Con la soga al cuello

Del rescatable primer tiempo a las dudas del segundo. El 1 a 0 de Ferro al cabo…

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A dos minutos del final. Y no más. Cuando el centro aterrizó en el frentazo de Pablo Cabrera. Lo de Diego Burgos fue monumental. Un vuelo de acróbata.

Con todos los ingredientes y esa mano extendida para desviar al corner. Al fin de cuentas, Central hasta pudo empatar. No le faltó tanto.

Concluyó manejando el partido. Ejerciendo control de pelota.

Hasta pesando en el terreno del temperamento. Lejos del que se vino a recostar, Central fue siempre y sobre todo en el segundo tiempo, un equipo al que no le faltaron dos componentes esenciales: sentido de bloque y audacia para querer.

Ferro Carril se fue con ese 1 a 0 a favor, pero con la indisimulada mueca en el rostro. No tiene derecho a la resignación. No está resignando.

Pero tiene que pensar en como hacer para prolongar la ilusión campeona.

Sobre todo, alguna bronca en la vuelta también, porque en el primer tiempo, el equipo de Ramón fue notablemente superior en los metros finales. Cuántas chances de gol?. Cuántas!. Y fue apenas ese 1 a 0. En los 16′ por Juan Alberto Iriarte, desde la pelota quieta y por sobre derecha, la habilitación a José María Di Nápoli.

Frontal Josema para entrarle a esa pelota pisando el área grande. Rastrera y al palo derecho de Calero. Golazo por la concepción…. Y por la sorpresa.

ESE FERRO DE LA SINTONÍA

Queda en claro. Los 45′ por ese mandamás de Ferro. En lo técnico y lo mental.

El gobierno de las situaciones generales, y sobre todo de ese contrapunto frente a los palos maragatos. A los 4′ Iriarte. Por los 18′ Vera en tiro libre. En 25′ Iriarte. Un zurdazo de aire para que Calero expusiera la verdad de sus aptitudes: las tiene.

Dos minutos después, por poco Nicolás Ferreira no concluye con el segundo, hasta que en los 36′, el «Juanchi» Iriarte otra vez.

Bien claro: ese Ferro del primer tiempo, hasta debió plasmar una diferencia mínima de dos goles. El desnivel a partir de la rotación y el muestrario, de mitad de cancha hacia arriba. Hasta sedujo Ferro. Hasta fue criterioso. Hasta fue razón. Hasta fue táctica. Hasta fue Ferro Carril, en la declarada consigna del proponer el fútbol que puede.

DESPUÉS… QUÉ PASÓ?

Cuando el trámite se fue alterando en la recta final. Por qué Ferro se vino al mazo tan seguidamente?. Por qué no se reguló sobre la base conceptual del primer tiempo?.

En la misma medida, Central de San José, no solo le entreveró los cables. Sino que hasta se atrevió, quiso, dignificó su actitud y terminó no solo siendo propietario de la pelota, sino generando bien arriba.

La inclusión de Fabricio Lairihoy por Nicolás Ferreira costó entender. El «Cuervito» se quedó solo y en minoría (no era el turno de Backes o Silveira?). Ni Vera primero ni Quiroga después (suplió a Backes), tendieron las redes de ofensiva.

Marcio fue una sombra en relación a la recta inicial y el «Juanchi» Iriarte osciló en esa a media agua, sin reformular la dimensión del jugador que es. Al cabo, un Ferro partiéndose, con naufragas conexiones y la merma en ataque, porque en el fondo Central planteó siempre una diferencia numérica. Lógica de la matemática.

Para colmo cuando llegó, por ejemplo a los 26′ en el tiro libre de Carlos Vera, lo del golero fue tan mágico y maestro como siempre.

Ferro concluyó con la soga al cuello. Atrapado y hasta sometido territorialmente. La pelota fue quemando en el fondo. La salida anunciada de Ferro y Central sin guardarse ficha alguna. Es equipo-equipo.

No es uno de los cuatro por obra de lo casual.

Ferro empezó a saberlo. Ferro está obligado a volver a ser el del primer tiempo. Ese inspiró confiabilidad. Ferro está obligado a condenar a la versión del segundo tiempo.

Ese invita a la duda. Y sabe que en tierra maragata, tiene prohibido dudar.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Así pasó

Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson.

Partido de ida correspondiente a las semifinales del Campeonato del Interior de Clubes. Entradas vendidas: 591.

Asistencia: 750 aficionados.

Arbitros de Río Negro Capital: Sergio Liuzzi (Discreto), Yosel González y Ruben González (Asistentes), Luis Mesa (Cuarto Arbitro).

FERRO CARRIL (1)- Diego Sebastián Burgos; Sergio Matías Suárez, Pablo Malinovsky, Jorge Luis Alvez, Bruno Fiordelmondo; Marcio Backes (Rodrigo Quiroga), Sebastián Silveira, José María Di Nápoli, Juan Alberto Iriarte; Carlos Vera (Martín Silveira), Nicolás Ferreira (Fabricio Lairihoy).

Director Técnico: Ramón Walter Rivas.

CENTRAL DE SAN JOSÉ (0)- Mauricio Calero: Marcelo Delgado, Maximiliano Britos, Nicolás Rebollo, Claudio Perazza; (Saavedra); Eduardo Hernández, Gonzalo Velásquez, Marcelo Rodríguez; Juan Guardado, Pablo Cabrera, Sebastián Gandini.

Director Técnico: Juan Cabrera.

GOL: 16’ del primer tiempo, José María Di Nápoli (F.C).

EL MEJOR DE LA CANCHA: José María Di Nápoli-Diego Burgos.

EL MEJOR DE CENTRAL: Mauricio Calero-Pablo Cabrera.

Diego salvador y “Josema” de aquí…y de allá también

DIEGO SEBASTIAN BURGOS (4)- Volvió a ser el de antes. Saliendo con los puños o debajo del arco. Golpe de vista. Elasticidad siempre y un desvío memorable en los minutos finales ante el frentazo de Cabrera. Si a Ferro no le empataron el partido, fue por ese Diego salvador de última.

SERGIO MATÍAS SUAÁREZ (2)- Extrañamente al margen de la solidez de partidos anteriores. Inclusive lento para el retorno, una vez superado. Sin mayor chance de exploración ofensiva. Tendrá que volver a ser, aquel…

PABLO MALINOVSKY (3)- A despecho de más de una desprolijidad, coraje siempre y cuota de anticipo. Fue zaguero defendiendo. Esta vez sin la receta a mano para prevalecer en el área de enfrente.

JORGE LUIS ALVEZ (2)- Habría que calcar los conceptos en torno a Matías Suárez y transferírselos a él. Pero en el caso de “Coquina” perdiendo de arriba. Perdiendo en su fuerte. Cuando salió a cortar fuera del área, todo se complicó.

BRUNO FIORDELMONDO (3)- Puso alma y nunca le faltó entrega. Incluso en la recta final, potencia física para escalar. Al fin de cuentas, de los defensores de mayor regularidad en Ferro Carril.

MARCIO BACKES (2)- Buenísimo por momentos en el primer tiempo y su apagarse en el complemento, al margen del sentido de participación. Lejos de la sintonía. Cuando fue excluido por Rivas, nada para cuestionarle al DT.

SEBASTIÁN SILVEIRA (2)- Cuesta definirlo. Porque hay momentos en que cobra dimensión y es capaz de desaparecer del trámite sin que se sepa porqué. La sensación que es más de lo que viene jugando. Tanto más?.

JOSÉ MARIA DI NÁPOLI (4)- Cuántos motores en Josema?. Marcando. Creando. Tapando. Auxiliando. Pero además el gol y una chance a los 35’ del segundo tiempo, cuando la pelota se fue desviada. Su luz fue vigencia siempre, más allá de esa penumbra que azotó a Ferro en ese segundo tiempo.

JUAN ALBERTO IRIARTE (3)- Los 45’ de arranque, con todo el repertorio del “Juanchi”. Sutileza de zurda y contra los palos también. Después, la gradual disminución hasta limitarse en gravitación. Parte de la tibieza general de Ferro.

CARLOS VERA (2)- De más a menos. De  eje de ofensiva, hasta la merma en el protagonismo hasta que fue excluído. Cuando Vera no es parte de la trascendencia real, Ferro acusa el golpe. Y demasiado.

NICOLÁS FERREIRA (2)- Una chance de gol en el primer tiempo. La entrega de siempre. Habría que convenir que no siempre la pelota le llegó limpia. Se fue seguramente tirando la bronca al ser sustituido. No pudo lo que quiso: volver a la red.

Y cuando el “Nico” no convierte, Ferro acusa el segundo golpe.

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RODRIGO QUIROGA (2)- Algunas invasiones por derecha, pero sin mayor profundización. Lo saludable: no dejó de mostrarse para intentar.

FABRICIO LAIRIHOY (2)- Solo. Arriba. Sin que nadie lo abasteciera. Cayó en la trampa rival. Se la tendieron.

MARTÍN SILVEIRA (x)- Algunos minutos. Alguna pelota para tocar.