Artista argentino García Uriburu acusa a su hija de querer apropiarse sus bienes

Buenos Aires, 20 may (EFE).- El artista plástico argentino Nicolás García Uriburu acusó hoy a su única hija, Azul, de intentar hacerse cargo de su obra y sus bienes «sin esperar» a su muerte mediante una causa que supuestamente limita su salida del país y busca declararlo incapacitado para gestionar su patrimonio.
«Me veo hoy en la triste situación de tener la salida del país restringida por una causa iniciada por mis hermanas a instancia de mi única hija para determinar mi capacidad», señaló García Uriburu en una solicitada publicada en el diario Clarín con su firma y su Documento Nacional de Identidad.
Según confirmó el propio artista a Efe, esperará a ver qué ocurre con la causa iniciada contra él para decidir si toma medidas judiciales o no.
Efe también trató de contactar con Azul, pero no logró obtener su testimonio.
«Llegar a esta edad teniendo que demostrar a través de análisis médicos que soy capaz, como lo vengo haciendo en este último mes, no ha sido suficiente y sigo esperando», declaró García Uriburu en el artículo, en el que acusó a su hija de desconocer el «sentimiento cristiano» que contempla «respetar y querer a tus mayores».
«No basta con sentar a un cura los domingos en su mesa para ser buena cristiana», criticó. Asimismo, le dedicó unas duras palabras al afirmar que pensaba que después de cumplir «el precepto materno de casarse con un hombre rico», Azul «vería saciado su afán de riquezas materiales» pero, según dijo, se equivocó porque «no solo va por más, sino que no duda en avasallar los derechos de todos», en referencia a que la causa salpica también a otras personas del entorno del artista.
García Uriburu, que preside la Fundación que lleva su nombre, aseguró que debido a este conflicto, tuvo que dejar de lado «compromisos de trabajo en el exterior», como reuniones con funcionarios del Gobierno uruguayo para resolver temas del museo que fundó en la ciudad de Maldonado del vecino país, y reveló que recibió llamadas de apoyo de directores de museos y políticos.
Pero «de nada me sirven» si «en mi país soy tratado de esta manera», agregó el artista.
Por otro lado, apuntó que nunca pensó que ocurriría algo así porque, a su juicio, siempre fue «un padre presente» y hasta estuvo en casa de ella hace unos meses «sin pensar» que esa visita iba a ser «utilizada» en su «contra».
«Cuando la veo hoy en el juzgado reclamando cifras y cuadros, me viene a la mente una frase que la describe: ‘era tan pobre, pero tan pobre, que lo único que tenía era dinero’», sentenció.
García Uriburu obtuvo el Gran Premio de Pintura Nacional en 1998, así como los galardones internacionales Prix Lefranc (1968), el Primer Premio de la Bienal de Tokio (1975) o el Premio a la Trayectoria del Fondo Nacional de las Artes en Buenos Aires (2000).
Una de sus acciones más reconocidas fue la «coloración» de verde del Gran Canal de Venecia en 1968 y, desde entonces, realizó acciones similares en el Sena de París, el East River de Nueva York o el río de la Plata de Buenos Aires, como una forma de protesta contra la contaminación del medio ambiente.