Cantante- Profesor de acordeón- Funcionario en empresa cárnica- Integrante de Iglesia Evangelista

Con Milton de los Santos

Además de cantante y Profesor de acordeón, Milton toca guitarra y piano.
Asegura que con 14 años, pidió una voz para cantar y Dios se la concedió.
«La palabra se cumple», nos dice.
En su condición de hombre de Dios, hoy nos acercará todo lo relacionado a su carrera con la música, también en sus shows en eventos particulares.
Su historia en cuanto a lo laboral se basa en actividades en un sector del Frigorífico salteño.
Se encuentra felizmente casado con Karina Paiz, compañera inseparable, de la que ha conquistado un apoyo incondicional, incluso acompañándolo en su música.

Milton de los Santos

Milton de los Santos

En un diálogo muy ameno, así se expresaba:
«Comencé caminando junto a la música a los 9 años y soy músico desde los 15, cuando me recibo de profesor de acordeón».
¿Había un referente en la familia?
Sí, estaba mi abuelo que tocaba muy bien el acordeón.
Siendo adolescente dejé de tocar desde el momento en que vi en Paraná a un niño de 12 años, tocar una canción que se llama «El vuelo del moscardón», donde hay que tener una habilidad impresionante en los dedos para poder hacerlo.
Allí tomé una decisión: «o aprendo a tocar eso, o me retiro».
Tenía allí 24 años.
¿Estuvo tu niñez relacionada con la música?
Soy hijo de un capataz de estancia, criado en el campo y no crecí conociendo nada de sonidos.
Fue pasando el tiempo, aprendiendo y me fue entusiasmando la música.
¿Cuándo comienzas a cantar?
Concurría al liceo y un compañero me invita a la Iglesia Evangélica Cristo Vive, donde predica el Pastor Cayetano.
Allí practicábamos en acordeón, pero me gustaba cantar y además, acompañaba siempre a mi abuela a la iglesia y conocía mucho de música cristiana, siendo una de las que más me gusta.
Es por ello que tengo esta relación con Dios y cuando comencé, canté durante cuatro años consecutivos esta música.
¿Cómo era tu desarrollo en la iglesia?
Estaba una vez en Artigas, muy mal de salud y con la garganta deshecha y el Pastor me pregunta si iba a cantar. Le dije que no.
A última hora, oré y decidí que lo iba a hacer.
Lo hice con mucho esfuerzo e incluso incentivé a la gente a buscar a Dios, lo cual es mi tarea.
Y cuando terminé, pidieron ofrenda para el misionero cantante, ya que yo entregaba el mensaje, cantado.
Esa fue mi mayor ofrenda a Dios.
Tengo muchos seminarios, historias, palabras, que son todos actos de Dios que me los manda.
Todo el que viene a dar un mensaje, viene con un testimonio que ya lo vivió.
Pasó por una prueba de fe y te la muestra.
Muchas veces la gente se pregunta: ¿por qué van a la iglesia?, y las respuestas pueden ser: porque tomaba alcohol, me drogaba, fumaba o hacía algo que ahora no lo hago: «fui a todos lados y no encontré lo que aquí. Con la palabra de Dios, me saqué eso de encima».
Hay muchos testimonios de que Dios hace.
¿Cuál es tu rol dentro de la iglesia además de cantar?
Yo trabajo con los Pastores y para los Pastores.
Soy hijo de Dios, con un espíritu libre y voy a cantar adonde Dios me lleve.
A veces el Pastor, me dice: «quiero que usted predique». O me pide alguna otra cosa que sale de mi rol de cantante.
Y lo hago, porque lo aprendí.
¿Tienes deseos de componer?
Sí. Tengo una señal para componer que es un pacto que tengo con Dios, que cuando tenga ciertos elementos frente a mí, lo voy a intentar.
Es un himno.
Pero necesito la señal de parte de él. Cuando él me la dé, yo lo voy a entender y va a ser el momento de empezar a componer.
Es algo que lo tuve cerca, pero parece que todavía no llegó.
Se tiene que dar, el lugar, la situación, las herramientas, la inspiración y el momento.
Si es la voluntad de él para aprender, será. Y si no, me conformo con ser un intérprete.
A mi algo que me gusta, es arreglar las canciones.

Milton de  los Santos y esposa

Milton de los Santos y esposa

¿Cuándo fue la primera vez que predicaste?
Acá en Salto fue junto a un pastor brasileño que actualmente tiene 95 años y se llama Roque Da Rosa, en una iglesia muy chiquita en Barrio Ceibal.
Yo estudiaba con él, porque fue el hombre que leyó cincuenta veces la biblia y más sabe de ella.
La conoce prácticamente de memoria y es uno de los primeros Pastores en Salto.
Estábamos en una reunión, cantando y tocando la guitarra, cuando de repente él dice: «hoy, el que nos va a entregar el mensaje es el hermano Milton».
Me sorprendió mucho, porque él me había llamado por la música y siempre estaba allí cantando.
¡Y me encantó!
¿Qué es lo que te atrae y lo más importante a tener en cuenta en la iglesia?
Estar en contacto con la oración y la palabra.
Porque el buen mensaje hay que escucharlo todos los días. Hay diferentes caminos y cosas que nos desvían.
Y también somos humanos y así como estamos muy expuestos al bien, también lo estamos al mal.
¿Sientes el apoyo de tu familia?
Sí, mi esposa Karina es mi gran compañera.
Me acompaña mucho, incluso ha cantado conmigo en alguna ocasión en la iglesia. La he dejado sola sin que se dé cuenta, en una oportunidad y gustó muchísimo. Lo hace muy bien.
¿La música para ti, se inicia paralelamente en un escenario público?
Sí, he cantado en diferentes bandas.
Comencé en Época Tropical, luego en Horizonte y así en otras. Tal vez tenía que pasar todo lo que allí y en aquella época viví, para aprender y llegar hasta aquí.
Pero en la actualidad, lo sigo haciendo desde otro lugar.
En eventos particulares, hoteles y diferentes lugares. Y siempre poniendo mi parte cristiana, agradeciendo, porque yo soy un hombre de Dios.
¿Cuántos discos tienes grabados?
Son ocho.
Incluso en el 2002, cuando sucedió lo de las Torres Gemelas, grabé para Dios. Porque entendí que era una forma de manifestarme.
Son en su totalidad, más de treinta canciones grabadas.
¿Pensaste alguna vez en cantar únicamente para Dios?
Sí, si existiera la posibilidad de que una iglesia me lo proponga.
¿Qué te dejaron todos esos años de escenarios?
El escenario es el mejor lugar que existe para mí.
El único lugar donde yo me siento libre.
Que yo me siento en una paz y una libertad total, porque allí me realizo.
¿Has viajado?
Sí, he recorrido cinco países cantando canciones cristianas.
¿Cuál es tu desempeño laboral?
Mi tarea se basa en un horario rotativo en el Frigorífico de nuestra ciudad, haciendo ocho horas diarias.
Un Pastor conocido, Héctor Lima que me invita a su iglesia «Templo de Salvación» y que aprecio mucho, fue quien inició los trámites para que yo hoy lograra estar trabajando allí.
Donde me recibe el Gerente General, Dr. Sebastián Sosa, un hombre muy transparente, con una mente admirable. Al que llamamos hombre de buena voluntad…
Me explica la tarea y las condiciones y comencé.
Me siento muy cómodo trabajando y les estoy muy agradecido a ambos.
Mantengo con todos los compañeros, a quienes envío un cordial saludo, una excelente relación y eso me hace sentir muy bien. Basada en el respeto y el afecto entre el grupo de colaboradores.
¿Cuántos premios logrados?
Muchos diplomas, medallas, como por ejemplo del programa televisivo con Roberto Galán: «Si lo sabe cante». Premios del Hotel Conrad como semifinalista y videos.
También tengo premios de eventos de acá de Salto.
Son reconocimientos muy lindos y que aprecio enormemente.
¿Hay algún desafío o plan en puerta?
Sí. Hay una palabra de Dios que dice: «no ames el sueño para que no te empobrezcas, abre tus ojos y te saciarás de pan». Y yo amaba el sueño de cantar.
Aunque es muy difícil todo con la música y más por el lugar donde uno nace. Tienen que pasar muchas cosas para que suceda.
Sé que en el fondo y felizmente, voy a terminar cantando para Dios, porque así empecé.
Y lo que Dios empieza, Dios lo termina.
¿Y qué pasará con los eventos particulares?
Esto de cantar otras cosas y divertir a la gente, sanamente en un show me encanta, me gusta muchísimo.
Pero obviamente, el desafío más grande que estoy esperando, es el disco profesional.
Es la meta de un cantante, que entiendo muy pocos en Salto han llegado a conseguir profesionalmente.
Uno puede llegar a reunir el dinero y lograr hacerlo, por sus propios medios.
Pero la diferencia está en que llegue un productor proponga y apueste por uno.
Es el deseo de llegar a un estudio de grabación, grabar un disco e impactar.
¡Esa es la meta!







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...