Central Lanera y el SUL impulsan el uso de llamas y perros Maremma como alternativas para controlar a los predatores

“Frente a una opción productiva como es la producción ovina, que tiene una altísima rentabilidad, y una perspectiva tan buena, pero que tiene algunas dificultades que deberemos levantar, siempre tratando de aportarle al productor la mejor opción, se generaron algunas alternativas para tratar de controlar alguna problemática referida a los predatores y de pronto al abigeato, aunque eso es un poco más difícil”, explicó a EL PUEBLO Álvaro Fossati, presidente de Central Lanera Uruguaya (CLU).
Fossati indicó que en este sentido el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) ha generado como producto la utilización de llamas de guardia que se ponen en una majada, (pueden ser machos castrados o una hembra), el animal convive con la majada y hace de guardián.
“Eso está probado, hace muchos años que se evaluó en el SUL, y en este sentido Central Lanera genera alguna posibilidad en convenio con el Parque Lecocq donde hay algunas llamas disponibles-  no son demasiadas pero todavía quedan- y por otro lado y como ha habido una demanda importante o por lo menos la inquietud de los productores averiguándolo, tenemos alguna acción en conjunto con el SUL tratando de hacer una importación que nos permita atender esa necesidad, pero además tratar de generar algún núcleo de producción en el país para no tener que estar trayendo todo el tiempo”.
PERROS MAREMMA
Además está la utilización del perro Maremma, que es un perro pastor de los Alpes, “este animal convive con la majada, tiene un instinto desarrollado, hay que hacerle una adaptación, a los 45 días se pone con unas corderas en un corral en el medio del campo, se le suministra comida, está dos o tres meses ahí y después se lo deja en el campo con una casilla que es el lugar donde tiene como centro. Después con esas corderas que van a ser sus compañeras durante el resto de su vida, el animal se empieza a integrar con la majada, y también hace de guardián, es un perro grande que en su origen peleaba hasta con osos para defender su majada”, manifestó el presidente de CLU, quien añadió que “el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) lo ha estudiado, ha generado una producción que todavía no es muy importante, pero hay unos cuantos, tenemos un convenio con dicha institución y estamos tratando de suministrárselo a aquellos productores que lo necesiten”.

“Frente a una opción productiva como es la producción ovina, que tiene una altísima rentabilidad, y una perspectiva tan buena, pero que tiene algunas dificultades que deberemos levantar, siempre tratando de aportarle al productor la mejor opción, se generaron algunas alternativas para tratar de controlar alguna problemática referida a los predatores y de pronto al abigeato, aunque eso es un poco más difícil”, explicó a EL PUEBLO Álvaro Fossati, presidente de Central Lanera Uruguaya (CLU).

Fossati indicó que en este sentido el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) ha generado como producto la utilización de_MG_6403 llamas de guardia que se ponen en una majada, (pueden ser machos castrados o una hembra), el animal convive con la majada y hace de guardián.

“Eso está probado, hace muchos años que se evaluó en el SUL, y en este sentido Central Lanera genera alguna posibilidad en convenio con el Parque Lecocq donde hay algunas llamas disponibles-  no son demasiadas pero todavía quedan- y por otro lado y como ha habido una demanda importante o por lo menos la inquietud de los productores averiguándolo, tenemos alguna acción en conjunto con el SUL tratando de hacer una importación que nos permita atender esa necesidad, pero además tratar de generar algún núcleo de producción en el país para no tener que estar trayendo todo el tiempo”.

PERROS MAREMMA

Además está la utilización del perro Maremma, que es un perro pastor de los Alpes, “este animal convive con la majada, tiene un instinto desarrollado, hay que hacerle una adaptación, a los 45 días se pone con unas corderas en un corral en el medio del campo, se le suministra comida, está dos o tres meses ahí y después se lo deja en el campo con una casilla que es el lugar donde tiene como centro. Después con esas corderas que van a ser sus compañeras durante el resto de su vida, el animal se empieza a integrar con la majada, y también hace de guardián, es un perro grande que en su origen peleaba hasta con osos para defender su majada”, manifestó el presidente de CLU, quien añadió que “el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) lo ha estudiado, ha generado una producción que todavía no es muy importante, pero hay unos cuantos, tenemos un convenio con dicha institución y estamos tratando de suministrárselo a aquellos productores que lo necesiten”.