¿Cómo es la cosa?

Sí para Montevideo, no para el Interior 

Sábado a la tarde. Ayer. Racing y Nacional afrontando el partido enmarcado en la cuarta fecha del grupo B, válido por el Torneo Intermedio. Victoria alba por 3 a 1 y resignación del invicto a la cuenta del equipo de Sayago. Una vez concluido el partido, la emisión televisiva capta el momento en que se retira del campo de juego la terna encabezada por Jonathan Fuentes. Perceptible presencia de agentes de policía, y siempre como en estos casos, munidos del equipamiento que hace a la función.
Cuando se verifican estos episodios, solo cabe preguntarse: ¿no es que la Policía no es más parte de los espectáculos del fútbol, limitándose a actuar en casos específicos, pero EN EL EXTERIOR DE LOS ESCENARIOS? Sin embargo en la víspera, la situación contraria.
Entonces, ¿por qué en algunos partidos del fútbol rentado sí y no pocas veces a nivel de la Liga Salteña de Fútbol, el rechazo a esta posibilidad? No por nada desde la Liga se intentó abrir diálogo con el Comando de Jefatura de Policía, a los efectos de explorar en qué medida es posible el retorno de la guardia policial en los escenarios, sobre todo en aquellos partidos en que el propio Comando califica de “alto riesgo”.
Desde no pocas tiendas se profundiza la huella de una convicción: “no se puede bregar por la seguridad en el fútbol si no se tiene guarda policial”.
En tanto el Ministro Bonomi, replica a voz en cuello: “no podemos disponer de guardia policial para cada partido de fútbol que se juega en el país”. Lo que se sorprende, es la dualidad en el criterio.
La ausencia de una política lineal, es lo que impacta: la Policía sí o la Policía no. ¿O es a veces sí o a veces no? La fluctuación no parece en este caso, una receta a la medida de la comprensión.
La comprensión a veces, juega a las escondidas.
No le queda otra.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-