¡Así no muchachos!

Lo presenciamos personalmente el domingo en el Estadio de Tigre.
Un mini grupito, apenas siete u ocho muchachos que se identificaban con Cerro (un par de ellos vestía la casaca “albiceleste”), gente que no estaba en condiciones de afrontar en ese momento un control de espirometría, un par de ellos se colgó más de una vez del tejido perimetral del escenario con vaya a saber qué intenciones.
La primera vez intervino la seguridad privada y se bajaron, pero luego hicieron caso omiso y siguieron con sus intentos de subir hasta que digamos, se cansaron.
Muchachos así están comprometiendo los intereses de su club, si se rompe el tejido el que deberá pagar es Cerro y no sería la primera vez.
VOLVIÓ MARTÍN
Había desaparecido de las canchas salteñas, incluso en más de una oportunidad se nos consultó sobre “por dónde anda Martín (Texeira)”.
El pasado domingo reapareció y vaya con que suceso. Ahora agarró Tigre ante la renuncia del anterior técnico (Horacio Machado) y para comenzar, nada menos que 4 goles a Palomar para anotar la primera victoria de los “azules”.
Recordemos si que Palomar le ganó a Sud América, pero luego perdió ese partido por error en la confesión del formulario.-
AJUSTAR HORARIOS
Hay distintas razones por las cuales un partido no puede comenzar a la hora establecida, pero en la jornada del pasado domingo prácticamente todos los encuentros de la “B” tenían diferencia de horarios, pocos minutos, pero diferencias al fin.
SE NECESITA PELOTERO
En más de una oportunidad hemos escrito sobre la necesidad de colocar un par de chicos tras los arcos en el escenario de Deportivo Artigas.
Ahora tenemos que hacer la misma solicitud para la cancha de Tigre. El domingo, cuando un balón se iba detrás del arco sur, había que esperar que alguien de los cuerpos técnicos se dignara a ir a buscarla para reanudar el juego. Ocurre que las dos pelotas restantes que debe haber en la cancha, no estaban en condiciones de jugarse con ellas.