Asaltaron otro comercio a mano armada, pero esta vez la damnificada les arrojó un termo y los hizo romper el arma

Un giro inesperado habría tenido la denuncia de asalto a mano armada recibida anoche, sobre las diez de la noche de ayer en un almacén y bar de la esquina de las calles Forteza y Artigas, los individuos, que se presumen que son los mismos que vienen protagonizando una ola de robos de estas características desde hace varios días, fueron repelidos por los dueños del local, e incluso los agredieron haciéndoles perder parte del arma con la que intimidan a sus víctimas.
Pero menuda sorpresa se llevó la Policía, cuando al incautar la parte afectada de la pistola, se encontraron con que se trataría de un arma de aire comprimido, aunque por el momento no tienen información exacta que lograra corroborar ese dato.
El caso es que hubo un asalto y que se registró sobre las diez y veinte de la noche aproximadamente, en el almacén del matrimonio compuesto por Raúl Forti y Elsa, quienes atienden ese comercio desde hace varios años en la zona.
Si bien tanto en la calle como en el propio comercio había gente al momento del asalto, también a  pocos metros de allí está la sede del Club San Eugenio, por lo cual la zona era muy concurrida, pese a esto, los delincuentes igualmente actuaron con la finalidad de hacerse de un botín.
Pero en este caso, las víctimas no dejaron que el hecho ocurriera y apenas pudieron llevarse unos billetes de 20 pesos que estaban sobre la mesa, cuando los asaltantes optaron por retirarse, la mujer que atiende el local, le arrojó el termo con agua caliente que tenía para tomar mate, lo que provocó que uno de ellos cayera y se le rompiera el arma, además de recibir una herida de esa envergadura.
Y aunque pudo huir del lugar junto a su cómplice, una parte del arma quedó en el lugar y pudo ser recuperada por los efectivos policiales que de inmediato rodearon la zona y establecieron un operativo para juntar datos y seguir tras los delincuentes.
Pero la Policía Técnica que ayer recababa datos y juntaba elementos, se encontró con esa sorpresa aunque hoy analizaba en su laboratorio la procedencia del arma y las huellas que pudieron recabar del lugar, dijeron a EL PUEBLO fuentes policiales.
AL MENOS CUATRO
EN 24 HORAS
En menos de 24 horas, cuatro asaltos a mano armada se registraron en distintos puntos de la ciudad. Dos de ellos en dos comercios de la zona sur de la ciudad el miércoles a la noche, otro a un transeúnte que caminaba por la calle en la zona del Zoológico y el último anoche en las inmediaciones del barrio Malvasio, a un comercio donde incluso a esa hora, había gente que estaba consumiendo en su interior.
“Nos han herido el orgullo y hemos coordinado con todas las seccionales policiales y con todas las unidades hacer un trabajo incansable hasta lograr detener a los autores de los violentos episodios que está viviendo la sociedad y por la cual nosotros como Policía asumimos la responsabilidad y estamos trabajando fuerte para aclarar todos estos hechos”, decía anoche a este diario el director de Seguridad de la Policía de Salto, el comisario inspector, Raúl Couto.

Un giro inesperado habría tenido la denuncia de asalto a mano armada recibida anoche, sobre las diez de la noche de ayer en un almacén y bar de la esquina de las calles Forteza y Artigas, los individuos, que se presumen que son los mismos que vienen protagonizando una ola de robos de estas características desde hace varios días, fueron repelidos por los dueños del local, e incluso los agredieron haciéndoles perder parte del arma con la que intimidan a sus víctimas.

Pero menuda sorpresa se llevó la Policía, cuando al incautar la parte afectada de la pistola, se encontraron con que se trataría de un arma de aire comprimido, aunque por el momento no tienen información exacta que lograra corroborar ese dato.

El caso es que hubo un asalto y que se registró sobre las diez y veinte de la noche aproximadamente, en el almacén del matrimonio compuesto por Raúl Forti y Elsa, quienes atienden ese comercio desde hace varios años en la zona.

Si bien tanto en la calle como en el propio comercio había gente al momento del asalto, también a  pocos metros de allí está la sede del Club San Eugenio, por lo cual la zona era muy concurrida, pese a esto, los delincuentes igualmente actuaron con la finalidad de hacerse de un botín.

Pero en este caso, las víctimas no dejaron que el hecho ocurriera y apenas pudieron llevarse unos billetes de 20 pesos que estaban sobre la mesa, cuando los asaltantes optaron por retirarse, la mujer que atiende el local, le arrojó el termo con agua caliente que tenía para tomar mate, lo que provocó que uno de ellos cayera y se le rompiera el arma, además de recibir una herida de esa envergadura.

Y aunque pudo huir del lugar junto a su cómplice, una parte del arma quedó en el lugar y pudo ser recuperada por los efectivos policiales que de inmediato rodearon la zona y establecieron un operativo para juntar datos y seguir tras los delincuentes.

Pero la Policía Técnica que ayer recababa datos y juntaba elementos, se encontró con esa sorpresa aunque hoy analizaba en su laboratorio la procedencia del arma y las huellas que pudieron recabar del lugar, dijeron a EL PUEBLO fuentes policiales.

AL MENOS CUATRO EN 24 HORAS

En menos de 24 horas, cuatro asaltos a mano armada se registraron en distintos puntos de la ciudad. Dos de ellos en dos comercios de la zona sur de la ciudad el miércoles a la noche, otro a un transeúnte que caminaba por la calle en la zona del Zoológico y el último anoche en las inmediaciones del barrio Malvasio, a un comercio donde incluso a esa hora, había gente que estaba consumiendo en su interior.

“Nos han herido el orgullo y hemos coordinado con todas las seccionales policiales y con todas las unidades hacer un trabajo incansable hasta lograr detener a los autores de los violentos episodios que está viviendo la sociedad y por la cual nosotros como Policía asumimos la responsabilidad y estamos trabajando fuerte para aclarar todos estos hechos”, decía anoche a este diario el director de Seguridad de la Policía de Salto, el comisario inspector, Raúl Couto.