Con el poeta argentino Alfredo Palacio, ganador del Premio Internacional Marosa di Giorgio

Alfredo Palacio, poeta ganador del Premio Internacional de Poesía “Marosa di Giorgio” en su primera edición (2013), nació en Buenos Aires en 1949. Confiesa que empezó a escribir poemas como casi todos los jóvenes, “seguramente por una novia que me dejó a los diecinueve años”, aunque dice haberse dedicado después a la poesía “en serio”, pese a que “no es mi medio de vida”, sino que se dedica a los negocios financieros en su ciudad natal, donde vivió siempre.
Hasta el momento ha publicado un solo libro, titulado “Filamentos” (poemas, Editorial Del Dock, 2007), aunque ha tenido múltiples premiaciones en diversos concursos literarios, algunos del exterior (como un 2do. premio obtenido en Barcelona en 2007). Conocedor de la obra de la salteña Marosa di Giorgio, Palacio manifiesta sentirse atraído también por otros grandes escritores uruguayos: Juan Carlos Onetti, Felisberto Hernández, Idea Vilariño. Entre los argentinos destaca a Mario Morales (Pehuajó, 1936 – Buenos Aires, 1987) como un gran poeta y maestro para muchos poetas jóvenes.
Con los poetas Alicia Grinbank, Alberto Boco  y  Rolando Revagliatti, dirigió durante algún tiempo un Café Literario que llamaron “Mirá lo que Quedó”.
Considera que “la poesía siempre fue una forma de resistencia, porque es como una ceremonia muy íntima del individuo, escribir lo que siente, lo que lo angustia, lo que desea, y que después puede ver la luz. En el mundo globalizado en que vivimos hay otras formas de resistencia, la poesía es solo una más”.
El día en que llegó a nuestra ciudad (que no conocía) a recibir el Primer Premio en ceremonia realizada en Casa de Gobierno, Alfredo Palacio dialogó con EL PUEBLO en estos términos:
- ¿Cómo surge la iniciativa de participar de este concurso?
Hoy los medios de comunicación, Internet, nos acercan a los que escribimos este tipo de convocatorias, y a veces también uno está suscripto a ciertos sitios que nos informan sobre estas cosas…
-Hemos leído que en cuanto a participación en certámenes literarios, e incluso a premios obtenidos, su trayectoria es amplia…
Sí, creo que sí…Hace treinta años que me dedico a la poesía en serio, y siempre me ha gustado participar en concursos, porque es la forma de ver dónde uno está parado, de cotejar su creación, su evolución. Pero este Premio Marosa di Giorgio es el más importante.
- Muchos años dedicado a la poesía y sin embargo un solo libro publicado. ¿Eso puede leerse como resultado de ser un poeta muy exigente consigo mismo?
Una lectura exacta y correcta es esa. No obstante tengo dos libros inéditos posteriores a “Filamentos”, uno es “Segundos Afuera”, del año 2009, y otro es “BluesEros”, del 2011, el que acaba de ganar este premio. Por un lado eso y otra cosa es que al menos en Argentina los poetas tenemos que pagar las ediciones, y no siempre lo tenemos a ese dinero disponible o estamos dispuestos a invertirlo en eso, porque en definitiva se termina regalando entre amigos. Pero entiendo que ya con el Premio y con este galardón, “BluesEros” no se va a escapar de la letra impresa el año que viene.
- ¿Cómo recibió la noticia de haber sido el ganador de este Premio?
Fue una impresión muy fuerte, porque coherente a esto que hablábamos de la globalización, de la comunicación, no me entero por un llamado telefónico ni por una carta, me entero por el correo electrónico, cuando a la noche vuelvo a casa después del trabajo, empiezo a leer y es un asombro, pensé que era un correo equivocado, lo leí más de dos veces; una alegría inmensa, esa es la verdad.
- ¿Podría adelantarnos algo del libro ganador: temas, explicación del título…?
El título es porque yo creo que soy más músico que poeta, y no porque haya hecho música en mi vida sino porque siempre estuve muy vinculado a la música, vivo escuchando música, no concibo el mundo sin música. Escucho mucho blues y a partir de un par de poemas de este libro dije: eso parece un blues y empecé a ver lo que tenía escrito y aparecieron otras cosas que escribí. El título no es una sola palabra, son dos palabras juntas separadas por la E de Eros. El libro es un canto, un devenir al amor, a la sensualidad, al imposible de muchas circunstancias que tienen que ver con el amor. Es un libro, en ese aspecto, que no es coherente, es unívoco digamos, tiene todas esas temáticas.

Alfredo Palacio, poeta ganador del Premio Internacional de Poesía “Marosa di Giorgio” en su primera edición (2013), nació en Buenos Aires en 1949. Confiesa que empezó a escribir poemas como casi todos los jóvenes, “seguramente por una novia que me dejó a los diecinueve años”, aunque dice haberse dedicado después a la poesía “en serio”, pese a que “no es mi medio de vida”, sino que se dedica a los negocios financieros en su ciudad natal, donde vivió siempre.

Hasta el momento ha publicado un solo libro, titulado “Filamentos” (poemas, Editorial Del Dock, 2007), aunque ha tenidoALFREDO PALACIO múltiples premiaciones en diversos concursos literarios, algunos del exterior (como un 2do. premio obtenido en Barcelona en 2007). Conocedor de la obra de la salteña Marosa di Giorgio, Palacio manifiesta sentirse atraído también por otros grandes escritores uruguayos: Juan Carlos Onetti, Felisberto Hernández, Idea Vilariño. Entre los argentinos destaca a Mario Morales (Pehuajó, 1936 – Buenos Aires, 1987) como un gran poeta y maestro para muchos poetas jóvenes.

Con los poetas Alicia Grinbank, Alberto Boco  y  Rolando Revagliatti, dirigió durante algún tiempo un Café Literario que llamaron “Mirá lo que Quedó”.

Considera que “la poesía siempre fue una forma de resistencia, porque es como una ceremonia muy íntima del individuo, escribir lo que siente, lo que lo angustia, lo que desea, y que después puede ver la luz. En el mundo globalizado en que vivimos hay otras formas de resistencia, la poesía es solo una más”.

El día en que llegó a nuestra ciudad (que no conocía) a recibir el Primer Premio en ceremonia realizada en Casa de Gobierno, Alfredo Palacio dialogó con EL PUEBLO en estos términos:

– ¿Cómo surge la iniciativa de participar de este concurso?

Hoy los medios de comunicación, Internet, nos acercan a los que escribimos este tipo de convocatorias, y a veces también uno está suscripto a ciertos sitios que nos informan sobre estas cosas…

-Hemos leído que en cuanto a participación en certámenes literarios, e incluso a premios obtenidos, su trayectoria es amplia…

Sí, creo que sí…Hace treinta años que me dedico a la poesía en serio, y siempre me ha gustado participar en concursos, porque es la forma de ver dónde uno está parado, de cotejar su creación, su evolución. Pero este Premio Marosa di Giorgio es el más importante.

– Muchos años dedicado a la poesía y sin embargo un solo libro publicado. ¿Eso puede leerse como resultado de ser un poeta muy exigente consigo mismo?

Una lectura exacta y correcta es esa. No obstante tengo dos libros inéditos posteriores a “Filamentos”, uno es “Segundos Afuera”, del año 2009, y otro es “BluesEros”, del 2011, el que acaba de ganar este premio. Por un lado eso y otra cosa es que al menos en Argentina los poetas tenemos que pagar las ediciones, y no siempre lo tenemos a ese dinero disponible o estamos dispuestos a invertirlo en eso, porque en definitiva se termina regalando entre amigos. Pero entiendo que ya con el Premio y con este galardón, “BluesEros” no se va a escapar de la letra impresa el año que viene.

– ¿Cómo recibió la noticia de haber sido el ganador de este Premio?

Fue una impresión muy fuerte, porque coherente a esto que hablábamos de la globalización, de la comunicación, no me entero por un llamado telefónico ni por una carta, me entero por el correo electrónico, cuando a la noche vuelvo a casa después del trabajo, empiezo a leer y es un asombro, pensé que era un correo equivocado, lo leí más de dos veces; una alegría inmensa, esa es la verdad.

– ¿Podría adelantarnos algo del libro ganador: temas, explicación del título…?

El título es porque yo creo que soy más músico que poeta, y no porque haya hecho música en mi vida sino porque siempre estuve muy vinculado a la música, vivo escuchando música, no concibo el mundo sin música. Escucho mucho blues y a partir de un par de poemas de este libro dije: eso parece un blues y empecé a ver lo que tenía escrito y aparecieron otras cosas que escribí. El título no es una sola palabra, son dos palabras juntas separadas por la E de Eros. El libro es un canto, un devenir al amor, a la sensualidad, al imposible de muchas circunstancias que tienen que ver con el amor. Es un libro, en ese aspecto, que no es coherente, es unívoco digamos, tiene todas esas temáticas.