Boliches en Agosto ya es nostalgia también

Crónica de una muerte anunciada:

Es tentador caer, aunque sea un cliché, en el título de la novela de García Márquez, Crónica de una muerte anunciada, para referirnos a Boliches en Agosto. Todo comenzó allá por el año 2003 cuando Jorge Schellemberg con la música y Leonardo Garet con la poesía iniciaron la propuesta impulsada por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC). Estaba previsto que aquella vez se realizara en Bar El Pibe, aunque por problemas de salud del propietario se terminó haciendo en la sala teatral El Andén. Boliches en Agosto era una propuesta a desarrollarse en todo el país, en la que se conjuntaban distintas disciplinas artísticas: música y literatura, música y pintura, etc. De primer nivel eran los artistas (vale decir que eran directamente elegidos por el MEC de acuerdo a su nivel, a su trayectoria artística), a los que se les pagaba un muy buen caché (para tener una idea, podemos decir que un poeta seleccionado, por recitar sus poemas unos 10 minutos, podía cobrar alrededor de 8 mil pesos y es importante contextualizar ese valor en años anteriores). Pero…todo fue cambiando… ya después, no elegía directamente el MEC, sino que seleccionaba entre propuestas que se presentaban.

Y ya no era solamente en bares, también se hacía en cantinas, algún hotel, alguna otra sala o en el Andén mismo nuevamente, que tampoco es un bar, es decir: se hacía “boliches en agosto” fuera de los “boliches”, con lo que, a nuestro entender, iba perdiendo poco a poco su esencia. Y luego, ya no hubo dinero para esto. El MEC auspiciaba, pero “no ponía ni un peso”, como se dice popularmente. Algo, en algunos lugares, igualmente se hacía. Pero el nivel fue cada vez más desparejo. La diversidad de propuestas fue acentuando la decadencia. Hasta que llegó la muerte. Ya no existe más Boliches en Agosto. Y se veía venir. Hoy sólo es parte de la nostalgia que agosto trae. Lamentablemente.

A propósito de esto…
Con el lema de que “Salto se resiste a dejar de lado la propuesta que desde hace unos años promovía el MEC, Boliches en Agosto (el MEC informó que no habrá convocatorias y que la marca es propiedad suya, por lo que no puede usarse el nombre Boliches en Agosto), el Centro Cultural Academias Previale, propuso el pasado viernes “Un boliche en agosto”, con actividades musicales y esta invitación: “Vení, Tocá, Cantá”.
Así, el Centro Cultural Academias Previale ha intentado mantener la idea gestada desde el MEC hace algunos años, pero que actualmente no está vigente por segundo año consecutivo. Y realmente fue un éxito que atrajo a más de doce artistas entre aficionados y profesionales. Se sumaron a la convocatoria: Sergio Mena (trompeta), Wilson Ferreira (Saxo), junto a un alumno, Walter y Helen Olhaussen padre e hija, donde la joven Helen, que ha actuado en diversos escenarios de Uruguay y del resto del mundo con temas de su autoría, nunca había presentado su música en Salto, Pamela Cattani y Chiche Cattani, también padre e hija, sumaron la guitarra de Nicolás Rodríguez, un muy completo joven músico, Elida Rusconi en acordeón, y varios temas de nuestro folclore, y su hija Vanesa Zas Rusconi cantó varios temas, hasta tangos «a capela».
La sorpresa la dio Giovanni Balbi, extecladista de Sonido Cotopaxi, que estando de paso por Salto, tocó varios temas en acordeón. Fue una noche para recordar, en este mes de la nostalgia, donde no faltó el recuerdo y las composiciones del Mtro. Silvio Previale (padre).

Y también a propósito de esto y de músicos y fechas…
Vaya que por todo eso de la Nostalgia, el 24 de Agosto se asocia a la música y los bailes. Es de destacar entonces que por esas cosas del destino y sus irónicos malabares, fue un 24 de agosto (hizo este año ya una década) que falleció el Mtro. Silvio Previale (padre), creador de Academias Previale y de importantes movimientos culturales de Salto vinculados a la música y en especial al acordeón.
Pero además, siguiendo con cuestiones misteriosas del tiempo, el Día de la Música se celebra el 1º de octubre. Pues bien, justamente un 1º de octubre falleció Héctor Sagaría Bruno, uno de los músicos y docentes de referencia en Salto, quien había fundado su Academia en nuestra ciudad el 1º de marzo de 1960, y que hoy continúa su familia.