“Siempre me gustó pelear el puesto y lo ideal, que a uno no le regalen nada”

Yo lo pienso así y lo digo. Este tiene que ser el año de Universitario”.

-¿Por qué lo apuntás?

Porque quedamos los del año pasado y porque se reforzó el plantel. Porque hay una suerte de conciencia en todos y desde los dirigentes, el pretender lo mejor. Los pasos se van dando”.

-Esos pasos…

¿y qué objetivos?

De mitad de tabla para arriba. Meternos en la liguilla. Ese debe ser el fin. Ese es el paso”.gabriel (2)

-Que se te pregunte por la llegada de Diego Burgos, cae de maduro. ¿De acuerdo?.

Confieso que me sorprendió un poco, porque Universitario pasa a tener dos goleros con determinada historia y rendimiento. Pero lo digo claramente: no busqué la explicación en ningún dirigente de Universitario. En esto quiero ser concreto en lo que pienso: siempre me gustó pelear el puesto. Lo ideal es que a uno nunca le regalen nada y este obligado por la circunstancia a darlo todo”.

-¿Con Burgos, qué tipo de relacionamiento van teniendo?

Correcto y cordial. Somos compañeros de equipo. Nunca fui egoista, no me gusta ser ni quiero ser así. Si nosotros creemos en Universitario, creemos en todos. En Montevideo, el fútbol me dio la oportunidad de entrenar con Sebastián Sosa, Hugo Quevedo, Walter Corbo y Ladislado Mazurkiewicz. Las enseñanzas no solo han tenido que ver con lo técnico, también con lo humano. El fútbol también aporta enseñanzas y nos da pautas con respecto a la vida”.

-¿Las aplicas?

Trato siempre y sé que a veces puedo alcanzar ese fin. Esto de ser técnico de la Sub 18 de Universitario, me permite trasmitir lo que me gusta. No importa solo el resultado, también el contenido de la propuesta, porque lo bueno es que desde las áreas juveniles del club, el aporte surja para el plantel superior”.

-¿Una función,

a la medida de

lo que vos querés?.

Quiero hacer el curso de técnico. El día que deje de atajar, seguir vinculado al fútbol”.

-El fútbol desde siempre en vos.

Primero en Danubio, Huracán Buceo, Parque del Plata, Bostón River, en el 2008 tres meses en Costa Rica, después Coraceros Polo Club en la 2ª “B”· amateur, Parque del Plata después. Si. El fútbol siempre. Es algo bien de uno. Es parte de esta vida que uno va viviendo”.

Este año llega a los 30 años. “Mi apellido es vasco francés. Aquí cerquita del diario, frente a la plaza, hay una familia Ximeno. Pero somos pocos. Muy pocos”.

A finales del 2010 llegó a Salto de vacaciones con un hermano y un socio, con quien finalmente sustentó por algún tiempo un negocio de venta de fuegos artificiales. Las circunstancias fueron sumándose, hasta que GABRIEL XIMENO decidió radicarse por estos lares y Universitario le fue dibujando la chance en el fútbol, cuando en esa temporada 2011 al equipo superior lo orientaba Sergio Vallejo. “Jugamos un amistoso con Ceibal y ahí creo convencí. Al comienzo en las prácticas se me escapaba más de una pelota. Hacia tiempo no jugaba. Lo del arco para mi fue siempre. De niño alguna vez como delantero. Tengo el oficio de cocinero. Hice cuanto curso anduvo en la vuelta y fui a la academia de Puglia. Yo digo que atajar y cocinar son dos artes: lo siento así. Creo en la honestidad de la entrega en cada caso. Y sin rencores contra nadie”.

ELEAZAR JOSÉ SILVA

Recuerdo en las primeras prácticas de Universitario, más de una pelota se me escapó. Entonces, aparece el comentario: “Che, ¿qué trajeron?”. Por eso, en esto del fútbol, la clave del entrenamiento. Hay quienes dicen: “·sin entrenar juego igual y rindo. Es una mentira”. Lo peor que puede pasar es tener el puesto asegurado, sin que medie una exigencia previa. El técnico será quien decida quien ataja. Pero no solo importa la ilusión que cada uno tenga, sino la respuesta que se es capaz de alcanzar”. Gabriel nació en Montevideo, el 25 de agosto de 1983. Mide 1.89. Pesa 90 kilos. “Cuando fui a practicar a Peñarol porque estaba inactivo, Mazurkiewicz decía; “Si querés ser el mejor, reconocé que aquí no es lugar para chistes. Aquí se viene a entrenar”.

«Tuvimos todo»

Haber integrado la selección salteña de mayores, fue una experiencia distinta y que valió la pena por el grupo, y por el apoyo que no faltó.

En la selección tuvimos todo. No nos faltó nada. ¿El error mío frente a Artigas?…y si…fue un error. Por tratar de deslizar esa pelota, para hacer tiempo, no retenerla de primera y sacarla enseguida. Nunca me gustó hacer tiempo, pero ganábamos 1 a 0 y faltaban solo algunos minutos.

Coqui Paz me la puntea, vuelca al medio y de última termina en gol. En ese momento, no pensé en decaer ni en dejar de trasmitir confianza a mis compañeros. Al paso de las horas se me vino todo lo que pasó encima. Al día siguiente no sabía como salir a la calle. ¿Gabriel Paique?… fue un técnico de perfil bajo, que habló lo justo en el momento justo. Correcto siempre con nosotros.

A ningún jugador le creó expectativa previa por sobre otro. Eso también pasó con los arqueros. Cada decisión suya fue queriendo lo mejor para la selección. Sobre eso no puede haber dudas”.