Con Gabriela Castillo Trolio: el arte como terapia psicológica

No hay dudas, aunque a veces poco se tiene en cuenta, que la creación artística resulta una eficaz terapia para superar problemas psicológicos. En Salto, alguien que viene trabajando fuertemente en la articulación entre la terapia psicológica y la actividad artística es la Psicóloga Gabriela Castillo Trolio, que incluso recibió formación en “Arteterapia” en Montevideo.
Ejerce la profesión desde hace diez años, al tiempo que se considera una “artista de las artes visuales en general”, con especial destaque en la Escultura (disciplina de la que es alumna de Federico Arnaud desde hace varios años). Sostiene que en su caso “la estimulación hacia lo artístico viene desde la niñez”, básicamente por influencia de su madre, Elsa Trolio, también artista plástica y docente de importante trayectoria.
En el programa “Peces de Colores”, de Radio Libertadores, la profesional comentó el pasado sábado que “quizás también por la formación de maestra de mi madre aprendí que saber sobre las necesidades psicológicas a veces importa más que saber técnicas artísticas, por eso siempre intenté unir la psicología con la educación y con el arte”.
Se busca la expresión de emociones
En cuanto a las experiencias que vive cotidianamente en su taller, dijo que “las demandas son muy distintas. Hay casos de niños que asisten simplemente para tener un espacio de expresión, para potenciar lo creativo a través de la pintura, del collage, de la música o la escultura. Pero hay también demandas psicológicas más específicas, en esos casos mantengo entrevistas con los padres para conocer más sobre el contexto, pero al niño lo sigo viendo desde el taller artístico, entonces para ellos sigue siendo un espacio de disfrute y creación. Se busca la expresión de emociones a través de la música por ejemplo, y en eso no hay ningún niño que no se sienta cómodo. Esa es la idea, que puedan expresar sus emociones, sentimientos, frustraciones, deseos…El niño no va a decir ‘me pasa esto’, sino que lo va a expresar de otras maneras y hay que interpretar…en el arte ellos se identifican y proyectan sus vivencias”.
El enfoque es siempre desde la salud
Gabriela Castillo atiende principalmente niños, desde los dos años hasta la adolescencia, aunque también ha conformado un grupo de adultos que llegaron a ella con diferentes demandas y en el que destaca, a modo de ejemplo, la rehabilitación a través del arte que está logrando con un paciente mayor que sufrió un ACV. Consultada acerca de si el psicólogo puede curar una enfermedad o solamente ayudar a sobrellevarla, entiende que “la psicología ayuda a llevar una mejor calidad de vida, en cuanto a que el paciente pueda expresar sus emociones y eso ayuda mucho, aunque haya casos patológicos en que la enfermedad no se vaya”. Destaca asimismo que en su trabajo “el enfoque es siempre desde la salud, se busca que el taller sea un espacio de salud. El arte es una terapia para mí, por eso me marco tiempos para hacer las actividades artísticas y como yo lo siento así lo transmito así”.
Que el niño se aburra
Un connotado psicólogo uruguayo actual, Alejandro de Barbieri, insiste en que no es malo que los niños se aburran, sino todo lo contrario, y que los padres no deben sentir culpa por ello. Al respecto, Gabriela Castillo comparte totalmente la postura de Barbieri porque entiende que “aburrirse los lleva a imaginar, a inventar y a crear, crear juegos por ejemplo”. Lo malo, al decir de Castillo, es que “a veces los padres tienden a darles todo (a los hijos) y así no les permiten que puedan crear, o sea expresar todas sus emociones”.