Algo más sobre “48 poetas salteños”

En la edición del pasado domingo hicimos referencia al libro “48 poetas salteños”, publicado en el año 1940 por la editorial capitalina Charrúa. Un atento lector de El Pueblo, que también atesora ese libro en su biblioteca personal, se vio movido a releerlo y al día siguiente nos transmitía la siguiente consulta: “el año que figura entre paréntesis debajo de cada poema, junto a la firma de cada uno de los autores, ¿es el año de nacimiento?”. Pues no; debemos decir que suponemos (es decir que no tenemos la certeza) que se debe al año en que fue compuesto o publicado por primera vez ese poema. En algún caso, como en el de los poemas de Atilio Supparo, Sabas Olaizola, Pedro del Rivero, entre algún otro, se deja el espacio en blanco. Sí podemos asegurar que no se trata del año de nacimiento en ningún caso.
Otros libros colectivos más recientes
Por otra parte, el mismo lector nos comentaba sobre la tendencia de los poetas de Salto, en distintas épocas, a publicar libros en conjunto. Y nos recordaba dos ejemplos: “4 poetas jóvenes” y “Diez poetas de Salto”. El primero es del año 1977 y contiene poemas de Martha Peralta, Elder Silva, Juan Edgardo Martínez y Víctor Silveira. El segundo, del que no manejamos con precisión el año en que fue publicado (pero sí sabemos que fue una publicación impulsada por el Departamento de Acción Social, la Comisión Honoraria de Cultura y la Comisión Municipal Delegada de Apoyo al Museo de Bellas Artes y Artes Decorativas), incluye a: Altamides Jardim, Margarita Muñoa, Marosa di Giorgio, Artigas Milans Martínez, Martha Peralta, Víctor H. Silveira, Juan Martínez, Elder Silva Rivero, Carlos Cattani y Leonardo Garet.
En el Día del Maestro
Hoy 22 de setiembre el Uruguay celebra el Día del Maestro. Es una celebración que tiene diferentes fechas en los distintos países del mundo, aunque la UNESCO sugiere la fecha 5 de octubre. En medio de tanta conflictividad que envuelve a la educación en todos sus niveles, hoy, en lugar de una reflexión, preferimos darle la palabra a la poesía. Que le cante a los maestros uno de los grandes poetas uruguayos, Fernán Silva Valdés, que les cante su “Canto al Maestro”:

Maestro:
sembrador que viertes en mi sangre
-por el surco del ojo y del oído-
la palabra y el acto y el ejemplo;
verbo y libro,
semilla de semillas
para la maravilla del brote sobre el brote,
del brote sobre el niño.

Maestro:
yo no quiero decirte cuatro frases corrientes,
conceptos repetidos
de lo que te debemos.
Los hombres, los niños…

Yo no quiero decirte lo que todos sabemos
eso que se declama en los banquetes al oficiar el vino,
y entra en la acústica de las copas
como entra en los oídos…
Yo quiero decirte –maestro, maestra-
eso mismo, eso mismo,
pero con palabras jerárquicas,
a punta de canto y de ritmo.

Yo quiero decirte, maestro, maestra,
como un canto secreto, así, al oído,
que sueles ser más padre y más madre
que los padres mismos.
¡Cuántas veces los padres,
luego de haberlo sido
fatalmente una vez
por mandato supremo de Cupido,
olvidan su misión
y te entregan un hijo
cual sacándole el cuerpo al sacrificio,
y entonces tú, palpando la tragedia
que abre sus alas por detrás del niño,
le das calor de números y letras,
¡pero, por sobre todo, de cariño!

Maestro de todos los días,
con ganas y sin ganas, con calor o con frío,
son sol o con luna, con luces o con sombras,
campeón sin horario ni tiempo fijo,
maestro total a toda hora,
maestro hasta en el sueño, hasta dormido,
marinero perniabierto sobre la proa,
despejando las rutas que aclaran los destinos,
los destinos tuyos –hombre de la calle-,
que se están prolongado en tus hijos.

Maestro:
sembrador sin ruido,
el que envejece y muere sin recoger el fruto
de su sacrificio,
el que siembra semilla de cultura
y riega el surco con lágrimas como la aurora lo riega con rocío;
si el año se siente generoso
por el hecho de haberte regalado un día,
yo digo, yo canto, yo grito
que “el día del maestro” no es un día,
mentira,
¡porque son los trescientos sesenta y cinco!

Maestro:
sembrador en la carne que aún no es tierra;
sembrador en el brote que aún no es flor;
sembrador en el hombre que aún no es hombre;
sembrador en el cielo que aún no es cielo;
sembrador en el ángel,
sembrador en el ángel…

Maestro:
¿dónde guardas tu cosecha que no es tuya,
de todas las horas, de todos los días, de todos los años?
Tu cosecha es sagrada; se denomina: Pueblo.
Tu granero es inmenso; se denomina: Patria.







Recepción de Avisos Clasificados