“Cambiando nuestro mundo podemos contribuir con un montón de vidas”

Con Andrés Ponce de León
y Silvina Ansay, Artesanos y Músicos

Con Andrés Ponce de León y Silvina Ansay, Artesanos y Músicos

Se conocieron en plena etapa de la adolescencia, en un encuentro de coros en la ciudad de Buenos Aires y allí comenzó la historia entre ellos a causa de la gran afinidad que los unió desde el primer momento.

Andres Ponce de León (24) – músico y artesano – se crió en Paso del Bote y luego fue recorriendo unos cuantos barrios consoyjoven001 su familia.

Silvina Ansay (23) es argentina y su crianza transcurrió en un pequeño pueblo del gran Buenos Aires.

Dos almas que tienen bien en claro el sentido de la libertad y quieren compartir ese camino hermanándose con el amor a la naturaleza, a los animales e ir quemando etapas en el multidimensional universo del arte, un lenguaje que puede poner de manifiesto las intenciones del espíritu.

«Recuerdo una casa antigua  con techos altos en la que vivíamos… una infancia feliz en compañía de mis mascotas» –dijo Andrés.

Silvina rememoró imágenes de Zelaya.

Zelaya es una localidad rural que pertenece al partido del Pilar, se encuentra ubicada al norte de la Provincia de Buenos Aires… hoy reside en la zona de Escobar.

Creció en compañía de su madre, su hermana y sus dos abuelos.

En su vida siempre estuvo presente el arte y a edad temprana concurrió a talleres de dibujo y pintura.

Su abuela era bordadora, su tía es ceramista y su madre pintora.

«Ninguno se dedicó formalmente salvo mi tía a la cerámica… vengo  de una familia muy lectora» – compartió la joven.

Andrés cuenta que siempre se colgaba a hacer manualidades… más adelante sintió la necesidad de desarrollarse dentro del rubro.

Y así también acaeció en la música, cuando recibió junto con su hermana un tambor y un redoblante de obsequio.

Cada uno por su lado fue definiendo sus gustos, vinculándose a la música popular… en el caso de Andrés con el candombe y a Silvina se le fue encomendado pintar los tambores para la comparsa «Cuerdas del Charrúa».

EL ENCUENTRO DE DOS ALMAS GEMELAS

-¿Cuándo se conocieron?

Andrés-»Yo integraba el coro del Liceo Ipoll – dirigido por los profesores Andrea Iglesias y Sergio Calvo – y en esa oportunidad viajamos a Chajarí… acompañaba al coro con la percusión.

Había un montón de gurises buena onda»

Silvina – «Nos hablamos y en ese momento los dos éramos muy chicos… fue hace cinco años… yo estaba terminando el colegio.

Él estaba dedicándose a hacer tatuajes y yo estaba por comenzar a tatuar, los dos con la idea de seguir estudiando arte».

-Y luego de ese encuentro. ¿Cuándo se volvieron a ver?

Silvina- «Pasaron unos meses hasta que nos volvimos a encontrar y así estuvimos un año… comunicándonos por los medios que podíamos.

Él vino a Escobar y se quedó por un mes y luego viajamos a Maldonado.

Luego se nos complicó al no tener una estabilidad laboral pero permanecimos con la esperanza de volvernos a ver».

El año pasado finalmente se decidieron jugar por llevar una relación en común y seguir creciendo en los lenguajes que comparten en común, como son las artesanías, la pintura y la música.

Silvina y Andrés son vegetarianos y tampoco consumen alcohol y son partidarios del proteccionismo.

Consideran que se está despertando una generación que tiene una conciencia real de lo que está aconteciendo en el mundo.

Que se está promoviendo una diversidad de pensamientos y está bien que sea así.

Los jóvenes están ahora dedicados a un proyecto musical que incluye al hermano de Andrés, y dicho proyecto los llevará a radicarse por un tiempo en nuestra ciudad.

También tienen pendiente la pintura de un mural en la Regional Norte.

Si todo se da favorablemente, en el mes de mayo partirían con su tío musical rumbo a Ecuador, comenzando así una gira.

Están intentando en todo momento lograr vivir de su arte y no hacer otra cosa.

¿Mantienen relación con los demás artesanos locales?

Andrés – «Los conocemos prácticamente a todos… tratamos de cultivar una filosofía rastafari con fundamento que  busca la unión y la hermandad.

Pues en la unión está la fuerza… «Todas las personas tienen que ayudarse, sobre todo aquellas que buscan un camino alternativo… que se resisten a un trabajo de oficina».

Andrés Ponce de León el año pasado viajó por varios puntos de Brasil con un grupo de Capoeira, mientras que Silvina Ansay recorrió Argentina y Bolivia.

Esos viajes les permitieron a ambos tener la apertura mental que ahora poseen, descubrir otros lugares… gente y cosas nuevas que tienen esa cualidad de sorprender.

«Uno se cambia a sí mismo y así se puede crecer.

Cambiando nuestro mundo podemos contribuir con un montón de vidas» – reflexiona Silvina.

Silvina ilustró algunos libros para editoriales y tiene en mente volver a hacer este trabajo alguna vez.

Para ellos el talento tiene su razón de ser cuando también se nutre del trabajo y la constancia.

Ser joven los hace pensar en una generación que tiene mucho potencial, si bien se ve bombardeada por muchas influencias negativas.

«Hay chicos que se percatan que hoy en día la esclavitud continúa y que los recursos no son eternos».

Ser joven es un estado del ser humano que lo lleva a mirar su interior… el estar más abierto a los cambios, dejando de lado las imposiciones».

María Fernanda Ferreira







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...