Alejamiento de Carlos Albisu del Gobierno local dejará margen a que Coutinho cierre filas en torno a su partido

Carlos Albisu se va del gobierno departamental en los próximos meses y dejará un lugar que marcará el fin de una época para la actual administración. Se trata de una de las figuras por la que el intendente Germán Coutinho debió negociar con el Partido Nacional la inclusión de otros blancos que actualmente se mantienen en el gabinete y junto con la representante del Partido Independiente, Marisel Calfani, conformó el llamado “gobierno multipartidario”, pero el que en cierta medida deja de serlo y va cerrando filas sobre el germanismo, que trasciende un poco las filas del Partido Colorado.
Albisu prefiere marcar su propio perfil político. Será candidato a diputado en 2014 por el Partido Nacional y tiene serias chances de ganar el escaño, desplazando al actual legislador, Rodrigo Goñi, que ya lleva un segundo período como diputado por el departamento y fue candidato a intendente en 2010 por los blancos, incluso con el apoyo de la agrupación de Albisu, la Lista 50, que por entonces comenzaba su actividad en la arena política.
Pero Coutinho, que conformó un equipo de alternativa en su momento y que comenzó a marcar un perfil contra una izquierda que aparecía totalmente desalineada y que aún trabaja en su recomposición interna de cara a las elecciones del año próximo, demostró que lo del “gobierno multipartidario” fue una manera de marcar una manera de hacer política, con una apertura hacia otros partidos que piensan de forma similar, pero en la que no se discute el liderazgo.
Por lo tanto, el alejamiento de Albisu, que es un hecho e incluso otras escisiones que puedan darse durante el año, no medirán el éxito de la gestión del intendente, que hasta el momento tiene una alta aprobación pública, adherida por ciudadanos de todos las corrientes.
Si bien Albisu ya se lo comunicó al jefe comunal, Coutinho no prevé hacer ningún movimiento por el momento aunque sí piensa, o sabe, quien será el sustituto. Seguramente optará por alguien de su partido, con la intención de ir cerrando filas en base a que comienzan los tiempos electorales, y no quiere que sus colaboradores confundan su actividad en el gobierno con su accionar militante por el sector y el partido político que integren, algo que puede volverse inevitable e innecesario para alguien que juega a ganador y que tiene serias chances de volver a ser electo como intendente por otro período.
Entre tanto, los blancos comienzan la movida más temprano, aunque las aspiraciones están puestas en el escenario nacional. Hay dos sectores que marcan un perfil diferente, quienes hasta el momento  tienen la mayoría en la interna nacionalista que adhieren a Jorge Larrañaga, que sin un competidor con experiencia esta vez, como el ex presidente blanco Luis Alberto Lacalle considera intactas sus chances de ser candidato y pretende una revancha contra un casi seguro Tabaré Vázquez como defensor del oficialismo.
Mientras que el sector de Albisu, el que también integra el primer blanco en sumarse al gabinete de Coutinho, el director de Obras, Eduardo Minutti, están jugados a la renovación del nacionalismo con la postulación del diputado Luis Lacalle Pou, que se desmarca del perfil de su padre y se lanzó a la conquista del elenco más joven dentro de los blancos y de algunos experientes como el diputado Javier García.
Albisu no competirá por la Intendencia porque piensa que él fue parte del trabajo de éste gobierno, lo que no quiere decir que concuerde con todo, sino que pretende generar primero su posición dentro del Partido Nacional y para eso sabe que no puede estar en todos lados. En ese sentido, será el candidato blanco a la diputación contra Rodrigo Goñi, que buscará defender su lugar e intentará conquistar al electorado nacionalista para seguir por un tercer período.
No obstante, ese trabajo político de cara a lo nacional, abre en cierta medida, un nuevo escenario de polarización política entre el Partido Colorado y el Frente Amplio, que solamente habla de un candidato hasta ahora como es el diputado Andrés Lima, que esta vez no enviará ninguno de sus delfines como sí lo hizo con Felipe Mutti en 2010 y con Catalina Correa en la interna del 2012, sino que intentará arrebatarle él mismo la Intendencia al actual gobierno.
Y aunque Lima sabe que contará con “ayuda” para esto, aún no sabe quienes serán los otros candidatos por el Frente. Puesto que nadie ha largado oficialmente, ya que esperan una definición a nivel nacional de cómo se posicionen los liderazgos sectoriales en torno al candidato a la presidencia y ahí se verá cómo se tejerán los acuerdos entre los grupos para conformar bloques e ir detrás de los candidatos.
Por el momento, en el panorama político departamental hay algo que está claro, Albisu será candidato a diputado y no a la intendencia. Tiene serias chances de ganar y de quedarse con el lugar que ocupa Goñi, lo que determina que se tratará de una elección interna muy reñida entre los nacionalistas.
Al tiempo que Germán Coutinho será candidato a la Intendencia y aparecerá con mayorías claras para quedarse otros 5 años en el gobierno departamental, pese a que también podría estar entre los primeros lugares como candidato al Senado por su sector Vamos Uruguay, más allá de que luego pelee por quedarse en Salto y para eso no precisa de nombres, ni figuras extrapartidarias, sino de mantener un buen ritmo en la gestión y apuntar a las obras que la gente tanto reclama.
En ese marco, si Eduardo Minutti, Gustavo Varela o Marisel Calfani, se mantienen o no en el actual esquema de gobierno, poco incide, ya que la apuesta a una nueva manera de integración política quedó marcada y esa será la nueva manera de negociar estrategias y acuerdos, así como planes de gobierno a futuro, gobierne quien gobierne. Y el que no lo acepte, quedará políticamente aislado, como le ha pasado hasta el momento al Frente Amplio.

Carlos Albisu se va del gobierno departamental en los próximos meses y dejará un lugar que marcará el fin de una época para la actual administración. Se trata de una de las figuras por la que el intendente Germán Coutinho debió negociar con el Partido Nacional la inclusión de otros blancos que actualmente se mantienen en el gabinete y junto con la representante del Partido Independiente, Marisel Calfani, conformó el llamado “gobierno multipartidario”, pero el que en cierta medida deja de serlo y va cerrando filas sobre el germanismo, que trasciende un poco las filas del Partido Colorado.

Albisu prefiere marcar su propio perfil político. Será candidato a diputado en 2014 por el Partido Nacional y tiene serias chances de ganar el escaño, desplazando al actual legislador, Rodrigo Goñi, que ya lleva un segundo período como diputado por el departamento y fue candidato a intendente en 2010 por los blancos, incluso con el apoyo de la agrupación de Albisu, la Lista 50, que por entonces comenzaba su actividad en la arena política.

Pero Coutinho, que conformó un equipo de alternativa en su momento y que comenzó a marcar un perfil contra una izquierda que aparecía totalmente desalineada y que aún trabaja en su recomposición interna de cara a las elecciones del año próximo, demostró que lo del “gobierno multipartidario” fue una manera de marcar una manera de hacer política, con una apertura hacia otros partidos que piensan de forma similar, pero en la que no se discute el liderazgo.

Por lo tanto, el alejamiento de Albisu, que es un hecho e incluso otras escisiones que puedan darse durante el año, no medirán el éxito de la gestión del intendente, que hasta el momento tiene una alta aprobación pública, adherida por ciudadanos de todos las corrientes.

Si bien Albisu ya se lo comunicó al jefe comunal, Coutinho no prevé hacer ningún movimiento por el momento aunque sí piensa, o sabe, quien será el sustituto. Seguramente optará por alguien de su partido, con la intención de ir cerrando filas en base a que comienzan los tiempos electorales, y no quiere que sus colaboradores confundan su actividad en el gobierno con su accionar militante por el sector y el partido político que integren, algo que puede volverse inevitable e innecesario para alguien que juega a ganador y que tiene serias chances de volver a ser electo como intendente por otro período.

Entre tanto, los blancos comienzan la movida más temprano, aunque las aspiraciones están puestas en el escenario nacional. Hay dos sectores que marcan un perfil diferente, quienes hasta el momento  tienen la mayoría en la interna nacionalista que adhieren a Jorge Larrañaga, que sin un competidor con experiencia esta vez, como el ex presidente blanco Luis Alberto Lacalle considera intactas sus chances de ser candidato y pretende una revancha contra un casi seguro Tabaré Vázquez como defensor del oficialismo.

Mientras que el sector de Albisu, el que también integra el primer blanco en sumarse al gabinete de Coutinho, el director de Obras, Eduardo Minutti, están jugados a la renovación del nacionalismo con la postulación del diputado Luis Lacalle Pou, que se desmarca del perfil de su padre y se lanzó a la conquista del elenco más joven dentro de los blancos y de algunos experientes como el diputado Javier García.

Albisu no competirá por la Intendencia porque piensa que él fue parte del trabajo de éste gobierno, lo que no quiere decir que concuerde con todo, sino que pretende generar primero su posición dentro del Partido Nacional y para eso sabe que no puede estar en todos lados. En ese sentido, será el candidato blanco a la diputación contra Rodrigo Goñi, que buscará defender su lugar e intentará conquistar al electorado nacionalista para seguir por un tercer período.

No obstante, ese trabajo político de cara a lo nacional, abre en cierta medida, un nuevo escenario de polarización política entre el Partido Colorado y el Frente Amplio, que solamente habla de un candidato hasta ahora como es el diputado Andrés Lima, que esta vez no enviará ninguno de sus delfines como sí lo hizo con Felipe Mutti en 2010 y con Catalina Correa en la interna del 2012, sino que intentará arrebatarle él mismo la Intendencia al actual gobierno.

Y aunque Lima sabe que contará con “ayuda” para esto, aún no sabe quienes serán los otros candidatos por el Frente. Puesto que nadie ha largado oficialmente, ya que esperan una definición a nivel nacional de cómo se posicionen los liderazgos sectoriales en torno al candidato a la presidencia y ahí se verá cómo se tejerán los acuerdos entre los grupos para conformar bloques e ir detrás de los candidatos.

Por el momento, en el panorama político departamental hay algo que está claro, Albisu será candidato a diputado y no a la intendencia. Tiene serias chances de ganar y de quedarse con el lugar que ocupa Goñi, lo que determina que se tratará de una elección interna muy reñida entre los nacionalistas.

Al tiempo que Germán Coutinho será candidato a la Intendencia y aparecerá con mayorías claras para quedarse otros 5 años en el gobierno departamental, pese a que también podría estar entre los primeros lugares como candidato al Senado por su sector Vamos Uruguay, más allá de que luego pelee por quedarse en Salto y para eso no precisa de nombres, ni figuras extrapartidarias, sino de mantener un buen ritmo en la gestión y apuntar a las obras que la gente tanto reclama.

En ese marco, si Eduardo Minutti, Gustavo Varela o Marisel Calfani, se mantienen o no en el actual esquema de gobierno, poco incide, ya que la apuesta a una nueva manera de integración política quedó marcada y esa será la nueva manera de negociar estrategias y acuerdos, así como planes de gobierno a futuro, gobierne quien gobierne. Y el que no lo acepte, quedará políticamente aislado, como le ha pasado hasta el momento al Frente Amplio.