“Arrancamos con 8 pelotas para 20 jugadores”

“No es necesario que lo diga que Saladero no tiene poder económico y que las carencias son reales. Por eso, marcaba al comienzo lo que surgía de la comisión directiva: que todo sería a pulmón. Cuando se inició la pretemporada, arrancamos con 8 pelotas para 20 jugadores y la mayoría eran de mi propiedad. Nada en Saladero es fácil, pero el corazón no falta y buscamos que los jugadores tomaran conciencia. En el fútbol salteño, rige una característica, aunque haya excepciones: el jugador salteño es vago para entrenar. Me saco el sombrero ante Ramón Rivas, por las exigencias que plantea y sobre todo, el fin de la disciplina. El gran tema además, es el entrenamiento invisible, el que no se ve, el que tiene relación con el cuidado en la casa. El cuidado que determina no salir el fin de semana. Si el jugador sale el viernes de noche, mató todo lo conseguido en la semana. Así de simple. Si no hay conciencia, no hay chance de mejoramiento. No es posible llegar a nada”.