Afinaron los solistas y entonces…¡tocó la banda!

Al fin de cuentas, más allá de la evolución de Progreso en el plano colectivo, hay que admitir que la verdad pasó por los solistas. Ese fue el punto. Y algunos claves, por ejemplo: Fabián Fernández, Matías Morales, Brahian Da Silva y Domingo Ramírez.
En la misma medida que el remarque pasa por esas influencias, la banda concluyó tocando en los momentos justos. Sobre todo en la recta final, cuando alcanzó el definitivo desnivel después del transitorio 1 a 1 del primer tiempo. Sobre los 6′ de esa recta final, la bomba que descargó Fabián Fernández: fue inapelable.
La colgó casi en el ángulo superior derecho del arco albiverde. El 2 a 1. ¿Por qué le fue costando demasiado a Salto Nuevo?: por la ausencia de resolución en la partida. Porque distó de ser preciso para ejercer control de pelota y porque además, nunca pudo superar el dique de contención que Progreso fue levantando en la trinchera defensiva. Pero además, la ausencia de variantes ofensivas y sin que Santiago Pintos por ejemplo, alterara la historia cuando Federico Suárez le dio ingreso. ¿Por qué ganó en definitiva Progreso? Porque ya desde el arranque planteó un funcionamiento general menos expuesto a la duda y esa estocada de Domingo Ramírez en los 4′, implicó la primera puesta en escena en materia de ataque. Picó primero y decidió después, con el remate al segundo palo. Es que además a Salto Nuevo le dolieron demasiado las ausencias. Por los 15′ Brahian da Silva y en los 17′ Matías Morales, dos situaciones más a la cuenta de un equipo que fue asentando nivel superior, hasta menos vacilante con relación al Salto Nuevo de las dudas abiertas.
ESE CASO DE JOSÉ
Claro que hay jugadores capaces de ser porfiados y remar a contracorriente. Ahí está el caso de José González, con esa pelota que capitalizó por el medio y el remate fue superando a Matías Balderrín.
¿Cuál es el caso de José González? Que normalmente no localiza socios para la construcción y el azote ofensivo, por eso concluye extraviado y al margen de la trascendencia natural que es capaz de alcanzar. Fue ese 1 a 1, como para regalarle a Salto Nuevo, el sabor de una aventura distinta. Pero el gol de Fabián Fernández, le fue enseñando el camino de la condena. Mandó un chutazo bárbaro. Inatajable por dónde se lo mire. Impactó. Soberbio. Salto Nuevo tentó algún tipo de reacción más anímica que técnica, pero todo al margen del sentido asociado. Para colmo de males, la pelota le llegó dividida al “Chino” Cabrera y con Mauricio Ribero en extrema lejanía, el desvínculo ofensivo fue concreto. La contracara de Progreso.
El mejoramiento individual, eso de los solistas, ¿de acuerdo?
Pero también, la solidez de la estructura defensiva. Sumó al listado de los argumentos desnivelantes.
Al cabo, la tarde en que una banda afinó para ganar. Salto Nuevo se fue conmovido: mermó en relación al arranque. Deberá recuperar la vertical y entonar el renovado querer. Está a tiempo.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

 Así pasó!

Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson.
Árbitro central: Fernando López (Bien). Asistentes: Víctor Rodríguez, Santos Galli.
PROGRESO (3)- Matías Balderrín 3; Nicolás Machado 3, Marcos Arredondo 3, Fabián Fernández 4, Cristian Rugnith 3; Fabricio Duarte 2 (Ángel Márquez), Tomás Torres (Johan Machado), Franco Hernández 3; Brahian Da Silva 4, Domingo Ramírez 4, Matías Morales 4.
Director Técnico: Ruben Bidondo. SALTO NUEVO (1)- Sebastián Pintos 3; Gonzalo Miranda 3, Brian Almeida 2, Manuel de Cuadros 2, Gilver Duffey 2 (Pablo Nicolás Fonseca); Jorge Sosa 2, Víctor Rodríguez 2 (Carlos Camargo), José González 3; José Cabrera 2, Mauricio Ribero 2, Marcelo Alvez 2 (Santiago Pintos). GOLES: 4′ Domingo Ramírez (P); 24′ José González (SN). Segundo tiempo: 6′ Fabián Fernández (P); 46′ Matías Morales (P). EL MEJOR DE LA CANCHA: Fabián Fernández-Matías Morales-Domingo Ramírez. EL MEJOR DE SALTO NUEVO: José González.