se siente un líder?

No, y lo digo con toda sinceridad y humildad. Desde que arrancamos siempre tratamos de mantener una identidad como grupo. Sabemos que dentro del sindicato de los municipales siempre se identifica al presidente. Pero nosotros intentamos dar una imagen de grupo. Realmente considero y soy un convencido de que estamos donde estamos porque hay un grupo importante de compañeros que luchan, ponen de sí mismos y se sacrifican igual que yo. Es obvio que hay una persona que de cierta manera es el referente, pero lo repito: nosotros no trabajamos en un régimen de liderazgo ni de caudillismo. El trabajo debe ser del grupo, porque acá no hay intereses personales, porque esto tiene que ser un movimiento colectivo. Yo agradezco enormemente la confianza que mis compañeros depositaron en mí, como también los funcionarios municipales. Obviamente que ADEOMS tiene que tener un presidente, pero considero que hay un grupo de compañeros que son tan referentes como yo dentro del sindicato.

¿Cómo y cuándo ingresó a la Intendencia?

Empecé a trabajar en la Intendencia en el año 2001 como guardavidas, como lo sigo siendo hasta el día de hoy. Ingresé por concurso, porque en ese momento había que dar prueba de ingreso y después teníamos entrenamiento y prueba de suficiencia para poder trabajar en la temporada. Así fue que trabajé durante cinco temporadas, hasta que en el año 2006 comencé a trabajar de forma definitiva en la Intendencia. Si bien tenía carácter de zafral, ya estaba definitivo, no quedaba más cesante después de las temporadas de verano. Y en el año 2009 quedé permanente, siendo contratado en forma definitiva, luego de siete u ocho años de ser zafral y dar pruebas de suficiencias y concursos como guardavidas.

O sea que no entró a la comuna por favores políticos ni a dedo.

No, por suerte no entré ni por favor político ni a dedo. Hay una barra importante de compañeros guardavidas que ingresamos a la Intendencia porque durante años estuvimos dando continuamente pruebas de suficiencia y concursos para poder mantenernos en funciones.

¿Cómo está compuesta su familia?

En este momento vivo con mi señora y tres niños. Una de las integrantes de mi familia es hija de mi señora y los otros dos niños son míos con mi actual pareja. Y a su vez tengo dos niñas más que viven con su respectiva mamá. Mis hijos son Candela de 12 años, Oriana de 9, Ethal Nahuel de 5 y Naomi de 8 meses, y Valentina de 12 años es hija de mi señora, pero yo la considero como una hija más. Mi señora se llama María Virginia Pereira, pero los conocidos le dicen Vicky.

¿Cómo anda en su función de padre con tantos niños y tan poco tiempo disponible?

Trato de cumplir, sinceramente te lo digo. Sé que el tema del sindicato me saca mucho tiempo. Y muchísimas veces tengo que dejar de cumplir mi rol como padre y sobrecargar a mi mujer para cumplir con las actividades del sindicato. Por suerte, más allá de alguna discusión normal como cualquier pareja, mi mujer me hace el aguante. Es el sostén fundamental para poder dar la lucha y la discusión que venimos dando con algunos compañeros, entregándole todo lo que podemos al sindicato. Pero si hago un análisis objetivo, muchas veces dejo algunas responsabilidades que tengo que tener con mi familia para poder cumplir con ADEOMS. Estoy tratando de equilibrar un poco más la balanza, pero todo dependerá del avance que pueda tener el sindicato en las negociaciones con la Administración.

¿Cómo toman sus hijos la exposición mediática que ha tenido en los últimos tiempos y las cosas que se dijeron de usted en pleno conflicto entre el sindicato y la Intendencia?

He tenido preguntas bastantes fuertes de una de mis hijas grandes cuando salieron a repartir volantes y panfletos en contra de mi persona por el Centro y cuando pegaron los carteles frente a la Intendencia diciendo que por culpa mía la gente iba a cobrar después de fecha y que averiguaran en la Policía qué había pasado en determinada fecha. Fue una situación bastante difícil para mi familia. Yo lo absorbí y lo tomé como de quienes venían. Traté de explicar que eran las leyes de juego, pero los niños a veces no entienden y preguntan. A ellos les duele que se digan cosas del padre, que a mi entender eran feas, fuera de lugar y fuera de contexto. Se dijeron muchas cosas en las redes sociales y los medios de prensa, tratándote poco más que como delincuente. Pero lo han entendido, porque es un tema que conversamos bastante con mi señora y con mis hijos.

Se lo vincula con el Partido Comunista. ¿Se siente representado por la ideología comunista?

Lo he dicho públicamente: yo soy de izquierda e ideológicamente comparto mucho con el Partido Comunista, pero no milito políticamente para ningún sector político. Sí congenio mucho con los principios del Partido Comunista. Lo he dejado de manifiesto en todos lados, más allá de que sé que a veces las personas no están preparados para hacer la diferencia entre lo que es la militancia política, la militancia sindical y lo que son los intereses políticos que a veces intentan estar por encima de los intereses de los trabajadores. Es ahí donde nosotros hemos demostrado que primero que nada somos trabajadores y que ideológicamente defendemos los intereses de los trabajadores, pero que, como es obvio, nos alineamos ideológicamente a un sector político. En mi caso, a los principios del Partido Comunista y el Frente Amplio.

¿De dónde surge el apodo Cholín que lo identifica casi tanto como su nombre?

Cuando era niño había un dibujito de dos animalitos, donde uno se llamaba Cholín y el otro Floyd. Y un compañero empezó a decirme Cholín por ese dibujito animado y no me sacaron nunca más ese apodo. Es más, ya me acostumbré y prefiero Cholín a Juan Carlos Gómez. ¿Cómo me decía mi familia? Mis padres me decían Juan Carlos y el resto de mis familiares, Carlitos. Pero para todos los demás soy Cholín.