Afirman que se han impuesto controles exageradamente estrictos en el paso de frontera de Salto Grande

Jerarquías sostienen que “siempre existieron”


Tras la andanada de procesamientos que se produjeron el pasado 2 de marzo, luego de desbaratar a una red de contrabandistas que mantenían una organización delictiva con funcionarios públicos, entre ellos cinco funcionarios aduaneros, las instituciones públicas que estuvieron involucradas por el encarcelamientos de sus funcionarios, como la Aduana, el Ministerio de Ganadería y el Ministerio del Interior, tratan de limpiar su imagen haciendo cumplir los controles en el paso de frontera de la represa de Salto Grande.

En los últimos días los controles se han vuelto estrictos y las revisaciones hasta en pequeñas cantidades de alimentos o escasas prendas de vestir, en los salteños que acostumbran a viajar hasta la vecina ciudad de Concordia para adquirir mercadería de ese lugar, se han visto sorprendidos por lo riguroso de las medidas aplicadas en el paso de frontera.

Aunque esto se viene haciendo a rajatabla y muchas veces ha generado polémica entre quienes pretenden ingresar algunas mercaderías de poco valor, en otro punto de la ciudad sigue creciendo el comercio informal y rompe los ojos como cada vez se extiende más el denominado Paseo de Compras, (popularmente conocido como bagashopping), lo que genera desconcierto.

Fuentes de la Receptoría local de Aduana, consultadas por EL PUEBLO relativizan el asunto y aducen que los controles “siempre se hicieron”, pero que la “rigurosidad” de los mismos “dependía del funcionario”.

Los que quedaron trabajando en la receptoría local de Aduanas, se desmarcan de los cinco funcionarios que hoy cumplen prisión por estar vinculados a los delitos de asociación para delinquir y contrabando, luego de descubrirse su participación en los reiterados delitos de contrabando cometidos por el principal de la red de contrabando, que también cumple reclusión junto a ellos.

NI LAS MEDIAS

Una mujer que viajó a Concordia en las últimas horas, se comunicó con EL PUEBLO para contar que tras ir por algunas horas a esa ciudad, adquirió apenas dos bolsas con pocas mercaderías de un valor que no superó los 800 pesos uruguayos (unos 160 pesos argentinos), y las mismas fueron retenidas en el paso de frontera.

“El funcionario de Aduana me dijo que no podía pasar con las bolsitas en las que traía algunos comestibles y le reclamé porque se trataba de pocas cosas”, dijo la mujer. “Pero el funcionario aduanero se me puso duro y me dijo que en el turno de él, no se podía pasar nada, lo que me pareció bien en caso de que se tratara de un gran contrabando, pero por unas bolsitas con un poco de comestibles y un par de desodorantes, me pareció una exageración”, narró la mujer que prefirió el anonimato.

“Esto no puede ser tan así, yo creo que está bien que hagan los controles, que está bien que no quieran que sigan pasando cosas feas como ocurrían antes, pero que te paren por tan poca cosa es demasiado, creo que quieren limpiar la imagen después de que cayeron varios de sus compañeros y para que la gente no diga que son todos iguales, nos están apretando a todos por nada”, comentó molesta la mujer.

SIEMPRE

FUE IGUAL

Tras esto, fuentes de la Aduana aducen que los controles “siempre existieron” y que loque  pudieron hacer “unos pocos, no tiene porqué involucrar a todos”.

Si bien las fuentes destacaron a este diario, que el procesamiento de los cinco funcionarios aduaneros en marzo pasado, “cayó como un balde de agua fría”, porque consideraron “duro” el hecho de “perder gente” que trabajaba en el lugar en el caso de algunos desde hacía “mucho tiempo”, sienten que todos “son mirados con el dedo acusador” y que esta situación “es un prejuzgamiento”  de parte de la población que “está mal” que suceda.

Asimismo, las fuentes consultadas admitieron que la intención de las jerarquías del organismo es “limpiar la imagen” de sus funcionarios, aunque descartaron que el férreo control denunciado en el puente de Salto Grande por una vecina a nuestro diario, haya sido en función de esa política.

AUNQUE

Más allá de esta situación que se viene dando al parecer desde hace varios días en el paso de frontera y que molesta a algunos lugareños acostumbrados a cruzar a la ciudad vecina para traer mercaderías, el comercio informal en nuestro medio, lejos está de frenarse y mientras tanto se sigue incrementando.







Recepción de Avisos Clasificados