Adelantamos “The ides of march”, escrita, dirigida y protagonizada por George Clooney junto a gran elenco

uando alguien conoce un secreto que puede cambiar la vida a otra persona, si sirve a sus propios intereses podría llegar a controlarla o destruirla. Pero si esa persona sobre la que conoce un secreto además podría llegar a ser el próximo presidente de los Estados Unidos, aquí los problemas morales que se plantean terminan siendo superlativos, pues surgen algunas preguntas existenciales, ¿por qué debería pensarse que la extorsión alguna vez culminaría? Y por tanto, ¿quién sería realmente quien gobernase la primera potencia del mundo?
Esta película trata de cómo se genera esta situación, en la cual un precandidato del Partido Demócrata tiene chance de vencer su interna partidaria, enfrentar en las presidenciales a su contendor Republicano y acceder a la Casa Blanca. En ese largo camino, se encuentran las primarias en el Estado de Ohio, que se produce promediando el mes de marzo (de ahí el título de la película), en que justamente se cuenta la interna Demócrata entre los dos principales contendientes, donde el principal protagonista no es sin embargo el candidato Mike Morris (George Clooney), gobernador de Pensilvania, sino uno de sus principales asesores, Stephen Myers, interpretado por el joven actor del momento, Ryan Gosling.
Myers es un joven asesor que está haciendo sus primeras armas en campañas presidenciales, y lo hace de la mano de su tutor y jefe, Paul Zara (Philip Seymour Hoffman). Pero para hacer más interesante la historia, el bando contrario también juega y tiene otro gran asesor, Tom Duffy (Paul Giamatti) que piensa y se las hace difícil a Clooney y a su séquito de asesores.
Aquí Clooney aprovecha su experiencia como actor y escribe buenos papeles para cada uno de los protagonistas, desarrollando personajes con bastante profundidad y contenido de lo que solemos ver en otros films, tan humanos que dejan ver no solo sus virtudes sino también sus múltiples defectos, lo que termina resultando interesante en esta nueva película de Clooney, donde no todo es lo que parece y donde las tentaciones circulan por doquier. No solo las tentaciones del poder, sino también las del ocio, usado como escape a tanta presión y estrés, porque después de todo no solo se está eligiendo el futuro de un país, sino del orden mundial.
La película se desarrolla en las internas de Ohio, un Estado sumamente católico y que está en contra del aborto, siendo Morris un candidato cuestionado por ser ateo y no regirse por los valores que le dicta la iglesia. El ganar en este Estado se presenta desde un punto de vista estratégico como sumamente importante, porque los demás Estados se terminarían definiendo por quien gane aquí.
Morris se presenta como un candidato modelo, perfecto esposo, buen padre de familia y con un discurso políticamente correcto. Sin embargo el joven Myers termina por descubrir un secreto de su propio candidato que podría llegar a destruirlo si tomase estado público.
A todo esto anda revoloteando en la campaña una periodista del New York Times, Ida Horowicz (Marisa Tomei), quien logra mostrar también el lado oscuro del periodismo político norteamericano, donde por una primicia puede llegar a traicionar supuestas amistades que surgen luego de compartir largas horas de charlas entre los asesores de cada uno de los candidatos, y como cierto periodismo político puede llegar a ser manuable según los intereses de los jefes de campaña.
No se trata de una superproducción y su historia es un tanto doméstica, lo que haría pensar que no despierta la atención del público fuera de los Estados Unidos, de todas formas se trata de un thriller político sumamente interesante, escrito, producido, dirigido y protagonizado por el propio Clooney, aunque no se trate de una historia original sino basada en una obra de teatro del off Broadway “Farragut North” (2008) de Beau Willimon. Como datos anecdóticos, tuvo una presentación previa en los festivales de Venecia (31 de agosto) y de Toronto (9 de setiembre), mientras que se estrenó comercialmente en Estados Unidos el pasado 7 de octubre en 2.199 salas debutando entonces en segunda posición con una recaudación inicial de diez millones de dólares. Hasta la fecha venía recaudando en su país de origen unos cuarenta millones, lo que sumado a las recaudaciones internacionales venía sumando cincuenta y seis millones de dólares, lo que no es una cifra nada despreciable si tomamos en cuenta que su producción apenas costó doce millones y medio.
En algún momento esta película llegará a nuestro país, sea en cine o directamente al DVD. Si bien esta cinta no es de la mejor cosecha de Clooney, se trata de todas formas de una buena película dentro del género del thriller político. Alguna vuelta de tuerca del final puede llegar a ser previsible, pero no es otra cosa que una pequeña muestra de cierta naturaleza humana que posiblemente todos llevemos dentro.
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Cuando alguien conoce un secreto que puede cambiar la vida a otra persona, si sirve a sus propios intereses podría llegar a controlarla o destruirla. Pero si esa persona sobre la que conoce un secreto además podría llegar a ser el próximo presidente de los Estados Unidos, aquí los problemas morales que se plantean terminan siendo superlativos, pues surgen algunas preguntas existenciales, ¿por qué debería pensarse que la extorsión alguna vez culminaría? Y por tanto, ¿quién sería realmente quien gobernase la primera potencia del mundo?

Esta película trata de cómo se genera esta situación, en la cual un precandidato del Partido Demócrata tiene chance de vencer su interna partidaria, enfrentar en las presidenciales a su contendor Republicano y acceder a la Casa Blanca. En ese largo camino, se encuentran las primarias en el Estado de Ohio, que se produce promediando el mes de marzo (de ahí el título de la película), en que justamente se cuenta la interna Demócrata entre los dos principales contendientes, donde el principal protagonista no es sin embargo el candidato Mike Morris (George Clooney), gobernador de Pensilvania, sino uno de sus principales asesores, Stephen Myers, interpretado por el joven actor del momento, Ryan Gosling.

Myers es un joven asesor que está haciendo sus primeras armas en campañas presidenciales, y lo hace de la mano de su tutor y jefe, Paul Zara (Philip Seymour Hoffman). Pero para hacer más interesante la historia, el bando contrario también juega y tiene otro gran asesor, Tom Duffy (Paul Giamatti) que piensa y se las hace difícil a Clooney y a su séquito de asesores.

Aquí Clooney aprovecha su experiencia como actor y escribe buenos papeles para cada uno de los protagonistas, desarrollando personajes con bastante profundidad y contenido de lo que solemos ver en otros films, tan humanos que dejan ver no solo sus virtudes sino también sus múltiples defectos, lo que termina resultando interesante en esta nueva película de Clooney, donde no todo es lo que parece y donde las tentaciones circulan por doquier. No solo las tentaciones del poder, sino también las del ocio, usado como escape a tanta presión y estrés, porque después de todo no solo se está eligiendo el futuro de un país, sino del orden mundial.

La película se desarrolla en las internas de Ohio, un Estado sumamente católico y que está en contra del aborto, siendo Morris un candidato cuestionado por ser ateo y no regirse por los valores que le dicta la iglesia. El ganar en este Estado se presenta desde un punto de vista estratégico como sumamente importante, porque los demás Estados se terminarían definiendo por quien gane aquí.

Morris se presenta como un candidato modelo, perfecto esposo, buen padre de familia y con un discurso políticamente correcto. Sin embargo el joven Myers termina por descubrir un secreto de su propio candidato que podría llegar a destruirlo si tomase estado público.

A todo esto anda revoloteando en la campaña una periodista del New York Times, Ida Horowicz (Marisa Tomei), quien logra mostrar también el lado oscuro del periodismo político norteamericano, donde por una primicia puede llegar a traicionar supuestas amistades que surgen luego de compartir largas horas de charlas entre los asesores de cada uno de los candidatos, y como cierto periodismo político puede llegar a ser manuable según los intereses de los jefes de campaña.

No se trata de una superproducción y su historia es un tanto doméstica, lo que haría pensar que no despierta la atención del público fuera de los Estados Unidos, de todas formas se trata de un thriller político sumamente interesante, escrito, producido, dirigido y protagonizado por el propio Clooney, aunque no se trate de una historia original sino basada en una obra de teatro del off Broadway “Farragut North” (2008) de Beau Willimon. Como datos anecdóticos, tuvo una presentación previa en los festivales de Venecia (31 de agosto) y de Toronto (9 de setiembre), mientras que se estrenó comercialmente en Estados Unidos el pasado 7 de octubre en 2.199 salas debutando entonces en segunda posición con una recaudación inicial de diez millones de dólares. Hasta la fecha venía recaudando en su país de origen unos cuarenta millones, lo que sumado a las recaudaciones internacionales venía sumando cincuenta y seis millones de dólares, lo que no es una cifra nada despreciable si tomamos en cuenta que su producción apenas costó doce millones y medio.

En algún momento esta película llegará a nuestro país, sea en cine o directamente al DVD. Si bien esta cinta no es de la mejor cosecha de Clooney, se trata de todas formas de una buena película dentro del género del thriller político. Alguna vuelta de tuerca del final puede llegar a ser previsible, pero no es otra cosa que una pequeña muestra de cierta naturaleza humana que posiblemente todos llevemos dentro.







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