Canciller mexicano: “El presidente de Uruguay matizó su dicho” respecto a México, no hubo diferendo

El ministro mexicano dijo que Mujica «matizó su dicho original». Almagro afirmó que no hubo un diferendo entre los países.
El cruce diplomático entre Uruguay y México a raíz de las afirmaciones del presidente José Mujica sobre la desaparición de los 43 estudiantes mexicanos terminó este lunes.
«El presidente de Uruguay matizó su dicho original para dejar absolutamente claro que en ese tema hay absoluto respeto y absoluto apoyo a las instancias que el gobierno mexicano está llevando a cabo», manifestó el canciller mexicano, José Antonio Meade. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Luis Almagro, dijo que el incidente «no fue un diferendo» y es un «episodio superado».
La polémica con México estalló con la publicación el viernes de una entrevista de Foreign Affairs Latinoamérica, en la que Mujica calificó de «terrible» la situación de México, y aseguró que parecía que ese país fuese «una especie de Estado fallido, que los poderes públicos están perdidos totalmente de control, están carcomidos».
El gobierno de México no tardó en reaccionar: emitió el domingo un comunicado con un «rechazo categórico» a esas declaraciones y citó al embajador de Uruguay en México, Jorge Alberto Delgado, para que diera explicaciones.
Pocas horas después, la Secretaría de Comunicación de la Presidencia uruguaya emitió un comunicado en el que Mujica ofreció a México «apoyarle en todo lo que pueda facilitar el enfrentamiento de este difícil momento».
«Las crudas noticias que nos llegan sobre las consecuencias del narcotráfico en países como Guatemala, Honduras y ahora México, nos gritan una verdadera lección de dolor», dijo el mandatario, subrayando que «no son Estados inocuos ni fallidos».
Tras la aclaración, el canciller mexicano -quien asistió el lunes en la capital chilena al seminario «Diálogo sobre Integración Regional: Alianza del Pacífico y Mercosur»- dio por zanjado el incidente.
«La relación está absolutamente basada en un diálogo constructivo en donde el propio presidente Mujica el día de ayer hace precisiones y alcances a sus dichos y manifiesta su solidaridad y su respeto al Gobierno de México y con el compromiso claro que éste ha manifestado en la atención de los lamentables acontecimientos en Iguala», manifestó Meade.
Mientras el secretario de Relaciones Exteriores de México hacía estas declaraciones a la prensa, una veintena de personas se manifestaba frente a la sede de la reunión de ministros para protestar por la detención en ese país del ciudadano chileno Lawrence Maxwell durante una manifestación por la desaparición de los 43 estudiantes.
El crimen que despertó fuerte indignación en México y conmocionó al mundo ocurrió el 26 de septiembre, cuando 43 estudiantes de la escuela de maestros de Ayotzinapa desaparecieron en Iguala tras ser atacados por policías corruptos y narcotraficantes por orden del alcalde local, vinculado al cártel Guerreros Unidos.

El ministro mexicano dijo que Mujica «matizó su dicho original». Almagro afirmó que no hubo un diferendo entre los países.

El cruce diplomático entre Uruguay y México a raíz de las afirmaciones del presidente José Mujica sobre la desaparición de los 43 estudiantes mexicanos terminó este lunes.

«El presidente de Uruguay matizó su dicho original para dejar absolutamente claro que en ese tema hay absoluto respeto y absoluto apoyo a las instancias que el gobierno mexicano está llevando a cabo», manifestó el canciller mexicano, José Antonio Meade. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Luis Almagro, dijo que el incidente «no fue un diferendo» y es un «episodio superado».

La polémica con México estalló con la publicación el viernes de una entrevista de Foreign Affairs Latinoamérica, en la que Mujica calificó de «terrible» la situación de México, y aseguró que parecía que ese país fuese «una especie de Estado fallido, que los poderes públicos están perdidos totalmente de control, están carcomidos».

El gobierno de México no tardó en reaccionar: emitió el domingo un comunicado con un «rechazo categórico» a esas declaraciones y citó al embajador de Uruguay en México, Jorge Alberto Delgado, para que diera explicaciones.

Pocas horas después, la Secretaría de Comunicación de la Presidencia uruguaya emitió un comunicado en el que Mujica ofreció a México «apoyarle en todo lo que pueda facilitar el enfrentamiento de este difícil momento».

«Las crudas noticias que nos llegan sobre las consecuencias del narcotráfico en países como Guatemala, Honduras y ahora México, nos gritan una verdadera lección de dolor», dijo el mandatario, subrayando que «no son Estados inocuos ni fallidos».

Tras la aclaración, el canciller mexicano -quien asistió el lunes en la capital chilena al seminario «Diálogo sobre Integración Regional: Alianza del Pacífico y Mercosur»- dio por zanjado el incidente.

«La relación está absolutamente basada en un diálogo constructivo en donde el propio presidente Mujica el día de ayer hace precisiones y alcances a sus dichos y manifiesta su solidaridad y su respeto al Gobierno de México y con el compromiso claro que éste ha manifestado en la atención de los lamentables acontecimientos en Iguala», manifestó Meade.

Mientras el secretario de Relaciones Exteriores de México hacía estas declaraciones a la prensa, una veintena de personas se manifestaba frente a la sede de la reunión de ministros para protestar por la detención en ese país del ciudadano chileno Lawrence Maxwell durante una manifestación por la desaparición de los 43 estudiantes.

El crimen que despertó fuerte indignación en México y conmocionó al mundo ocurrió el 26 de septiembre, cuando 43 estudiantes de la escuela de maestros de Ayotzinapa desaparecieron en Iguala tras ser atacados por policías corruptos y narcotraficantes por orden del alcalde local, vinculado al cártel Guerreros Unidos.